Reacciones al cierre del Hotel Occidental Allegro Papagayo, de capital español, en Costa Rica

Después que el pasado 5 de febrero de 2008 el Ministerio de Salud de Costa Rica ordenara el cierre del Hotel Allegro Papagayo, de la cadena española Occidental, en Guanacaste, las reacciones se han multiplicado. Con esta medida ejemplarizante ha trascendido a los grandes medios de comunicación el debate sobre los costes ambientales y sociales de un modelo de desarrollo turístico como el que ha florecido en los últimos años en la costa de Guanacaste. Desde las páginas del diario La Nación, hemos podido seguir algunas de estas reacciones y tomas de posición ante el caso del Hotel Occidental Allegro Papagayo.

Por lo pronto, el gobierno de Costa Rica ha anunciado “mano dura” contra la contaminación ambiental. Pero a pesar del cierre del mencionado hotel, grupos ecologistas ponen en duda la capacidad real de las autoridades para controlar el crecimiento desmesurado de la inversión hotelera en inmobiliaria en las costas de todo el país. Otros inversionistas corren a desmarcarse de la actuación de Occidental y mostrar las bondades de su inversión; cuando en realidad el problema es integral, de modelo de desarrollo, y no sólo de plantas de tratamiento. Mientras tanto vamos conociendo más detalles de cómo se vieron afectados los habitantes de la comunidad El Gallo por el paso de los camiones cargados de excrementos procedentes del Hotel Occidental Allegro Papagayo.

Paralelamente, animados por el cierre del hotel Occidental Allegro Papagayo, se han presentado nuevas denuncias contra otras empresas españoles en Costa Rica, como es el caso de Barceló. Ver denuncia aquí.

Aguas negras amenazan con destruir playas guanacastecas

Ángela Ávalos R. La Nación, 10 de febrero de 2008.

Justo en la zona donde los surfistas juegan con las olas, una salida de alcantarillado sanitario deja su oloroso rastro en la playa de Tamarindo, Santa Cruz. Metros más arriba o más abajo de esa salida de excremento hay otra tubería, y otra y otra. Tamarindo ejemplifica lo que el crecimiento desordenado de la industria turística está generando en muchas partes de la costa de la provincia de Guanacaste.

El Ministerio de Salud reconoce que toda esta zona costera es de una “altísima vulnerabilidad” a la contaminación por aguas negras, según dijo el director del área de Salud en Liberia, Mario Calvo. Ni las municipalidades ni las autoridades de Salud tienen suficientes recursos para controlar que esos daños no se produzcan. Esa es la excusa que dan y aseguran que, ante la falta de capacidad estatal, no les queda más remedio que conformarse con las declaraciones juradas que los empresarios se atreven a firmar sin rodeos. Pero el papel aguanta lo que le pongan y es evidente que para muchos hoteleros el papel aguanta más de lo que son capaces de hacer por cumplir con la ley y proteger el medio ambiente.

El alcalde municipal de Liberia, Carlos Marín, admitió que ese cantón crece aceleradamente y sin planificación. Por eso, se les fue de la mano el caso del hotel Allegro Papagayo, al que dieron todos los permisos, pero que fue clausurado el martes anterior por contaminar un estero y un río cercano con aguas negras. “La ciudad crece más rápido que el municipio. Aquí no hay solo problemas de alcantarillado, sino de basura, de planes reguladores”, declaró Carlos Marín. En ese cantón solamente cuentan con dos plantas de tratamiento, en manos privadas. Esas instalaciones ya han generado los primeros conflictos comunales por el manejo que los vecinos aseguran se le ha dado a los desechos.

En camino

Justo al final del rastro del excremento sobre la arena, en Tamarindo, Qkuetzpallin Gutiérrez, mexicano de 20 años, se sentó a trabajar las artesanías que vende a los turistas. “Mi pareja me dijo que nos sentáramos más allá porque el viento nos trae bocanadas del olor a m..., pero este es un punto bueno, porque por aquí entran los turistas”, dijo Gutiérrez. Precisamente, en una de las entradas públicas a la playa de Tamarindo está esa alcantarilla. Detrás, y por las montañas cercanas, las grúas, cual inmensos dinosaurios modernos, siguen en su tarea de levantar edificios de apartamentos, uno tras otro. Carlos Rodríguez desconfía de las órdenes para frenar la contaminación.Para él, quien lleva más de una década de trabajar en Tamarindo, “los grandes contaminadores siguen, a vista y paciencia de las autoridades”.

