El Constitucional de Costa Rica acepta tramitar un recurso de amparo contra la cadena hotelera Riu de capital español

La organización social costarricense Confraternidad Guanacasteca ha conseguido que el Tribunal Constitucional tramita un recurso de amparo contra la empresa de capital español Riu, que está construyendo el que pretende ser el mayor resort en ese país. La Confraternidad Guanacasteca acusa a la transnacional y a altos cargos políticos del país de desoir decisiones judiciales y las leyes vigentes en relación a la explotación de recursos hídricos. La construcción del resort ha vivido otros escándalos, como la construcción sin permisos o la muerte de un obrero nicaragüense (Rafael Antonio Pérez Sánchez) como resultado de las deficientes condiciones de trabajo. Por suerte, el Tribunal Constitucional de Costa Rica no parece afectado por la corrupción galopante que ha permitido a la cadena hotelera Riu actuar impunemente en Guanacaste hasta hoy.

Resolución del Constitucional

A continuación reproducimos un artículo actual que explica esta acción judicial, seguido de un artículo en profundidad de Sonia Torres, de la organización costarricense Comité Ambiental Miramar, sobre el quehacer de Hoteles Riu en Costa Rica.

 

Sala Constitucional acoge recurso de amparo contra Hotel Riu. Instituciones costarricenses ignoraron legislación

Nuestro País. 08/07/2009

La Sala Constitucional de Costa Rica aceptó tramitar un recurso de amparo presentado por la organización ambientalista Confraternidad Guanacasteca contra la empresa española, propietaria de Hotel Riu, en Sardinal, Guanacaste.

Este proyecto se ubica en Playa Matapalo de Sardinal de Carrillo y pretende ser el más grande de Costa Rica con más de 700 habitaciones, que es recordado por la muerte de un trabajador nicaragüense, a causa de las infrahumanas condiciones en que se alojaba al personal de la construcción.

El recurso, presentado por Confraternidad, cuestiona desde incumplimientos legales en los permisos de construcción, la destrucción de bosque tropical seco, la falta de delimitación de humedales, prohibición a nacionales de caminar por la playa y permisos para perforar pozos, entregados a pesar de la oposición de expertos, entre otros.

Por ejemplo, la organización reclama que el ministro del Ambiente, Jorge Rodríguez, aprobó a la empresa hotelera Riu, de capital español y alemán, perforar tres pozos para extraer agua en Guanacaste, a pesar de que se encuentran a cien metros de la línea de costa, lo que es prohibido por Ley.

Rodríguez desconoció en su decisión un documento de la Dirección de Gestión Ambiental del Instituto de Acueductos y Alcantarillados (AyA), firmado por su director, el geólogo Gerardo Ramírez Villegas.

En Matapalo de Sardinal, cantón de Carrillo, Hoteles Riu construye un mega proyecto turístico en el que perfora tres pozos para nutrir los requerimientos de turistas, personal, piscinas, campo de golf y extensos jardines.

“Se recomienda denegar las tres solicitudes” ya que los tres pozos “se encuentran a una distancia inferior a los 1000 metros de la línea de costa”, precisó el documento que consta en el expediente N1 12805-P, a nombre de SF Costa Rica Hotelera de Guanacaste S.A., propiedad de la cadena Hoteles Riu.

Ramíez Villegas comunicó la recomendación el 13 de abril anterior a José María Zeledón Calderón, Jefe del Departamento de Aguas del Minaet, pero el ministro Rodríguez decidió lo contrario el día 23 de abril y permitió la explotación de los tres pozos.

El funcionario adujo que tras la publicación de los respectivos edictos en La Gaceta, “y de conformidad con el artículo 180 de la Ley de Aguas no se presentaron oposiciones por parte de terceros de mejor derecho”.

De acuerdo con archivos de Nuestro País, la cadena hotelera española ha sido vinculada en diversos momentos con una serie de irregularidades como la falta de permisos de construcción, por parte de la Municipalidad de Carrillo, así como la muerte de un trabajador nicaragüense inmigrante ilegal y por las condiciones sanitarias deficientes en las que ha hospedado a los obreros de la construcción.

