No es la telúrica tierra en la que se asienta, sino diversos conflictos sociales, los que en los últimos meses hacen retumbar el Perú. Y uno de ellos se debe a la polémica ley de Ley 29164, llamada rimbombantemente de “Promoción del Desarrollo Sostenible de Servicios Turísticos en los Bienes Inmuebles Integrantes del Patrimonio Cultural de la Nación”, y que lo que pretende es que el manejo del patrimonio nacional pueda ser privatizado mediante concesión. Arqueólogos, historiadores, y la población en general se están enfrentando a esta ley, que ha tenido también sus baches por la oposición de los grupos parlamentarios de izquierda, mientras que la oligarquía tradicional y sus medios de comunicación les tacha de enemigos de la patria, incluso de que la pérfida Venezuela de Hugo Chaves está detrás de todo (primer ministro Jorge del Castillo dixit).
Alberto Fujimori, en la cárcel, debe estar contento al ver que el que fuera uno de sus máximos oponentes sigue hoy su política económica. O tal vez no, más bien esté enfadado al ver que en sus once años de gobierno no había considerado esta posibilidad de privatización.
A continuación, reproducimos un artículo de fondo sobre la política neoliberal del gobierno de Alan García firmado por Humberto Campodónico, en el que trata la ley privada de turismo, seguidos de algunos artículos periodísticos que explican la movilización social en el Cusco.
Y para finalizar, una pequeña “joya” que informa sobre un hotel que, también en el departamento de Cusco, parece haber entendido el espíritu de la ley y ha empezado a aplicarla por su cuenta a costa de los recursos campesinos. A señalar que se trata de una empresa que se vende como ecoturística, que dice favorecer el desarrollo comunitario y que a tal efecto creó su propia ONG (Yanapana Peru).
Una nota final: Atención al discurso con el que el viceministro Gonzalo Gutiérrez avisa/amenaza a la población y autoridades cusqueñas para que terminen con las movilizaciones, citado en La República del 23 de febrero: "Con este tipo de huelgas el país está perdiendo económicamente, pues el flujo de turistas disminuirá por los actos violentos ocurridos en el país". La frase no tiene desperdicio, ya que refleja perfectamente el discurso dominante: antes de desarrollar el negocio turístico, el discurso es el de la esperanza y la confianza: (“el turismo es desarrollo y beneficiará a todo el mundo”), pero una vez la zona de atracción turística ya ha madurado, el discurso es el del miedo (“por mal que ahora esten y lo mucho que este negocio os afecte negativamente, peor será si entra en crisis”).
Humberto Campodónico. La República. 20 de febrero de 2008
El argumento del gobierno afirmando que el Paro Nacional Agrario es una competencia entre sus líderes para ver quién es más radical no resiste el menor análisis. Las reivindicaciones de la Plataforma Agraria se conocen desde hace años, comenzando con la Carta Verde firmada por el ex presidente Toledo, hasta llegar al pedido reciente de importar fertilizantes más baratos (¿recuerdan la huelga de Andahuaylas?), pasando por la protesta de los algodoneros de Piura y el conflicto de los ganaderos lecheros que reciben pagos mínimos.
Más bien lo contrario es cierto. La paciencia de los agricultores y campesinos ha sido grande y no merecen que el gobierno los caracterice como "borregos" de sus dirigentes. Tampoco les debe haber gustado la afirmación de García de que la Junta de Usuarios de Riego (el gremio con la trayectoria más "tranquila") no paga por el agua, lo que muestra un comportamiento agresivo y burlón que ya había demostrado con los maestros y los médicos.
Sí sorprende la contundencia de la movilización, lo que revela, quizá, que las soluciones bomberiles (apagar el fuego cuando ya comenzó) "ya fueron". En este caso, el ministro de Agricultura promovió una serie de acuerdos a la hora nona –por enésima vez–, lo que no fue del agrado de las bases.
