Hace unas pocas semanas ya nos hicimos eco de la nueva propuesta turística que ha aparecido en el Estado español, concretamente en Aragón: la construcción de una ciudad del ocio en la comarca de Los Monegros a imagen y semejanza de la norteamericana Las Vegas, una propuesta que el grupo empresarial promotor ya intentó "vender" a otros países europeos y asiáticos sin éxito, ante tamañan barbaridad, pero que las instituciones públicas aragonesas y españolas parecen que se han acogido con ilusión. Las organizaciones políticas y grupos ecologistas más concienciados ya han puesto el grito en el cielo, ante el impacto que semejante obra puede tener en el ecosistema y las economías locales.
A continuación reproducimos cuatro documentos recientes al respecto: Un manifiesto publicado por Ecologistas en Acción, una artículo publicado en el periódico Diagonal, una entrevista publicada también en Diagonal a Jose Luís Martínez, de Ecologistas en Acción y de la plataforma ciudadana Aragón no se vende, y una nota de prensa de Izquierda Unida de Aragón, que es el partido que presenta una oposición más frontal a Gran Scala.
Ecologistas en Acción. Diciembre de 2007
Consideraciones en torno al proyecto denominado “Gran Scala-Las Vegas en Los Monegros”, tras la comparecencia realizada el 12 de diciembre por parte del Gobierno de Aragón y de los promotores asociados bajo las siglas I.L.D.
1. En relación al volumen y formato del proyecto y conforme a lo filtrado por los medios en fechas precedentes y en la citada comparecencia entendemos que hasta la fecha tan solo se ha dado a conocer una batería de gestos publicitarios por parte de los promotores.
2. El hecho de que I.L.D no suministre ningún dato sobre la ubicación del proyecto o sobre la identidad de los inversores (que se vayan a comprometer a una gigantesca inversión de 17.000. millones de euros) fomenta el recelo sobre las verdaderas intenciones del denominado “Gran Scala”
3. El lánguido devenir de los parques temáticos en Europa crea un gran escepticismo sobre la supuesta firme intención de los promotores de crear un gigantesco parque temático
4. Respecto a la posibilidad de que el proyecto integre (el tiempo dirá en que cantidad) un gigantesco conglomerado de casinos nos produce por una parte escepticismo y por otra parte desagrado. No es precisamente el juego, con la lacra social que arrastra, una inversión que pueda considerarse socialmente positiva
5. En cualquier caso, tan solo nos queda bien claro que el proyecto “Gran Scala” entraña una operación inmobiliaria de perfil claramente especulativo, muy al uso en Aragón, en la que aspectos como el golf, casinos u otras propuestas de ocio son utilizados exclusivamente para promocionar grandes operaciones de construcción y venta de viviendas, cuyo costo final queda sensiblemente incrementado por los citados alicientes.
6. Que hasta la fecha, tan solo el Gobierno de Aragón ha establecido compromisos concretos con el proyecto (muy discutibles, por cierto) de inversión pública en materia de infraestructuras. A tal efecto, desde el ejecutivo aragonés se están ejecutando ya cambios legislativos de envergadura (en materia de urbanismo y ley del juego) que deben ser analizados y discutidos con serenidad dado el gran calado de tales medidas de cara al futuro de Aragón
7. Que conforme a lo conocido del proyecto hasta la fecha podemos afirmar que “Gran Scala” entraña grandes impactos ambientales en materia de consumo y despilfarro de agua que afectaría a la sostenibilidad y al propio equilibrio territorial de Aragón. Preguntas tales como, ¿qué adjudicación de caudales se hará a este proyecto? ¿de dónde se obtendrán? ¿Dónde se regularán dichos caudales? ¿son compatibles dichas adjudicaciones con el mantenimiento del proyecto de nuevos regadíos en expectativa en la comarca…..? deben ser respondidas con absoluta claridad por parte del gobierno aragonés, que tan vehemente se ha mostrado en su implicación en el proyecto.
8. Proyectos como “Gran Scala”, superfluos y derrochadores de energía, son absolutamente opuestos a los programas vigentes de lucha contra el cambio climático. El respaldo del ejecutivo aragonés a este proyecto dejan bien a las claras su nula voluntad de pasar de la palabrería a la ejecución de medidas prácticas para combatir el principal desafío de la humanidad.