Para dirigentes de la organización ambientalista Confraternidad Guanacasteca, es extraño que los permisos de explotación de aguas subterráneas sea otorgado cuando ya todas las edificaciones están concluidas, y según la Ley debe ser lo primero en la cadena de permisos para desarrollar un proyecto de tal magnitud.

Sobre el particular, Confraternidad justificó el recurso de amparo ante la Sala IV y solicitó una serie de medidas cautelares para evitar mayor destrucción ambiental.

La nota SUB-G-AID-UEN_GA-341, firmada por Ramírez, recomendó rechazar los permisos de perforación de nueve pozos, incluidos los tres del caso, ya que esa decisión “había sido denegada previamente, mediante el memorando DGAmb-EB-2008-17, del 14 de enero del 2008” por las mismas razones que prevalecen actualmente.

En su decisión, el ministro Rodríguez justifica que “el derecho al uso privativo de un bien demanial como el agua, sólo puede nacer de un acto expreso de la administración, por el cual ésta valore la oportunidad y conveniencia de su otorgamiento”.

Confraternidad denuncia ante la Sala IV que el internacional hotel Riu, no cuenta con los permisos municipales para la construcción del edificio principal de siete pisos.

A pesar de no contar con dicho permiso, ni con la viabilidad para obtener agua, la construcción de 52 mil metros cuadrados está en sus detalles finales, denunció la organización.

La cadena RIU nació en la isla de Mallorca en 1953, España, y fue fundada por la familia Riu Güell, que ahora tiene como socios a empresarios alemanes identificados con causas ambientales. En Costa Rica se levanta la primera inversión en Centroamérica en una propiedad de 380 hectáreas, de las cuales solo ocupará 42, y tiene una inversión estimada de 125 millones de dólares, sin contar el precio del terreno.

Según el expediente en el Departamento de Ingeniería Municipal, “no hay permisos de construcción porque le falta agua potable”.

“Así consta en  expedientes solicitud de permisos S-656-2008 y S-728-2007, presentados por SF Costa Rica Hotelera de Guanacaste S.A. – Proyecto Hotel Palace“, según documentos aportados por la organización a la Sala. Esta solicitó a la Municipalidad de Carrillo una copia del expediente, así como toda la información oficial que posean el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU), Ministerio del Ambiente  y al de Salud, así como al Instituto Geográfico Nacional, entre otras instituciones vinculadas con el proyecto.

 

Reflexiones tras la muerte de trabajador nicaragüense en construcción de hotel en Costa Rica. La empresa propietaria "RIU Hotels & Resorts" fue nombrada “Cadena hotelera del año” en los British Travel Awards 2008

Sonia Torres. Rebelión. 21/11/2008

RIU Hotels & Resorts , es una cadena hotelera fundada en Mallorca, España en el año 1953 por la familia Riu, que ocupa el lugar 27 entre las mayores cadenas del mundo y desde 1993 constituyó una sociedad con el grupo turístico alemán TUI (Touristik Union International), considerado el mayor tour operador de Europa, al que pertenece actualmente el 50% de la cadena hotelera. La firma recibe anualmente más de 2,7 millones de clientes en 109 hoteles y 74 781 camas, localizadas en 16 países: Aruba, Bahamas, Bulgaria, Cabo Verde, Chipre, Croacia, Cuba, España, Estados Unidos, Jamaica, Malta, Marruecos, México, Portugal, República Dominicana, Túnez y a partir del 2009, Costa Rica.

En el 2007, durante la FITUR, Feria Mundial de Turismo que se realizó en Madrid, el ministro de Turismo costarricense, Carlos Ricardo Benavides, se reunió con representantes de RIU Hotels & Resorts para analizar los trámites de Gobierno en Costa Rica. Poco después, la cadena hotelera anunciaba que construiría tres hoteles de categoría cinco estrellas en playa Matapalo, cerca del Aeropuerto Daniel Oduber en Liberia, Guanacaste con inversión inicial de $50 millones, con el fin de diversificar su oferta hacia Centroamérica y ofrecer nuevas alternativas a su clientela procedente principalmente de Estados Unidos y Canadá.

