El domingo 1 de marzo de 2009 la empresa Riu Hoteles recibió la Medalla de Oro de la Comunidad Balear, la mayor distinción otorgada por el Gobierno insular. Según informa Europa Press, la portavoz del gobierno, integrado por una coalición de partidos de centro-izquierda, Joana Barceló, destacó que ese galardón pretendía “enaltecer los valores que han caracterizado a algunas personas, así como su actitud de servicio a Baleares desde lugares muy diversos y la contribución que han hecho, de manera consciente o inconsciente, al proceso de desarrollo cultural, social o político del archipiélago”. En el caso concreto de Riu, el premio reconoce “su capacidad para convertir un negocio familiar en una cadena internacional en expansión, después de que la familia Riu, propietaria de la misma, haya conseguido una sólida implantación en Canarias, la República Dominicana, Cuba, Florida, México y en las playas más bellas del mundo, lo que ha contribuido a la dinámica económica de Baleares”.
Mientras esto ocurría en Mallorca, en Costa Rica, el diario El Financiero, publicaba un extenso reportaje que pueden leer a continuación, en el que se reconstruía la historia de la construcción de uno de los hoteles de la empresa Riu en Guanacaste en el cual, durante el pasado mes de noviembre, murió un trabajador a consecuencia de las condiciones de hacinamiento e insalubridad en la que estaban viviendo. El reportaje también daba cuenta de otros escándalos de la empresa Riu en Jamaica y Panamá derivados de su incumplimiento de la legislación local. El conflicto ocurrido en Jamaica fue seguido desde esta web (véase Una Jamaica empoderada dice NO a las prácticas especulativas de la transnacional española Riu Hotels, Riu Hotels sigue sin tener opciones para practicar sus políticas de internacionalización en Jamaica y Fuertes críticas a la Cadena Riu, de capital español, en Jamaica).
¿Estará informado el Gobierno Balear de cuáles son las prácticas de algunos de sus insignes empresarios en el exterior? Recomendamos en cualquier caso la lectura del presente reportaje, publicado a El Financierpcr.com.
Ana Cristina Camacho Sandoval. El Financiero. 1 de marzo de 2009.
“No se puede tapar el sol con un dedo. Se cometió un pecado en el tema migratorio y hubo problemas de hacinamiento. Todo ya está resuelto, por eso le puedo decir que en Riu hay un antes y un después”.
Roberto Echeverría Alfaro, abogado en Costa Rica de la cadena española Riu, responsable de la construcción y el desarrollo de un complejo hotelero en Sardinal de Guanacaste, reconoce los errores cometidos pero dice que está satisfecho de las políticas tomadas por la empresa para subsanarlos.
El nombre de Riu estuvo en los principales titulares de los medios informativos tras la muerte en noviembre pasado de un trabajador y el hallazgo, por parte de las autoridades estatales, de una serie de incumplimientos en los ámbitos sanitario y migratorio.
El torbellino quedó atrás, pero ¿qué fue realmente lo que pasó? ¿Desde cuándo existían denuncias y cómo procedieron las autoridades competentes? ¿Por qué el proyecto hotelero más grande que se construye hoy en el país actuó solamente cuando sobrevino la muerte del operario?
Aparte de la muerte de un trabajador, los expedientes consultados por EF constatan que hubo llamadas de atención por parte de las autoridades estatales en lo laboral, migratorio, sanitario y ambiental.
Incluso ha debido enfrentar problemas similares en otros dos países.
Todo comienza con Setena
A inicios del 2007, la cadena hotelera Riu decidió construir su primer hotel en Costa Rica. Compró una propiedad de 380 hectáreas e inició gestiones ante la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena).
La primera documentación fue presentada a mediados del 2007 y el Estado le otorgó la viabilidad ambiental en diciembre de ese mismo año.
El aval lo recibió la empresa SF Costa Rica Hotelera Guanacaste, sociedad anónima creada por la cadena para operar en el país.
Está representada, entre otras personas, por los hermanos Riu Güell quienes figuran en otras sociedades de Costa Rica como Millenium Venture Investments y Yitzak Investments.
En febrero del 2008, fecha en la cual la obra comenzó apenas a caminar, surgió la primera denuncia, presentada por Jefferson Angulo, funcionario del Ministerio de Ambiente y Energía en Santa Cruz, Guanacaste.
Él atendió una denuncia por supuestos movimientos de tierra y construcción a orillas de una quebrada cercana al proyecto. En su informe señala anomalías como construcción a escasos dos metros de la quebrada, varias letrinas sanitarias y basura depositada en el afluente.