La cuestión central es que el gobierno cree que, ante la falta de oposición política y el carácter sectorial de las protestas, tiene carta blanca para navegar sin problemas hasta el 2011. Eso ha sucedido con las protestas mineras, de los maestros, médicos, docentes universitarios y poder judicial (para mencionar a los más importantes). Recordemos también que la mitad de los conflictos sociales, según la Defensoría del Pueblo, tienen que ver con el medio ambiente, fundamentalmente en el sector minero.
Pero también se siente el impacto de los bajos sueldos en plena bonanza macro económica, al lado de los despidos de los trabajadores esparragueros que quieren formar un sindicato y el mísero aumento del salario mínimo. A lo que se agregan innumerables planteamientos y proyectos de ley, un día sí y el otro también, en el más completo desorden: pena de muerte, ley de comunidades indígenas (para que vendan sus tierras), ley de la selva, ley de la inversión privada en turismo.
El principio "los privados deciden" se aplica a nuestros recursos energéticos, a tal punto que podrían exportarse sin que esté asegurado el abastecimiento del mercado interno. Al mismo tiempo, el destino de la petroquímica omite el potenciamiento de Petroperú, a diferencia de lo que hacen los vecinos.
Pareciera que lo único que el gobierno tiene claro es que la inversión y el libre comercio deben tener carta libre. Así, los neoliberales del gabinete bloquean la reforma tributaria y quieren avanzar en todo tipo de concesiones (subsidiadas) de activos del Estado y en la privatización de las empresas públicas. Su agenda continúa con la suscripción de TLCs a discreción: EEUU, Chile, Singapur, Canadá y se alistan TLCs con la Unión Europea y China.
Lo que no entiende la derecha –ni el gobierno– es que la fractura del 2006 vino después de varios años de crecimiento macroeconómico que concentra el ingreso en las capas altas y no lo extiende a la mayoría de la población. Para entender el malestar basta mirar las cifras de pobreza publicadas bajo este gobierno: la pobreza bajó del 48 al 44% del 2004 al 2006 (del 31 al 24% en Lima), pero subió de 75.8 a 76.9 en las zonas rurales y sobre todo en la sierra sur.
Pareciera que el Paro Agrario nos está anunciando la llegada a un punto de quiebre que exige otro rumbo de mediano y largo plazo (un Plan Nacional de Desarrollo), así como poner el péndulo al medio en las relaciones entre mercado y Estado, con una mayor participación democrática de sectores excluidos y de los gobiernos regionales. Si eso no se hace, el gobierno podría inclinarse hacia medidas autoritarias (ya lo está haciendo), en un contexto de recesión económica a nivel internacional, con dos importantes cumbres gubernamentales ad portas. ¿Por ese camino nos llevará el APRA?
Luis Jaime Cisneros. AFP. 21 de febrero
Las visitas a Macchu Picchu, la joya de la corona del turismo en Perú, son afectadas por una huelga de 48 horas en Cusco en demanda de la derogatoria de una ley de inversión privada en turismo, que la población considera como un atentado al patrimonio arqueológico.
La actividad en el aeropuerto de Cusco también está perturbada: sólo 6 de 14 vuelos previstos arribaron como consecuencia de un cierre temporal dispuesto por las autoridades de aeronaútica, ante el riesgo de que manifestantes ocuparan la pista de aterrizaje.
En Cusco (700.000 habitantes), la antigua capital del imperio inca, hubo un paro que afectó más del 80% del comercio, además de paralizar el servicio de transporte público, según informes de la policía.
El primer ministro Jorge del Castillo se preguntó si la protesta estaría financiada desde el extranjero, dejando entrever que Venezuela sería la mano que facilita el dinero. "¿Quién financia este paro? ¿Quién financia a las Casas del ALBA'", al referirse a oficinas de solidaridad creadas por peruanos para publicitar las iniciativas de la Alternativa Bolivariana para las Américas, que impulsa Caracas. La protesta se cumple mayoritariamente con el bloqueo de caminos de ingreso y salida de Cusco hacia los departamentos de Arequipa y Puno, éste último fronterizo con Bolivia, según la policía y autoridades regionales.
