Durante el pasado mes de septiembre la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) clausuró la construcción de tres nuevos hoteles en la Riviera Maya (Quintana Roo, México), dos de capital español, “NH Puerto Morelos” y “H 10 Punta Coral”, y uno de capital norteamericano, “Princess Bahía Príncipe”. Las graves afectaciones medioambientales provocadas, con un especial daño a los manglares, han sido la causa fundamental que ha motivado la detención de las obras. Cabe destacar la labor de denuncia desarrollado por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), a través de su Delegación Sur, en Cancún, quien ha jugado un papel fundamental para lograr la paralización de las obras.
Por Gerardo Reynoso, en Por Esto. 5 de octubre de 2007.
La delegación estatal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Profepa, clausuró tres construcciones de hoteles en el corredor Cancún Riviera Maya por violar la Ley de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, así como la ley General de Desarrollo Forestal Sustentable. Se trata de los hoteles H 10 Punta Coral y NH en Puerto Morelos, así como el Princess en la alcaldía de Tulum dentro del municipio de Solidaridad. Estos centros de hospedaje son acusados de haber devastado área de manglar.
Las acciones de la dependencia estatal se realizaron el pasado 21 de septiembre bajo la clasificación de actas de clausura después de haber realizado inspecciones en el área de construcción. El caso que más llama la atención es el del hotel H 10 Punta Coral del grupo desarrollador Jactar S.A. de C.V. consorcio español que ya había sido notificado el pasado 11 de junio de este año para que cumpliera con los permisos federales y condicionantes ambientales. En esa fecha, a través del acta de inspección PFPA/QROO/IV/57/0256/07, la Profepa emitió un emplazamiento a los desarrolladores del proyecto debido a que encontró infracciones en materia forestal. La infracción principal consistía en la falta del cambio de uso de suelo forestal que emite la Comisión Nacional Forestal, Conafor, para poder hacer el desmonte de hasta 3 mil metros cuadrados de manglar en un área determinada.
Tras ese emplazamiento, la dependencia federal prosiguió el proceso administrativo de revisión y le dio un mes y medio a la promotora de Punta Coral, para que se pusiera al corriente. Sin embargo, el consorcio español no cumplió. El pasado 21 de septiembre la Profepa emitió la orden de clausura debido a que el proyecto contravenía el artículo 163 de la Ley General de Desarrollo Forestal.
Lo anterior significaba que la empresa Jacktar no contaba con la autorización de realizar el cambio de uso de suelo en una superficie de 62 mil 600 metros cuadrados de terrenos forestales. De hecho la Profepa encontró que en la construcción del hotel se había devastado especies como: ciricote de playa, palma de cocotero, uva de mar, chechén, y palma chit. Además también se destruyó zona de manglar como mangle rojo, mangle botoncillo y mangle blanco, para edificar los pies de estructura del centro de hospedaje.
Con esto, la dependencia federal procedió a lo que se denomina clausura total temporal del sitio donde se lleva a cabo el desmonte de la vegetación antes mencionada, así como de las obras e instalaciones constituidas donde se detectaron las actividades de cambio de uso de suelo forestal.
Esta medida le dio 15 días al consorcio español para presentar pruebas a su favor y exponga el por qué no contaba con los permisos federales para realizar el desmonte en área de manglares. Asimismo se hizo acreedor a medidas correctivas tales como la aplicación y elaboración de un estudio de afectación ambiental en materia forestal y llevar a cabo un programa de reforestación de los manglares que destruyó para dar paso a las construcciones.
Otros dos hoteles clausurados.
En tanto, la Profepa también llevó a cabo procedimientos administrativos en contra de otros dos centros de hospedajes, el denominado NH en Puerto Morelos que también carecía de los cambios de uso de suelo forestal para realizar desmontes de manglar y vegetación.
El otro caso es el del hotel Princess en Bahía Príncipe en Tulum, donde las irregularidades que se encontraron fue el relleno de manglar para dar paso a la construcción y la invasión a un área natural de desove de tortugas.
Alberto Pérez, El País. 10 de septiembre de 2007.
Autoridades municipales detuvieron la construcción del hotel NH Puerto Morelos, un hotel de 600 habitaciones, con una inversión superior a los 240 millones de dólares que construye en la Riviera Maya el Grupo Martinón -GRUMASA- de España.
Violaciones a las normas urbanas y ambientales, denunciadas por el grupo ecologista CEMDA -Centro Mexicano de Derecho Ambiental- desde hace meses y registradas tanto en fotos como en videos, finalmente obligaron a las autoridades municipales a detener las obras de construcción de este complejo que se construía cerca del poblado Puerto Morelos, al sur de Cancún, en las costas mexicanas, en donde actualmente se construyen otros complejos turísticos.
Más del 80 por ciento de las inversiones hoteleras en la Riviera Maya son de inversionistas españoles como Grupo Meliá, OHL, NH, Hoteles Riu, Globalia, Viajes Marsans, Barceló y Grupo Martinon Grumasa.
Además de las violaciones a las normatividad urbana y ambiental, en el complejo NH Puerto Morelos, los contratistas mexicanos concentraban a cientos de trabajadores indígenas mexicanos -provenientes en su mayoría de Chiapas, un estado sureño, de los más pobres del país- en condiciones denigrantes.
Como se puede observar en la foto, desechos de construcción del complejo NH Puerto Morelos, son tirados a los mangles (Las obras del NH Puerto Morelos, detenidas- Fotografía de Alberto Pérez).
NOTA: ELPAIS.com aclara esta información tras ponerse en contacto con NH Hoteles. Según el grupo hotelero, el proyecto de construcción del Hotel NH Puerto Morelos se paró durante dos días por la queja de un contratista. Las autoridades municipales mexicanas precintaron las obras del recinto porque se estaba construyendo una altura más. Según la versión de NH, realmente no se trataba de una planta más, sino de un semisótano. Dicha medida respondería a la necesidad de que el hotel quedara suspendido por unos pilares para que el agua pasara por debajo en caso de que se produjeran huracanes o tsunamis.
Precisamente por la necesidad de construir ese semisótano se tuvo que proceder a parar las obras hasta que se modificó el proyecto del hotel. Actualmente, ya se han retirado los precintos del edificio y se ha reactivado la construcción del hotel. Además, según NH, el manglar de la zona está destrozado por los efectos del huracán Wilma (2005), y se está realizando un proyecto de recuperación del humedal.
Octubre de 2007