9. En cuanto al impacto que dicho proyecto pueda tener sobre territorios protegidos por la ley por su valor paisajístico o por la calidad de su fauna y flora, el gobierno y los promotores simplemente deben atenerse a la ley y cumplirla escrupulosamente.
10. En cualquier caso, la negativa del gobierno de Aragón a invitar a las asociaciones ecologistas y medioambientalistas aragonesas al acto de presentación del proyecto, son una auténtica declaración de principios por su parte y por parte de los propios promotores. Unos y otros sabrán que tienen que esconder que impide la participación democrática de una parte de la sociedad civil cual es la comprometida en la defensa de la sostenibilidad y la protección del territorio.
David Vila. Periódico Diagonal nº68. 26 de Diciembre de 2007
Después de ser rechazado en Dubai y en Francia, el promotor de la mayor macrociudad del juego ha encontrado el apoyo del Gobierno de Aragón. Gran Scala podrá instalarse en el desierto de los Monegros pese a las irregularidades.
JUEGO SUCIO. Los grupos ecologistas denuncian la complicidad del Gobierno de Aragón, que tendrá que cambiar la ley del juego, recalificar terrenos, dotar de infraestructuras con dinero público... Y todo para un proyecto de dudosa viabilidad financiado previsiblemente por las mafias del juego de Estados Unidos.
Parques temáticos, 32 casinos, 70 hoteles, 230 restaurantes, 32 museos, 500 comercios, hipódromo, plaza de toros, campo de golf y palacio de congresos. Una ciudad nueva de 100.000 habitantes (la segunda más poblada de Aragón) en el desierto de Monegros, entre Huesca y Zaragoza. Unas semanas después de la publicación de este proyecto, el 12 de diciembre, empiezan las críticas más allá de un debate cerrado entre conservacionismo y riqueza.
La operación parte de un capital norteamericano, proveniente del juego, interesado en Europa como área de negocio. Ya antes, el proyecto se rechazó en Dubai y en Francia. Aunque los 32 casinos acaparen la atención, el volumen de instalaciones, servicios y viviendas en cantidades aún no definidas generaría una plusvalía sustancial del suelo. El precio actual de la tierra en los Monegros lo hace posible por su extensión, su régimen de secano y la escasa población (21.600 habitantes, 8 hab/km2). Además, disfrutan de una buena posición en el mapa y están bien comunicados. Sin embargo, otros aspectos oscurecen la viabilidad económica que el complejo Gran Scala tiene por sí mismo.
La única iniciativa privada visible, el consorcio International Leisure Development (ILD), es promotor, es decir, aunque esté vinculado a empresas de máquinas de juego y casinos no aportan todo el capital necesario, sino que pretenden atraerlo. Sobre la identidad y solvencia de esos inversores nada se ha adelantado. En todo caso, vaticinan 25 millones de visitantes para 2015 (más de la mitad del total de turistas que recibe anualmente el Estado español) y ello, mientras languidecen otros complejos similares en Europa.
Apoyo institucional
Con todo, el apoyo del Gobierno de Aragón (formado por la coalición PSOE-PAR) sigue siendo imprescindible. En tal sentido, el Partido Aragonés (PAR) se ha convertido en valedor del proyecto desde los primeros contactos, y desde el Gobierno de Aragón ha trasladado al público una “ilusión” que ya la información disponible cuestiona. Los responsables públicos no han aclarado su impacto social, económico y medioambiental para el actual modelo aragonés, por ejemplo en cuanto a vertebración del territorio, calidad del empleo, movilidad o gestión de recursos naturales. Tampoco su impacto sobre poblaciones cercanas o la propia Zaragoza; ni una suerte de ‘plan B’ en caso de que el macro-proyecto quiebre. Lejos de esto, el Ejecutivo aragonés se encuentra desde el inicio comprometido plenamente con el proyecto.