La empresa concesionaria de trenes a la mítica ciudadela inca (120 km al noreste de Cusco), la británica Perú Rail, se vio forzada a reprogramar los viajes por el cierre de la estación San Pedro en Cusco. La obligada medida provocó que la compañía lleve a los turistas en ómnibus hasta Ollantaytambo (a 40 km del Cusco) y desde ahí en tren a Macchu Pichu. El acceso masivo a la ciudadela inca del siglo XV se realiza por vía férrea.
La Federación Departamental de Trabajadores de Cusco, organizadora de la protesta, respaldada por las autoridades municipales, exige al gobierno de Alan García derogar la ley de inversión turística, alegando que es una "afrenta al patrimonio arqueológico".
"No a la privatización, no a las concesiones, por la defensa del patrimonio", se leía en enormes banderolas cargadas por manifestantes durante una marcha pacífica en Cusco.
Efraín Yepes, coordinador de la Federación, denunció "la desatención del gobierno por no derogar la ley" y culpó al Congreso de la paralización, en declaraciones a la radio limeña RPP.
A su vez, los regidores del ayuntamiento de Cusco acordaron una ordenanza invitando a la población a izar la bandera del imperio inca (Tahuantinsuyo) a media asta en señal de luto.
El gobierno rechazó las reclamaciones y acusó a la población cusqueña de estar yendo al suicidio colectivo por afectar el turismo, principal fuente de ingresos de Cusco.
Una publicidad televisiva grabada por el gobierno mostró a una turista alemana quejándose de la huelga y del "horror en que vive Perú", añadiendo que le pedirá a sus compatriotas "que no viajen al Perú".
Los cusqueños no aceptan las concesiones porque temen que la inversión privada termine afectando el patrimonio arqueológico de la ciudad y alrededores con la presencia de restaurantes o centros de comercio propuestos como fuente de ingresos para impulsar el turismo en la zona. Cusco es una de las escasas ciudades del mundo que convoca turistas de todas partes, donde no se ven locales de 'comida basura' de cadenas extranjeras.
Flor Huilca. La República. 23 de febrero de 2008
Con cientos de manifestantes agolpados en forma pacífica en el complejo arqueológico de Sacsayhuamán, y con bloqueos en las carreteras que dejaron incomunicada la ciudad, culminó el paro de 48 horas convocado por la Asamblea Regional en el Cusco para exigir la derogatoria de las normas que, según ella, afectan el patrimonio cultural.
Durante este segundo día de paro se observó en la ciudad un cierrapuertas de los establecimientos comerciales del centro, además de la suspensión del transporte urbano y aéreo, aunque en algunas instituciones públicas como la municipalidad y las dependencias del gobierno regional, se trabajó a puerta cerrada. Ocurrió lo mismo en hospitales.
La toma pacífica del cerro Cruz Mocco, ubicado en la parte posterior del complejo arqueológico de Sacsayhuamán, fue realizada por pobladores de distintos asentamientos humanos de la zona noreste del Cusco. Desde las nueve de la mañana, ellos se ubicaron en los andenes incas del cerro, con banderas del Perú y del Cusco.
Herederos naturales
Lauvrenti Roldán Baca, dirigente que participó en esta protesta, explicó que con esta acción los pobladores de la zona "herederos netos de la cultura inca", querían demostrar a las autoridades nacionales que son ellos los verdaderos dueños del patrimonio cultural, el mismo que no debe concesionarse.
Estuvieron en los andenes cerca de cuarenta minutos y luego bajaron a la ciudad para sumarse a la movilización que se realizó en la Plaza de Armas. En esta marcha también confluyeron gremios sindicales, trabajadores de mercados, la municipalidad de San Jerónimo encabezado por su alcalde, Adolfo Zúniga, y estudiantes universitarios.
