Podemos respirar tranquilos: las grandes empresas inmobiliarias españolas están sorteando el pinchazo del sector inmobiliario en el Estado español. La estrategia está siendo internacionalizar su capital hacia regiones eufemísticamente llamadas “emergentes” y que están inmersas en tenaces políticas de desarrollo turístico, como el norte de África, el Caribe o la Europa ex-socialista (eso sí, con costa mediterránea). Ya hemos hecho referencia anteriormente a casos como Marina D’Or, cuyos intereses alcanzan, entre otros países, Marruecos, Egipto, Bulgaria, Rumanía o Brasil. O el de FADESA (ahora, MARTINSA-FADESA), “niña mimada” del Makhzen marroquí en su política de desarrollo turístico.
Así pues, la crisis del sector en España, ya adivinada por estas empresas, les ha llevado a exportar el modelo depredador del territorio que las caracteriza. Como ejemplo visual vale la pena visionar los siguientes mini-documentales realizados por activistas ecologistas marroquíes y colgados en youtube, donde se denuncia el megaproyecto Mediterranea-Saïdia que FADESA está construyendo en la costa norte de Marruecos (Oujda):
Y también, como contraste, este “reportaje” promocional de JumpTV:
A continuación dos artículos periodísticos recientes en los que se explica este proceso de internacionalización del capital inmobiliario español a la vez que el sector se desinfla en España, ejemplificados en el caso de la citada Marina D’Or.
Efe. 07-04-2008
El complejo "ciudad de vacaciones" Marina d'Or comienza a sentir los efectos del ajuste inmobiliario. Los beneficios del grupo cayeron cerca de un 50% en 2007 con respecto al año anterior por "la situación de crisis en el mercado inmobiliario", que ha provocado una caída del 60% de las ventas en España y la pérdida de alrededor de 1.000 puestos de trabajo en la empresa
Marina d'Or atraviesa momentos delicados. Las ventas de los apartamentos del complejo turístico se han reducido en España cerca de un 60%, aunque por el momento no se ha llevado a cabo una política de descenso de los precios, si bien fuentes de la empresa han dejado abierta la posibilidad de presentar ofertas en el Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA), que comienza mañana.
Según han explicado a EFE dichas fuentes, el descenso del número de trabajadores se debe, mayoritariamente, a que no se han renovado contratos tras la finalización de varias obras ni en algunas empresas subcontratadas, ya que "si antes se construían ocho edificios, ahora se promueven dos", aunque admiten que también ha habido un "pequeño reajuste" en el personal de oficina.
Las mismas fuentes han asegurado que pese a esta reducción del personal, la empresa goza de una situación económica "excelente", con unas cuentas "muy saneadas" y sin apenas deudas.
Apuesta por los países emergentes
Marina d'Or pretende hacer frente a la crisis del sector de la construcción en el mercado español apostando por la puesta en marcha de promociones en países con mercados emergentes como Marruecos, Egipto, Bulgaria, Brasil, República Dominicana o Panamá, y en menor medida también en Ecuador y Argentina, han añadido.
En esos países ya se está proyectando la construcción de apartamentos de superlujo, hoteles y viviendas unifamiliares, y en lugares como Marruecos se llevarán a cabo proyectos de obra civil, han destacado.
Por otra parte, fuentes de la empresa han asegurado que el proyecto Marina d'Or Golf -que prevé la urbanización de 18 millones de metros cuadrados situados en las localidades de Oropesa y Cabanes- se comenzará a edificar "aunque a un ritmo diferente al previsto inicialmente" en el momento en el que la Generalitat lo apruebe definitivamente, según publica hoy el diario El PAÍS.
Cinco Días. Joaquim Clemente. 08-04-2008
Marina d'Or cerró 2007 con una facturación de 345 millones, lo que supone un descenso del 24,5% respecto al ejercicio anterior. A pesar de que las ventas en el complejo de Oropesa (Castellón) sufrieron una notable caída -que ronda el 60%-, fueron compensadas en parte con el inicio de la comercialización de viviendas en el extranjero, en especial en Marruecos y Egipto.
El beneficio neto se resintió más, al situarse en unos 40 millones de euros, frente a los algo más de 100 con que cerró el ejercicio anterior. 'La reducción se debe en parte a la fuerte inversión que ha realizado la empresa en su expansión internacional', explicó un portavoz, que añadió que dos edificios de apartamentos que estaba previsto entregar en 2007, finalmente se escrituraron este año, lo que también ha influido.
La empresa aseguró ayer a CincoDías que pese al descenso, Marina d'Or no tiene problemas de liquidez. 'Nuestro endeudamiento es muy bajo', afirmó el portavoz de la empresa. Según los datos facilitados por la propia compañía, la deuda es del ayer por Marina d'Or, la deuda asciende al 11,9% del valor bruto de los activos. A finales de 2006, la compañía afirmó tenerlos valorados en 6.141 millones, aunque esta cifra puede haber variado.
La construcción de apartamentos en Oropesa ha rebajado notablemente su ritmo, lo que ha supuesto la extinción de más de 1.000 empleos. Marina d'Or justificó lo achacó 'a la finalización de contratos de obra y de la temporada alta'.
Abril de 2008