El fin del petróleo barato está poniendo nervioso al sector turístico. Y no podía ser menos: ha vivido durante años de este producto esencial para sus intereses a precio muy bajo. En realidad, lo sigue disfrutando. En los últimos seis años el precio del crudo ha aumentado un 650% aproximadamente, pero muy poco ha repercutido en los precios del transporte aéreo. Bien al contrario, han sido los años del boom de los low cost. ¿Cómo ha sido esto posible? ¿A qué se debe este milagro de ingeniería financiera?
En realidad no hay tal milagro. Lo que ha habido, y hay, han sido estrategias de apoyo al sector a costa del herario público. Sólo el mantenimiento de una relación dólar-euro de 1’5 a 1 ya supone un ahorro para parte de la industria europea de aproximadamente una tercera parte del precio real del combustible, gracias al hecho de que el petróleo se vende y se compra en el mercado internacional en la moneda norteamericana. La otra parte de la industria europea, en cambio, ve como sus productos tienen cada vez más dificultad de acceder a sus mercados tradicionales, porque igual que el cambio de divisa permite la entrada de petróleo barato, también permite la entrada de mercancía competidora más barata.
No es la única estrategia, desde luego. Algunas de manera más disimulada, otras más obvias, el sector turístico se está beneficiando directa o indirectamente de políticas económicas públicas. En ocasiones hemos de hablar de subvenciones, directamente. Como cuando se reducen los impuestos o se pagan pluses a compañías aéreas para que sigan manteniendo líneas a determinados aereopuertos.
La última, una de las más obvias y descaradas, proviene de la canaria isla de Fuenteventura. Su Cámara de Comercio está proponiendo que el Cabildo (máxima entidad administrativa de las islas) pague a los touroperadores extranjeros 8 euros por cada turista que lleven a Fuenteventura. La Cámara asegura que esta subvención supondría unos 4.5 millones de euros para el erario público pero que, en cálculo que recuerda en el la lechera, generará 300. Lo que no dicen es cómo se distribuirán esa cantidad. Y siempre, para animar, hacen la propuesta blandiendo la bandera del paro y la recesión.
Esperemos que las entidades públicas locales se den cuenta que si Fuenteventura puede caer en la recesión como resultado de la crisis del turismo la solución está en invertir por la diversificación económica, y no por gastar las energías (públicas) en un sector con pocas visas de futuro en un mundo sin petróleo barato.
A continuación reproducimos un artículo periodístico que refleja esta propuesta de la Cámara de Comercio de Fuenteventura.
Catalina García. Canarias7. 12/6/2008
Subvencionar a los turoperadores a razón de 8 euros por turista es la principal medida propuesta por la Cámara de Comercio para paliar la crisis económica. El Cabildo asumiría los gastos de esta ayuda económica de 4,5 millones de euros que generaría una riqueza de 300 millones de euros.
La Cámara de Comercio presentó ayer a los partidos políticos, a los sindicatos y a Confuer su propuesta para salvar la actual crisis económica de Fuerteventura y alcanzar una ocupación turística media del 90% también en la temporada de invierno. Para ello resulta indispensable la colaboración de las administraciones públicas, sobre todo del Cabildo Insular que se encargaría de convocar una subvención pública a los turoperadores turísticos, a los que pagaría 8 euros por cada visitante que lleven a Fuerteventura.
La propuesta de la Cámara parte de que cada turista pasa una estancia media de diez días y de que cada cama rotaría tres veces al mes. De manera que, a razón de 30.000 visitantes por cada turno, cada mes acudirían 90.000 turistas, lo que, multiplicado por 8 euros por visitante, suma una cantidad de 720.000 euros al mes. Lo que requeriría por tanto una aportación pública en forma de subvención a los turoperadores de 4.320.000 euros.
Esta aportación económica del Cabildo, continúa la propuesta de la Cámara, recibiría como compensación el ansiado aumento de ocupación hotelera que, a su vez, revitalizaría la economía a través de la creación de 2.000 puestos de trabajo. Todo apunta a que 2008 terminará con 14.000 parados, según la Cámara.
Junio de 2008