Promotores y Gobierno de Aragón han remarcado que toda la inversión (17.000 millones) será privada. Sin embargo, la acción pública deberá ir más allá de lo recaudatorio, además deberá reducir los tipos impositivos por actividades del juego. Y parecen aceptarse otros cambios normativos a la carta. Según AZAJER (asociación que trabaja problemas de ludopatía), la actual Ley Aragonesa del Juego sólo permitiría un casino más, y en Teruel. Asimismo, el impacto urbanístico del proyecto, las modificaciones y expropiaciones que se avanzan pertinentes exigen la declaración del complejo como de “interés prioritario” por el Legislativo aragonés, lo que permitiría superar el escollo de municipios díscolos y dotaría a la Administración de mayor flexibilidad en su acción. Por otro lado, y aunque no se realicen inversiones públicas directas en el proyecto, éstas serían imprescindibles en infraestructuras y servicios públicos, que abarcarían al menos una nueva estación del AVE, autopistas y la ampliación del aeropuerto. Ello sin contar los servicios públicos de una hipotética ciudad de 100.000 habitantes o los imprescindibles para que los anunciados 35.000 trabajadores comiencen siquiera a construirla. Algunos servicios son urgentes si se pretende que unas tres quintas partes del proyecto estén listas en torno al 2010. La Administración aragonesa no ha aclarado aún su grado de compromiso con estos gastos.
Desde que se publicó la iniciativa, el consorcio ILD ha advertido de que la oposición del “lobby ecologista” podía perjudicar las inversiones. Se manifiesta así la necesidad de garantizar un consenso social en torno al proyecto, cerrar el debate y desprestigiar los escepticismos para no ahuyentar las inversiones.
Junto a razones sobre el fondo del proyecto, la opacidad y su exclusión del debate han motivado la oposición de grupos que cuestionan este modelo de desarrollo (entre otros Ecologistas en Acción, Aragón No Se Vende y CGT). IU también mostró su rechazo y progresivamente otros sectores del ámbito político y social, como la Chunta Aragonesista (CHA), han reclamado prudencia o una discusión seria del proyecto, así como la organización Ecología y Desarrollo (ECODES).
En los Monegros, los rechazos surgidos se han agrupado en la Plataforma Monegros No Se Vende y, tras el entusiasmo inicial sobre el terreno, en que los valedores políticos del proyecto habían fundado gran parte de su legitimidad, algunos representantes comarcales y pequeños agricultores despliegan dudas y alternativas más coherentes con el modelo social, económico y ecológico monegrino, cuestionando que el incremento de población en sí mismo sea un objetivo que deba imponerse a la calidad de vida de quienes ya habitan esta tierra.
Nacho Escartín . Periódico Diagonal nº68. 26 de Diciembre de 2007
DIAGONAL: ¿En qué consiste exactamente el negocio de Gran Scala?
J.L.MARTÍNEZ: Se trata de construir un centro de juego y ocio consumista, el mayor del planeta. Máquinas tragaperras, casinos, hoteles, restaurantes, plazas de toros, hipódromos, etc. Sus promotores hablan de crear parques temáticos, tres de los cuales desearían estar en funcionamiento en el año 2010. Para conseguirlo precisarían más de 30.000 trabajadores, lo que supone la creación de una nueva ciudad o la ampliación de Zaragoza, a decenas de kilómetros del enclave escogido. Un nuevo hospital, decenas de escuelas y servicios ambulatorios y construcciones en solares serían necesarios para acoger a todo este personal temporal.
D.: ¿De dónde surge la propuesta?
J.L.M.: José María Mur, histórico dirigente del PAR (Partido Aragonés) en la recta final de su carrera política (por edad) lleva años estudiando el desembarco del negocio del juego americano en Europa. José Ángel Biel, líder indiscutible del PAR y actual vicepresidente del Gobierno de Aragón, y otros líderes del PSOE (mayoría en el Gobierno aragonés) apoyan a pies puntillas la creación de estas ilusiones de progreso y enriquecimiento a partir del negocio del juego en Aragón. El total servilismo del ejecutivo aragonés a esa empresa de promotores ha sido crucial para que piensen en este territorio.
D.: ¿Qué tiene de Las Vegas este proyecto?