También halló explotación minera en camino público “cuyo material está siendo utilizado como relleno dentro del proyecto”. Además, informó sobre corta ilegal de árboles de especies no autorizadas.
La denuncia fue presentada en la Fiscalía de Santa Cruz y de acuerdo con la jueza Aymeé Caravaca, está todavía en trámite.
Al respecto, Roberto Echeverría, abogado de Riu, reconoció que hay un caso pendiente de resolución. Es una denuncia sin fundamento, dijo, pues se trata de la reparación de un camino público autorizado por la municipalidad y además, la empresa no está aprovechando material extraído para su beneficio. “Ahí está la causa, nos apersonamos y presentamos todos los documentos que solicitaron. Esperaremos que el proceso siga su curso”, dijo.
Desde el 16 de enero se le enviaron consultas a Sonia Espinosa, directora de Setena, sobre la situación actual de este proyecto, pero al cierre de esta edición no había respondido.
Campanadas de alerta sin oír
Los avisos fueron claros tres meses antes de que un operario falleciera por deshidratación causada por vómitos y diarreas.
Manuel Pérez Sánchez convivía junto con otras 1.500 personas más en un campamento insalubre. Él trabajaba para Constructora del Pacífico CCP.
Su deceso evidenció una serie de incumplimientos en materia de salud, por parte de las firmas subcontratadas para la construcción. La muerte ocurrió el 13 de noviembre pero una orden sanitaria previa había detectado problemas en los cuartos (hacinamiento), en el comedor (inadecuado almacenamiento de alimentos, poco aseo y orden; carencia de lavamanos, cocineras sin curso aprobado en manipulación de alimentos) y en los sanitarios.
Aún después del fallecimiento persistían los problemas. Según consta en el expediente del Ministerio de Salud, dos de los comedores debieron ser cerrados por ausencia de acreditación en la manipulación de alimentos y en el consultorio médico Emergencias 2.000, el médico no estaba debidamente registrado ante el área rector de salud y fue clausurado temporalmente.
Pocos días después de los incidentes que siguieron al deceso y de las inspecciones de Salud y de Trabajo, la empresa logró ponerse a derecho. Pero ¿por qué sucedió?
El abogado de Riu argumenta que la firma española confió “y si se quiere pecó” de confianza en cuanto a lo que las constructoras debían hacer.
Advirtió que Salud clausuró solo el campamento, no la obra. Esta se paralizó unos días por decisión de la empresa.
En total, por parte de Salud hubo dos inspecciones previas al accidente y cinco posteriores. La última fue el pasado 26 de enero en la cual se hizo un refrescamiento de normas sanitarias con el personal, dijo Carlos Céspedes, director del Área Rectora de Salud de Carrillo. “Ya todo está en regla”, aseguró el médico.
Para María Luisa Ávila, ministra de Salud, el principal error radica en la conciencia de la gente. ¿Cómo es posible que solo reaccionen o hagan las cosas bien si son vigilados”, dijo.
Como acción preventiva, los abogados de Riu recogen de cada una de las empresas mes a mes copias de planilla pagada a la Caja de Seguro Social, pólizas canceladas al Instituto Nacional de Seguros, certificación de manipulación de alimentos y situación legal de todos los trabajadores recién incorporados.
Las empresas subcontratatas son ICON, Costa del Pacífico, Cumo, Matapalo América Ingeniería y Arquitectura y Concretera y Desarrolladora del Litoral Pacífico.
Cronología de los hechos:
La cadena RIU inició gestiones en el país desde mediados del 2007.
Junio 2007: La corporación presenta ante Setena el plan de gestión ambiental (aprobado en octubre). Le otorgan permiso para perforar pozos.
Febrero 2008: MINAE presenta denuncia ambiental por trabajos y basura cerca de la quebrada. Fiscalía de Santa Cruz tramita el caso.
Noviembre 2008: Fallece el trabajador Manuel Pérez Sánchez. Salud, Trabajo y Migración denuncian hacinamiento e incumplimiento a leyes laborales.
Diciembre 2008: Las autoridades constatan cumplimiento de órdenes. Obra reinicia e inspecciones posteriores aprueban legalidad de obra. Fuente: Revisión expedientes.
Características del proyecto
380 hectáreas tiene la propiedad donde se construye Riu. El hotel y otros servicios ocuparán 42.
701 habitaciones tendrá el Riu, doblaría el tamaño del más grande a hoy, el Double Tree Resort (430)
Agua y electricidad
Coopeguanacaste: Para brindar servicio eléctrico al hotel (7,93 megavatios) debe contar con nueva línea de transmisión Liberia-Papagayo-Nuevo Colón y nueva subestación eléctrica. Miguel Gómez, gerente de la cooperativa, explicó que estaría lista para octubre de este año (en prueba) y entraría a operar en noviembre.