Para que los demás aprendan

La reciente clausura del hotel Allegro Papagayo por contaminar con aguas residuales y negras zonas públicas aledañas, debe ser tomada por los empresarios hoteleros de la zona como un precedente. La ministra de Salud, María Luisa Ávila Agüero, ha sostenido que el hotel no abrirá sus puertas mientras no cumpla con la ley en materia de tratamiento de aguas. La acción de Salud recibió el apoyo del Ministerio del Ambiente y Energía (Minae) y del Instituto Costarricense de Turismo (ICT). Ninguno de los recursos presentados por los empresarios fue aceptado. Al contrario. La tarde del jueves se rechazó el último que llegó al escritorio de la Ministra. Según información del Minae, desde los inicios del hotel hubo problemas. Hasta una denuncia se tramitó en el Tribunal Ambiental por contaminación. Aparentemente, este hotel con capacidad para 600 huéspedes funcionaba con la planta del restaurante. En las inspecciones, se encontraron tuberías clandestinas que arrojaban agua sucia al estero y a un río cercano. Su reapertura es aún incierta.

‘Zona hotelera es muy vulnerable’. Entrevista a Mario Calvo, Director Área de Salud de Liberia.

Ángela Ávalos R. La Nación, 10 de febrero de 2008.

¿Conoce el Ministerio de Salud el manejo de las aguas residuales de los hoteles?

Por orden de la señora ministra se hizo una evaluación de todos los establecimientos en Tamarindo y se giró una gran cantidad de órdenes sanitarias. Muy probablemente, en Liberia se esté dando lo mismo. Ahora tenemos un poco más de recursos para lograr hacer este trabajo. En el transcurso de estos meses vamos a hacer evaluaciones de los hoteles de más capacidad.

¿Tienen capacidad para controlar cómo funcionan?

Yo sé que con el apoyo de la señora ministra podremos contar con recursos para dedicarnos. El Allegro fue un caso especial, en cual tuvimos que sacar recursos extra. Yo sé que ahora tendremos recursos para vigilar mejor los otros lugares.

¿Cuán vulnerable es la provincia?

El crecimiento desproporcionado va de la mano con una disminución en las medidas sanitarias que tienen que tener estos establecimientos. Yo creo que la vulnerabilidad es alta en toda la zona hotelera, más si no hay controles como los que hemos estado practicando hasta ahora. Estoy seguro de que no nos va a temblar la mano para esto.

Gente molesta por cisternas cargados con excrementos

Ángela Ávalos R. La Nación, 10 de febrero de 2008.

A este pueblo de 600 habitantes lo bautizaron El Gallo, a principios del siglo pasado, porque en sus comienzos el caserío despertaba con el estruendoso cantar de una de estas aves. Hoy, los vecinos dicen que podrían cambiar de nombre porque lo que los despierta y mantiene en ascuas es el estridente paso de decenas de camiones cisternas cargados con excrementos que pasan por la única calle del pueblo.

Dos plantas de tratamiento de lodos fueron ubicadas en El Gallo: Lodos Sépticos El Gallo y Lodos Sépticos El Nacional. Ambas empresas tiene los permisos de Salud, según confirmó la oficina de ese ministerio en Liberia.

Esas plantas son las únicas con las que cuenta el cantón de Liberia, además de las cuatro lagunas de oxidación del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA).

La crisis alcanzó su mayor punto en octubre, cuando los cisternas contratados por el hotel Allegro Papagayo tomaron esa ruta para evacuar las aguas negras del complejo turístico. “Llegamos a contar hasta 150 cisternas. Había unos que tenían las válvulas dañadas y dejaban regados todos los excrementos por el camino”, contó Alexandra Sibaja, maestra del kínder local. Anastasio Castro, de 79 años, relató cómo un día, mientras caminaba con uno de sus nietos, pasó uno de estos camiones. La tapa no le servía al tanque, así que el niño terminó pringado con excrementos. Antonia Matarrita García, de 74 años, también sufrió las consecuencias del paso de estos vehículos: “Estaba ‘oscurociendito’ (sic) cuando iba la m... y por quitarme el tiro me fui en un canjilón y me ‘pandié’ (sic) el pie. Estuve un mes encerrada con la pata hinchada”.

Los vecinos se quejan del desinterés mostrado en el caso tanto por las autoridades de la Municipalidad de Liberia como por el Ministerio de Salud. El cansancio llegó a tal punto, que a principios de año se vieron obligados a cerrar la vía con llantas durante una semana.

Hoy, los vecinos demandarán penalmente a la Alcaldía de Liberia pues aseguran que no ha cumplido con su deber de proteger a los habitantes del cantón, especialmente, a los vecinos de esta comunidad.

Empresa demuestra que inversión se puede hacer

Ángela Ávalos R. La Nación, 10 de febrero de 2008.

La cancha de tenis del Hotel Four Seasons queda a pocos metros de la planta número uno de tratamiento de aguas. Pero seguro los huéspedes ni cuenta se dan porque no hay ni olor ni ruido, ni moscas. Esa planta es una de las dos que tiene operando el proyecto Península Papagayo, uno de los 23 concesionarios del polo turístico Golfo de Papagayo, en el noroeste de la provincia de Guanacaste. El proyecto lo ejecuta la empresa Ecodesarrollo Papagayo.