El 6 de noviembre 2008, contrastando con la majestuosidad del Battersea Evolution de Londres, Inglaterra, lugar donde Paul Bunce, Director de Market Development de RIU Hotels & Resorts , se aprestaba a recoger el premio a la Mejor Cadena Hotelera del Año en los British Travel Awards 2008, conocidos como los “Oscars” de la industria turística; a 8700 kilómetros de distancia, en Guanacaste, al norte de Costa Rica, decenas de trabajadores encargados de la construcción de un edificio de 6 plantas dentro del megaproyecto de la afamada cadena hotelera RIU, despertaban con fuertes dolores de cabeza, malestar estomacal, fiebre, vómito, diarrea, problemas respiratorios, lumbalgias, infecciones urinarias y de piel, en los pequeños, polvorientos y malolientes cuartos, poco ventilados y atestados de ropa sucia colgada de los camarotes de tres niveles, usados como camastros de descanso luego de las agotadoras jornadas de trabajo.
 
Solo en esa semana enfermaron centenas de trabajadores, en su mayoría procedentes de Nicaragua, que obligaron a atender en diferentes centros médicos de la provincia guanacasteca a “346 peones de construcción del megaproyecto”  y que forzaron la intervención de representantes regionales de la Organización Panamericana de la Salud y de la Organización Mundial de la Salud.

Oficialmente solo se reportó el fallecimiento, “por razones aún desconocidas”, de Rafael Antonio Pérez Sánchez durante la noche del viernes 14 de noviembre. Este trabajador, de 26 años, había ingresado 30 días atrás, cifrando sus esperanzas de alcanzar un mejor nivel de vida e ingresos para su familia . Se atrevió a soñar con una oportunidad laboral digna fuera de su natal Nicaragua, pero solo encontró condiciones laborales miserables, que le produjeron la muerte.

Por la crisis sanitaria, se hizo público el trasiego de trabajadores desde la frontera norte, en una inhumana práctica de “coyotaje laboral” trasladando indocumentados en buses desde la frontera norte ante la presencia de las autoridades migratorias.

Los problemas de salubridad produjeron la histeria colectiva que provocó el desplazamiento de trabajadores hacia otras partes del país, como cortina de humo ante la crítica situación, que incrementa más la marginalidad, inseguridad y dificultades de la mano de obra de los migrantes nicaragüenses en la inserción competitiva en el mercado laboral costarricense. Esa desbandada forzosa al interior del país y hacia otros proyectos similares en la costa del pacífico, representa más presión por viviendas dignas, servicios públicos de salud y educación, y tampoco podrá evitarse la eventual proliferación de enfermedades emergentes y reemergentes hacia regiones en igual riesgo.

Resulta sorprendente que esta situación se presente durante la construcción de uno de los edificios de la laureada cadena hotelera RIU, que se enorgullece de haber recibido numerosos reconocimientos internacionales y que despliega una loable labor humanitaria de cooperación a nivel internacional en la lucha contra la enfermedad “Noma” en Nigeria, Africa, que es una dramática enfermedad infecciosa conocida desde hace pocos años, causada por una bacteria que mutila los rostros de los niños desnutridos a causa de la falta de vitaminas e higiene, atacando las partes blandas de la cara, destruyendo labios, nariz, boca e incluso a veces los ojos, que le priva a menudo de la voz, impidiéndole masticar produciéndose una dolorosa agonía y el rechazo de familiares y amigos por el hedor de las heridas.

Aunque la empresa se distingue por una calidad excepcional, facilidades de primera clase, cocina exquisita y ubicaciones en las mejores playas del mundo, parece no ser muy exigente con la contratación de constructoras. Dos de las compañías reportadas por la prensa costarricense, Constructora Costera Pacífica (CCP) y SF Costa Rica Hotelera de Guanacaste, ni siquiera aparecen registradas en el web de la Cámara Costarricense de la Construcción.

La muerte de Rafael Antonio Pérez Sánchez en nada favorece la reputación de la afamada cadena hotelera, cuyo representante legal en Costa Rica, Roberto Echeverría, considera que “la seguridad y salud de las personas no es discutible”, pero demuestra poca voluntad en acatar las órdenes sanitarias giradas 90 días antes del fallecimiento del trabajador, que les exigían “eliminar los problemas con la potabilidad del agua y el hacinamiento.”