J.L.M.: Los promotores de este tipo de negocios necesitan algunos requisitos que han encontrado fácilmente en Aragón: colaboración para cambiar leyes y suelo barato para realizar una gran operación inmobiliaria. En este caso, no para viviendas, sino para recalificar el suelo. Además, los Monegros dispone de comunicaciones creadas como el AVE o la proximidad de Zaragoza. El negocio consiste en comprar esos terrenos baratos y venderlos después a mucho más. Para que esto salga adelante, hacen falta compradores. Y aquí es donde aparecen las mafias estadounidenses y los empresarios vinculados a los negocios de Las Vegas. Promotores vinculados a empresas de tragaperras, casinos, etc., que por separado no podrían hacerse cargo de un proyecto como Gran Scala, pero que juntos pueden adquirir los terrenos. Es un negocio redondo, venden arena a precio de harina.
D.: ¿Qué costes sociales y económicos tendría Gran Scala?
J.L.M.: Las infraestructuras que necesitará la construcción de semejantes obras las pagarán todos los aragoneses, como nuevas carreteras de gran velocidad, hoy en día innecesarias. Además, la llegada de decenas de miles de trabajadores precisará, como decíamos, crear numerosas infraestructuras y servicios pagados con los impuestos de todos. Sin embargo, la insostenibilidad social del proyecto aparece con la incertidumbre de qué harán esos trabajadores temporales cuando acaben las obras. ¿Se quedarán cobrando en otros trabajos mucho menos de lo que ganaban en la construcción? Todo apunta a que esta operación tan mal diseñada y con inversiones de tal envergadura traerá consigo tensiones sociales y conflictos xenófobos (no olvidemos que la mayor parte de los trabajadores que vendrán serán inmigrantes). Zaragoza y Aragón pueden convertirse en una hoguera.
D.: ¿Crees que, ante tal panorama, este proyecto se realizará?
J.L.M.: Muchas de las cosas que ofrecen no se van a hacer, pero otras sí. Pero, como ya apuntó un conocido periodista local, Gran Scala puede ser “un caballo de Troya” que albergue características distintas en su interior. Las expectativas creadas son tan gigantescas que seguro que habrá quien se lo crea e invierta allí. Algo será seguro porque, ante tanto servilismo político, hay mucho dinero que ganar.
D.: ¿Qué papel están jugando los medios de comunicación masivos?
J.L.M.: La autocensura de los medios, consecuencia del miedo a que les caiga el fuego del Gobierno de Aragón o de las grandes empresas constructoras, perfila este ‘Aragón controlado’. Las organizaciones ecologistas no han sido invitadas al debate, ya que la imagen de que Aragón es una sola voz a favor de Gran Scala es importante para que todo esto salga adelante. Las disensiones internas (incluso dentro del PSOE) están totalmente controladas. Los ataques mediáticos contra los ecologistas son constantes. Y eso que yo no he hablado ni de protección de aves, ni de energía, ni de gestión del agua en Los Monegros.
Izquierda Unida de Aragón. Nota de prensa. 17 de diciembre de 2007
El portavoz de Izquierda Unida en las Cortes de Aragón, Adolfo Barrena, formulará en el pleno de la Cámara una pregunta al presidente aragonés para conocer la inversión pública que tendrá que ejecutar el Gobierno para cumplir los compromisos adquiridos con los promotores del proyecto.
El portavoz de Izquierda Unida en las Cortes de Aragón, Adolfo Barrena, formulará una pregunta en el próximo pleno al presidente de la DGA, Marcelino Iglesias, relativa al importe de las inversiones a las que se ha comprometido el Ejecutivo autonómico para cumplir con el acuerdo firmado con los promotores del proyecto denominado Gran Scala.
En concreto, Adolfo Barrena exigirá a Marcelino Iglesias que explique ante la Cámara aragonesa las inversiones públicas que va a tener que realizar el Gobierno de Aragón para desarrollar el complejo de ocio proyectado en los Monegros.
Además, desde la agrupación parlamentaria de IU denuncian que todavía no han recibido una copia del protocolo firmado entre el Ejecutivo y los promotores de Gran Scala, “a pesar de que el vicepresidente de la DGA, José Ángel Biel, nos aseguró la semana pasada que nos lo enviaría”, señala el diputado de izquierdas.
Enero de 2008