Agua: La organización ambientalista Confraternidad Guanacasteca denunció que Riu no cuenta con permiso de agua y por tanto de construcción. Requiere de 9,72 litros por segundo pero la disponibilidad de los pozos es menor, según la organización. La Municipalidad de Carrillo, sin embargo, aclaró que el hotel sí cuenta con ambos permisos y el agua es suficiente.
Fuente: Coopeguanacaste y Mun. Carrillo.
Ana Cristina Camacho Sandoval. El Financiero. 1 de marzo de 2009.
El caso de Costa Rica no es aislado. Riu ha debido enfrentar problemas similares en otros países donde operará sus hoteles.
Las investigaciones de EF revelaron que en mayo pasado el primer ministro de Jamaica, Bruce Golding, ordenó la demolición del cuarto piso del hotel que Riu construía en Montego Bay a unos 180 kilómetros de la capital de esta isla caribeña.
La decisión se tomó porque la empresa no contaba con el permiso para levantar un edificio de cuatro plantas, por estar cercano a la pista de aterrizaje del aeropuerto internacional.
El otro caso sucedió en Panamá, en enero de este año. Allá Riu construye un hotel de 681 habitaciones y el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) paralizó parcialmente las obras por incumplir normas de salud y de seguridad en algunas áreas.
De acuerdo con un documento remitido a este semanario por Mitradel, los inspectores constataron anomalías en los vestidores, en el equipo de protección personal, los sanitarios eran insuficientes, había trabajadores sin seguro social y vías de tránsito obstruidas.
La construcción se reanudó a los pocos días y, al parecer, no se aplicó sanción contra la empresa.
Otro hotel en Costa Rica
En julio del año pasado, la empresa desarrolladora tuvo otra dificultad con la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena) cuando solicitó adjuntar una nueva obra al expediente de RIU que ya tenía viabilidad. Se trata de un segundo hotel que esta firma pretende operar en el país, de la marca Palace.
Los asesores legales de Setena rechazaron la petición aduciendo que el nuevo era tan grande como el Riu (un 86% de su tamaño), lo cual significaría duplicar los impactos ambientales y la demanda de servicios.
Ordenó al grupo presentar un estudio de impacto ambiental nuevo. De acuerdo con Jorge Campos, socio de la consultora Ecotec y regente ambiental de Riu, hicieron una consulta legal a la Setena sobre si adicionar lo del Palace al expediente original.
Ya fue presentado el nuevo estudio y tienen la viabilidad ambiental para este segundo hotel, que según los voceros de la cadena, se mantendrá en stand by a la espera de mayor claridad en la coyuntura mundial.
En el tema ambiental, Riu también debió corregir algunas deficiencias halladas en inspecciones de campo, entre ellas señalización para ingreso y salida de vehículos pesados, reforzar programa de estabilización de taludes y control de erosión y la utilización de geomembranas para control de la erosión eólica de polvo.
El Financiero. 1 de marzo de 2009.
En noviembre, un empleado de la empresa Constructora del Pacífico CCP, subcontratada por la cadena española Riu para desarrollar un complejo hotelero en Sardinal de Guanacaste, murió deshidratado. El Ministerio de Salud había detectado problemas de hacinamiento en los cuartos de los operarios, inadecuado almacenamiento de alimentos, así como poco aseo en el comedor, entre otras deficiencias.
Tres meses más tarde, el Ministerio de Salud asegura que la empresa se puso en regla. Además, Riu ahora vigila el pago de las planillas del seguro social de las empresas subcontratadas, verifica el estatus migratorio de los trabajadores y se asegura de la existencia de certificaciones de manipulación de alimentos al día.
¿Por qué no existieron esas previsiones antes de contratar a las empresas proveedoras, como parte de la definición de la estrategia del negocio hotelero y turístico?
Riu no actuó de forma muy diferente a cómo proceden otras empresas. Lamentablemente, pocas compañías tienen la costumbre de definir, en sus contratos con proveedores, el cumplimiento de normas sociales o ambientales y, mucho menos, mecanismos de control del respeto a esas normas.
El año pasado, las catorce empresas que decidieron evaluar sus prácticas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), aplicando el modelo de la Asociación Empresarial para el Desarrollo (AED), concluyeron que su mayor deficiencia está precisamente en la evaluación de las prácticas con los proveedores. Se trata de 14 empresas decididas a avanzar en la satisfacción de las exigencias de la RSE, de manera que si en ellas hay debilidades, podemos asumir que las carencias serán mayores en otras compañías.
Marzo de 2009