El pasado viernes 5 de octubre de 2007, Gordon Viberg Maceran clausuró el VII Congreso Internacional de Turismo celebrado en el Hotel Sheraton del Centro Histórico de la Ciudad de México. El Congreso fue organizado por el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), que agrupa a las 15 organizaciones empresariales turísticas más importantes de México, incluyendo hotelería, agencias de viaje, líneas aéreas, autotransportes y otras. Gordon Viberg, Director General de Hoteles Presidente Intercontinental, cerró el Congreso en calidad de presidente del CNET.
Ante un auditorio repleto de empresarios y con la presencia del presidente de México, Felipe Calderón, Gordon Viberg centró sus ataques en las medidas de protección del medio ambiente. En este sentido afirmó: “Recientemente, hemos observado que el ordenamiento del territorio nacional, regido por la necesidad de protección al medio ambiente, está entrando en conflicto con la necesidad de desarrollo urbano, turístico y de transporte alejándose del concepto de desarrollo sustentable.” Y puso como ejemplo la Ley General de Vida Silvestre, que entró en vigor el pasado 1 de febrero de 2007, afirmando que había causado “gran consternación, ya que mucha gente piensa que ha ido a los extremos al pretender la prohibición absoluta de construir sobre superficies cubiertas por manglares en las costas mexicanas.”
Gordon Viberg defendió la necesidad de otro modelo de legislación turística. Más en detalle propuso: “La legislación turística mexicana ha pasado ya por la etapa del Estado interventor, fijador de normas y controles y por la etapa del Estado promotor y reconoce al turismo como una actividad establecida, incorpora a los agentes privados en la gestión y forma fondos para promoción. Ha llegado el momento, señor Presidente, de modernizar la legislación turística en una tercera etapa de un Estado coordinador que aplica principios de liberalización económica, trato fiscal igualitario y simplificación burocrática, estimulando el desarrollo turístico sustentable a base de competitividad. En esa tercera etapa se libera el ordenamiento de las actividades, existe libertad de precios y la licencia de operación es un derecho y no una concesión, pierden importancia los incentivos fiscales y se sustituyen con la construcción de infraestructuras y facilidades crediticias para las inversiones. En pocas palabras esta nueva ley será la guía estructural para arreglar el turismo en México, de tal manera que en verdad exista un desarrollo de turismo sustentable a largo plazo.”
Las palabras de Gordon Viberg provocaron la reacción de diversas organizaciones ambientalistas mexicanas, quienes defendieron la aplicación de la Ley General de Vida Silvestre y cuestionaron los argumentos de modernización propuestos por el representante del empresariado turístico.
Por Jorge Olmedo, El Sol de México. 28 de septiembre de 2007.
Diversas organizaciones ambientalistas del país cuestionaron el jueves severamente las impugnaciones que el presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) hizo en torno a la Ley General de Vida Silvestre, de que se está deteniendo la inversión en proyectos turísticos por mil millones de dólares, y señalaron que, por el contrario, la reforma no impide los proyectos de desarrollos turísticos, simplemente los limita para evitar la destrucción de los manglares.
Grupos ecologistas como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), Conservación de Mamíferos Marinos de México (Comarino), Defenders of Wildlife, Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat (IFAW), TEYELIZ y Greenpeace-México aclararon que lo expresado por Gordon Viberg, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), es desafortunado, ya que asegura que la LGVS que entró en vigor en enero del 2007 y que protege al ecosistema de manglar, está deteniendo la inversión en proyectos turísticos por mil millones de dólares.
Yolanda Alaniz, vicepresidenta de Comarino, destacó que "la reforma no impide los proyectos de desarrollos turísticos, simplemente los limita para evitar la destrucción de los manglares. Cualquier proyecto turístico o de otra índole se puede realizar en tanto se cumplan las condiciones que establece la legislación vigente. Por ejemplo, se pueden hacer caminos, autopistas, casas e incluso edificios de forma piloteada, en tanto no se afecte la integralidad del flujo hidrológico y del ecosistema".
Por su parte, autoridades de la Semarnat han informado a los representantes de los desarrolladores turísticos y a los legisladores que la reforma a la LGVS no les impide recibir los proyectos y revisarlos para verificar si cumplen o no con las nuevas disposiciones. Es un hecho que ya no se pueden construir campos de golf encima de los manglares, pero nada impide que se construya alrededor de ellos o incluso encima en tanto se cumplan con las disposiciones.
Gustavo Alanis, presidente del Cemda, señaló que "la realidad es que los desarrolladores turísticos quieren todo o nada, y no quieren aceptar ninguna disposición legal que les impida construir encima de todo el manglar. Prueba de ello es que la nueva NOM 022 les iba a permitir destruir hasta un cinco por ciento del manglar por proyecto, pero esto no fue suficiente para ellos y lograron que un juez suspendiera el proceso de la NOM 022".
"No se compara la cifra de mil millones de dólares en supuestas pérdidas de proyectos turísticos contra la posible pérdida de los servicios ambientales que presta el manglar", dijo Juan Carlos Cantú, director de programas de Defenders of Wildlife de México, al comentar que el manglar representa anualmente para México más de 16 mil millones de dólares por concepto de servicios ambientales a las pesquerías, control de erosión de costas, protección contra huracanes y marejadas, entre muchos otros.
Por Greenpeace, Alejandro Olivera, precisó que a los desarrolladores turísticos se les olvida muy fácilmente el daño económico que causan los huracanes, ya que tanto las aseguradoras como el Gobierno les reponen las pérdidas.
Sin embargo, basta recordar que Juan Elvira, titular de Semarnat, afirmó que los bosques, selvas y manglares de la Península de Yucatán ayudaron a disminuir la fuerza del huracán "Dean", de otra forma, hubiera sido más letal para Veracruz y otros estados de la República.
Explicó que con el paso del huracán "Dean" se esperaban daños superiores a los 300 millones de dólares a las aseguradoras, pero al final sólo fueron 59 millones , gracias a que entró y salió por las zonas más conservadas de manglar en Quintana Roo y Campeche, lo que permitió que disminuyera su fuerza.
Se establece en las reformas aprobadas por ambas Cámaras del poder que queda prohibida la remoción, relleno, transplante, poda, o cualquier obra o actividad que afecte la integralidad del flujo hidrológico del manglar, del ecosistema y su zona de influencia, de su productividad natural, de la capacidad de carga natural del ecosistema, entre otras.
"La reforma de la LGVS es para proteger los manglares de todo el país y no sólo los que están en Cancún. Se han perdido más del 65 por ciento de los manglares y la Semarnat estima que de continuarse la tasa de deforestación actual, se perdería el 50 por ciento restante en tan sólo 25 años. Evidentemente, esto no les importa a los desarrolladores turísticos, ya que detuvieron la NOM 022 y ahora quieren también nulificar la reforma a la LGVS en perjuicio de millones de mexicanos que dependen directa e indirectamente de los servicios ambientales del manglar", dijo María Elena Sánchez, presidente de TEYELIZ.
Octubre de 2007