Otras dos plantas vienen en camino y se planea que más de 12 estarán ubicadas a lo largo de las 840 hectáreas del proyecto durante los 28 años que tiene de plazo la empresa para desarrollar todas las obras (entre ellas, tres campos de golf, nueve sitios hoteleros y 2.000 casas). Son plantas de nivel terciario: el más alto y complejo en este tipo de procesos, pero que garantiza que las aguas residuales y negras saldrán, al cabo de unas horas, con una calidad potable para ser reutilizadas.

Inversión

Según explicó el director de la División de Operaciones de Península Papagayo, Manuel Ardón, se ha invertido poco más de $1 millón en esos equipos.

Pero vale la pena. Ardón dijo que este tipo de inversiones forman parte de una política empresarial que no solo busca cumplir con un mandato del Estado, sino hacer “un desarrollo modelo, sostenible en el largo plazo, fundamentado en el respeto al medio ambiente y a las comunidades aledañas”.

Actualmente, está en capacidad de procesar hasta 1.400 metros cúbicos de aguas residuales y negras. En cada proceso tardan unas seis horas.

Un equipo de este diario comprobó la pureza del líquido, compartiendo un vaso de agua producida al final del proceso. El director de ingeniería de Península Papagayo, Édgar González, dijo que constantemente están buscando las técnicas más novedosas para aplicar en el tratamiento de las aguas de desecho. “Trabajamos bajo los principios de calidad y de innovación, que son las características fundamentales de nuestro proceso de crecimiento”, agregó Manuel Ardón. Para Ardón, si la empresa hiciera mal las cosas, a la postre los resultados también serían pagados por ellos mismos.

Gobierno anuncia mano dura contra contaminación ambiental

Óscar Nunez. La Nación, 11 de febrero de 2008.

El gobierno de Costa Rica advirtió este lunes que aplicará mano dura contra las empresas que contaminen y pongan en peligro la salud, una semana después del cierre de un hotel de una cadena española. "Hemos establecido una coalición de instituciones para juntas actuar (...) y no es sólo contra hoteles o actividades turísticas, es contra toda actividad pública o privada que cause contaminación y, por ende, ponga en riesgo la salud pública", declaró a la AFP la ministra de Salud, María Luis Avila.

El pasado martes, el ministerio de Salud cerró el hotel Allegro Papagayo, de la cadena española Occidental, ubicado en la norteña provincia de Guanacaste, por contaminar con aguas negras. La empresa no contaba con un sistema propio para el tratamiento de desechos y habitantes de la vecina comunidad de El Gallo denunciaron que a ese lugar llegaban gran número de camiones a descargar excremento del hotel en dos plantas de tratamiento.

Avila dijo que el caso de Allegro Papagayo no es aislado y que las autoridades ya habían realizado un operativo en Playa Tamarindo, un concurrido balneario también en la provincia de Guanacaste, donde varios hoteles estaban descargando las aguas negras en la playa. "Sin embargo, la situación se ha venido arreglando en esos lugares", aseguró.

La ministra expresó que Costa Rica quiere que su turismo sea una actividad sostenible y "no sólo por los próximos 10 o 15 años, como ha pasado en otros países que quedan tan contaminados que hay que cerrar (el negocio turístico) de por vida".

Avila dijo además que cuando Costa Rica se promociona como un destino ecológico "no está utilizando un slogan publicitario". "El que no quiera aceptar la legislación del país que se vaya con su contaminación a otra parte", sentenció.

Grupos comunales y ambientalistas han manifestado preocupación por problemas ambientales y sanitarios vinculados a una fuerte expansión del turismo, que crece a un ritmo acelerado. "Se está dando una gran expansión de la industria turística en el todo el país, pero los controles no crecen como la infraestructura", afirmó Mauricio Alvarez, dirigente de la Federación para la Conservación del Ambiente (FECON), que aglutina a las principales organizaciones ecologistas.

Alvarez comentó que, pese a la decisión del ministerio de Salud de cerrar el hotel Allegro Papagayo, las instituciones públicas como ministerios, municipalidades y organismos especializados, carecen de capacidad para obligar a las empresas a cumplir con las leyes ambientales y sanitarias. "Se han hecho una gran cantidad de denuncias sobre diferentes tipos de violaciones, no sólo de contaminación, sino de concesiones irregulares, destrucción de manglares, invasión de la zona marítima terrestre (de dominio público), y las autoridades no reaccionan", señaló.

Costa Rica, un país de 51.000 km2 y 4,2 millones de habitantes, recibió el año pasado cerca de 2 millones de turistas e ingresos de 1.921,6 millones de dólares, lo que significa un crecimiento del 18% con respecto a 2005, según cifras del Ministerio de Turismo. Varias cadenas internacionales como Revolucion LCC y Miraval Resort planean realizar este año inversiones hoteleras por cerca de 1.700 millones de dólares.

 

Febrero de 2008