Jesús Ger, el promotor de Marina D’Or, acusado de tráfico de influencias

Ya hemos hablado anteriormente de los megaproyectos Marina d'Or y Marina d'Or Golf, invento del promotor Jesús Ger salpicado de denuncias de corrupción y clientelismo con los políticos locales. A Ger y a su Marina D’Or les ha salido un nuevo pleito judicial, como tanto otros que ya acumula pero que, por lo que parece, sus abogados son capaces de abortar. En la esperanza de que algún día esto no sea así, y de que el “bluf” inmobiliario también le afecte (aunque hábilmente, Marina D’Or ya hace tiempo que empezó a internacionalizar sus intereses a “países emergentes”), nos hacemos eco de este nuevo caso.

A continuación, un artículo del diario El País sobre el tema, seguido de otro más antiguo, publicado en Confidencial 7D, en el que se narra otra peripecia pasada del protagonista de nuestra historia.

 

El propietario de Marina d'Or declara por tráfico de influencias

María Fabra. El País. 18/12/2007

El presidente de Marina d'Or, Jesús Ger, declaró ayer en el juzgado número 2 de Castellón como imputado por presunto tráfico de influencias. El constructor está acusado de beneficiarse de una actuación irregular del Ayuntamiento de Oropesa que acabó con la adjudicación a una de sus empresas de más de 350.000 metros cuadrados en la zona de expansión del complejo que tiene construido en este municipio de Castellón.

Ger admitió que mantiene relación con los concejales del equipo de gobierno, que les ha invitado a viajes a París y China, y consideró "normal" la adquisición de algunas propiedades de los ediles ya que, según dijo, ha adquirido entre 200 y 300 fincas en este municipio. El constructor lo admitió, aunque restándole importancia, las relaciones mercantiles que ha mantenido con algunos concejales.

Las diligencias surgieron por una querella presentada por los afectados en la adjudicación que explica cómo el equipo de gobierno, del PP, adjudicó el programa pese a que su aprobación estaba condicionada a la existencia de un "informe favorable" de la Dirección General de Costas. Este departamento de Medio Ambiente dictaminó dos veces desfavorablemente porque el plan deja fuera de ordenación un edificio ya existente.

Ante esta "contrariedad", el grupo Marina d'Or presentó ante el Ayuntamiento un escrito de un catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia que concluía que el dictamen de Costas no era vinculante. Los técnicos municipales y el gobierno local lo hicieron suyo y aprobaron el programa urbanístico. Tras la aprobación, en mayo de 2005, la propia Generalitat Valenciana presentó una demanda contra el Ayuntamiento de Oropesa al considerarla ilegal. En su denuncia, alegó que "uno de los motivos de ilegalidad" era que el programa se había aprobado con informes desfavorables de la Dirección General de Costas e indicaba que resultaba "preceptivo y vinculante". Meses después, la Generalitat retiró el recurso al pasar a considerar no vinculante dicho informe.

Ayer, ante el juez, Jesús Ger dijo desconocer todo lo relacionado con la tramitación del programa y delegó la responsabilidad en sus asesores y empleados. Además, el propietario de Marina d'Or aseguró ignorar también la existencia del informe del catedrático, al que, aseguró, no conoce.

A Jesús Ger le sale otra piedra en el camino en el vial cabanes-oropesa, amañado en beneficio de su "Marina D'Or", con Carlos Fabra en la trastienda. Patrimonio obliga a excavaciones arqueológicas en el trazado que construyen necso y alcisa

Confidencial 7D. 26/4/2005

Más que vial se está convirtiendo en "Vía Crucis". La futura carretera de enlace entre las poblaciones castellonenses de Cabanes y Oropesa no para de dar sorpresas. La última viene en caliente de la Dirección General de Patrimonio de la Generalitat que, a la vista de informes técnicos de peso, nada menos que impone la ejecución de excavaciones arqueológicas a lo largo de toda la futura carretera.

La novedad fue desvelada ayer por el concejal de Esquerra Unida en el ayuntamiento de Cabanes, Carles Mulet, sacando a luz pública documentación pertinente de la consellería de marras en defensa de yacimientos de "un alto valor" arqueológico que dice se encuentran bajo tierra en el actual trazado viario.

Jesús Ger, el empresario de "Marina D'Or", consiguió en su día - con la "palanca política" del amigo y compadre Carlos Fabra - imponer la "opción sur" para que el nuevo asfalto discurra hasta la misma puerta de su emporio hotelero-lúdico, "Marina D'Or", aquí-para-servirles.

El empecinamiento del empresario, de momento, le ha dado resultas, muy a pesar de quienes defienden la alternativa norte - ecologistas y demás gente con sentido común de la zona - que no paran de repetir que el proyecto tal y como va es un disparate, que choca contra la conservación de la naturaleza, que daña a la vista y ahora al expoliado poso artístico-cultural valenciano.

Pero el empecinado Ger dijo por ahí, por el sur, y por ahí van las excavadoras de la constructora Necso y las de Rover Alcisa, al alimón trotando en lo que llaman "unión temporal de empresas" (UTE), tirando para adelante, que luego Dios proveera...

Ger quiere que el vial desemboque en las puertas de su casa-negocio aunque caigan chuzos de punta. El edil Mulet, con su destape documental de obligado cumplimiento está dispuesto a parar las máquinas, siguiendo al pie de la letra las imposiciones de los técnicos de Patrimonio, cuyo pronunciamiento data de hace más de seis meses(noviembre de 2004), pero su criterio se había interesadamente ocultado hasta ahora.

Vienen a decir los expertos en conservación que por lo menos hay 10 yacimientos en el trazado sur y que, para rescatar los supuestos valiosos restos arqueológicos, se tienen que realizar las excavaciones. Cada cacharro, pieza y complementos históricos descubiertos por menudos que sean tienen que ir a parar al Museo de Bellas Artes de Castellón. Y todo supervisado por la dirección general susodicha.

Que el vial, en la versión Ger-Fabra y Cia, va en contra de la protección de parajes naturales ha quedado claro. Que se lo digan, si no, a Pedro Marco que como director general de Obras Públicas de la Consellería de Infraestructura tuvo que declarar ante el juez, en calidad de imputado, en un presunto delito de ecológico en el "Desert de les Palmes", amenazado por el impugnado vial. Por el mismo juzgado número 2 de Castellón - y por las mismas tropelías delictivas - también han pasado, Sergio Pedrajas (jefe de la división de carreteras del Consell) y Juan Martínez, idem de evaluación e impacto ambiental.

Sus homólogos en el área de Cultura no quieren degustar el mismo mal trago. Ya lo decían nuestros antepasados romanos, "Dura lex, sed lex".

 

Diciembre de 2007