La calma con la que se desarrolló la protesta en la ciudad contrastó con los hechos ocurridos en las demás provincias cusqueñas. En estas localidades las carreteras fueron bloqueadas, y los manifestantes se enfrentaron a los agentes de la policía que intentaron infructuosamente despejar las vías en horas de la mañana.
Debido a ello, la ciudad del Cusco estuvo incomunicada. Por el noreste estuvo cerrada la carretera Abancay-Lima y por el sur la carretera Cusco-Puno- Arequipa.
Nuevos choques
En Urcos, al sur del Cusco, un grupo de manifestantes bloqueó con piedras y palos la carretera Sicuani-Arequipa, interrumpiendo el transporte interprovincial. Cuando la policía intentó despejar la vía, se produjo un enfrentamiento con campesinos. No hubo detenidos.
Al noreste, en el distrito de Poroy, un grupo de manifestantes bloqueó el tránsito en la mañana. Por la tarde la policía quiso despejar la vía y se produjo otro choque con la PNP.
En la carretera que va hacia el Valle Sagrado de los Incas, la comunidad campesina de Corao bloqueó la vía con un caseta de peaje, piedras y llantas encendidas; mientras que en la avenida Circunvalación, que conduce hacia Sacsayhuamán, los manifestantes usaron piedras y hasta contenedores de basura para impedir el tránsito vehicular.
Datos
Ultimátum. El presidente de la Comisión Extraordinaria de Alto Nivel (CEAN) de APEC, Luis Giampietri, estimó que para la próxima semana se definirá si Cusco será una de las sedes de los eventos del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), ya que no se puede arriesgar la integridad física de los asistentes a los doce eventos que se realizarían.
Invocación. El viceministro de Relaciones Exteriores, Gonzalo Gutiérrez, pidió al pueblo cusqueño y a sus autoridades deponer las paralizaciones con el objetivo de no perjudicar más la imagen del país ante el mundo. "Con este tipo de huelgas el país está perdiendo económicamente, pues el flujo de turistas disminuirá por los actos violentos ocurridos en el país", afirmó.
Correo. 20 de febrero de 2008
La Empresa Mountain Lodges of Perú construyó sin autorización alguna un refugio de montaña y un hotel en Soraypampa, plena zona de amortiguamiento del Santuario Inca de Machupicchu, ahora pretende tomar un manante para su uso particular dejando sin agua para riego a varias comunidades del distrito de Mollepata. Por denuncia del alcalde del distrito de Mollepata, Marco Antonio Chacón Delgado, la empresa habría recurrido a la Administración Técnica del Distrito Riego de Cusco, ATDR, dependencia del Ministerio de Agricultura, que sin conocimiento de las autoridades ni de la población opinó en primera instancia para que se le dote del recurso hídrico al hotel. Las Comisiones de Riego del canal La Estrella y de canal Marcahuasi, las directas perjudicadas con la decisión del ATDR, junto con las autoridades del distrito de Mollepata decidieron oponerse a la opinión, pero lo único que lograron fue que se programe un segundo aforo para el mes de agosto, mientras tanto la empresa sigue haciendo uso de la fuente de agua. El alcalde informó que ellos apoyarán en todo lo que se pueda a los dos comités de riego, lamentó que se otorguen concesiones, especialmente de fuentes de agua a terceros sin conocimiento de los usuarios ni de las autoridades locales, no solo en Mollepata, sino en todo el país. El ATDR no consultó a las comunidades, simplemente opinó a favor de la empresa, sin tomar en cuenta que el Estado, a través del Instituto Nacional de Cultura y la Municipalidad de Mollepata se encuentran en proceso judicial con la citada empresa por la ilícita construcción del hotel que se edificó sin autorización en la zona de amortiguamiento del Santuario de Machupicchu.
Febrero de 2008