Indignante que ocurra en Costa Rica, país que ha suscrito 53 convenios internacionales en los que se reconocen todos los derechos laborales, pero no es capaz de velar por el cumplimiento de recomendaciones que eviten la violación de derechos humanos de parte de empresas que desacatan las órdenes dictadas por las autoridades sanitarias en momentos previos a la crisis.
Doblemente indignante, es el hecho que sucede en un país en vías de desarrollo que a pesar que en el “2006 recibió $ 1.629 millones producto de la visita de 1,7 millones de personas y brindó más de 400 mil puestos de trabajo”, sigue demostrando no estar preparado para garantizar la efectiva aplicación de las normas laborales, poniendo en evidencia la debilidad del Estado costarricense en ese campo.

Es momento de hacer un alto para medir el alcance de la ambiciosa propuesta hecha por los últimos gobiernos costarricenses que han colocado al turismo como un sector independiente y con rectoría propia dentro de la estrategia del Plan Nacional de Desarrollo.

El desenfrenado desarrollo turístico, ha sido alertado por El Estado de la Nación, que en el informe último señala que el área anual de nuevas construcciones reportada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) con base en los permisos otorgados, incrementó un 62% entre los años 2003 y 2007 y creció un 13,2% entre 2006 y 2007.

La situación también preocupa a representantes del sector, que en abril 2008, presentaron al ministro de Turismo, Carlos Ricardo Benavides, los resultados de la investigación realizada por el consultor turístico Alberto Salas, “El Impacto del Crecimiento Hotelero e Inmobiliario en Algunos Sectores Costeros de Guanacaste.” Ese experto concluyó que el crecimiento del desarrollo inmobiliario en Guanacaste colapsará esa provincia en menos de 20 años ya que el gobierno costarricense no tendrá la capacidad para suministrar los requerimientos de agua, energía y disposición final adecuada de los desechos sólidos ni manejo apropiado de las aguas negras y servidas a la población.
 
De allí que no sorprenden los conflictos entre las comunidades y los desarrolladores de proyectos al competir por los escasos recursos hídricos disponibles en el caso de Guanacaste, como ocurre actualmente en Sardinal de Carrillo y por la proliferación de proyectos inmobiliarios y hoteleros en zonas de recarga acuífera como sucede en San Pedro de Poás, Barva de Heredia y Miramar de Puntarenas, entre otros casos a nivel nacional.

Estamos ante el debilitamiento de la protección laboral que otorga la legislación internacionalmente reconocida por Costa Rica y por tanto, resulta inapropiado promover la inversión de cualquier tipo, sin antes asegurar el respeto de las normas laborales que deberá ser tema de discusión obligatorio en el marco de las reuniones de promoción de la inversión turística.

Para los trabajadores nicaragüenses que retornaron a su país de origen, las autoridades costarricenses están obligadas a garantizarles la justa y pronta indemnización y asegurarles un retorno digno, mediante la garantía de salarios mínimos y del respeto del régimen de riesgos del trabajo que otorga a la población trabajadora, la asistencia mé dica, quirúrgica, hospitalaria, farmacéutica y de rehabilitación en forma integral en caso de accidente o de enfermedad laboral, entre otros derechos. Las organizaciones sociales y sindicales de Costa Rica deben redoblar los esfuerzos para hacer del conocimiento público, entre la población migrante, la legislación laboral y los procedimientos de su justa aplicación.

Gran reto para el pequeño país centroamericano, que ocupa desde el pasado 15 de octubre la presidencia del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo y que durante el año 2008 y el próximo, destinará 14 millones de dólares para tratar de “diferenciar el país como un destino que ofrece al viajero recursos naturales, que se preocupa por el buen servicio y a la vez busca trasladar el beneficio del turismo a las comunidades involucradas en la actividad”, ante la imperiosa necesidad de recobrar la credibilidad del programa conocido como “Paz con la Naturaleza” del gobierno del Presidente Óscar Arias, que contrario a los principios del desarrollo sostenible, sigue privilegiando lo económico sobre lo social y lo ambiental, arrastrando al desprestigio en ese desenfrenado frenesí, a firmas como RIU Hotels & Resorts, ganadora del “Óscar” a la mejor cadena hotelera 2008.


Julio de 2009