El presidente español Rodríguez Zapatero apoya las políticas de las ETN turísticas de capital español en México

 

Pocas veces dos presidentes de gobierno escriben (o al menos, firman) y publican conjuntamente un comunicado. Rodríguez Zapatero y Calderón, presidentes de España y México respectivamente, lo acaban de hacer en el marco de la visita del primero al país del segundo (y que devuelve la que Calderón hizo a España a principios de año). El trato preferencial que el gobierno español ofrece al mexicano es lógico si tenemos en cuenta: a) los esfuerzos gubernamentals dirigidos a favorecer los intereses del gran capital transnacional de origen hispano; b) que México es una importante zona de inversión de este capital.

Una buena parte de este capital se encuentra invertido en el sector turístico. En realidad, español es la mayor parte del capital extranjero invertido en este sector en México. Por ello, habría sido “inexcusable” que Rodríguez Zapatero no hubiera tenido una reunión con este sector en su viaje. El que esta reunión fuera en Cancún era, simplemente, obvio.

El presidente se felicitó de la preminencia del empresariado español, así como de que las pespectivas para los próximos dos años: se espera que esta situación se consolide con el aumento de las inversiones en un 25%.

Los medios de comunicación que han seguido el viaje del presidente, sin embargo, no señalan si Rodríguez Zapatero hizo mención a las condiciones laborales de los y las trabajadores de estos establecimientos, de su impacto en el ecosistema o de otros temas de sensibilidad social. Todo indica que tales cuestiones no entraban en su agenda. Si hubiese sido así, posiblemente no habría sido tan bien recibido en Cancún por las empresas transnacionales españolas.

Estaría bien recordar al presidente que España ratificó el febrero pasado el "Convenio 169 sobre pueblos indígenas y tribales en paises independientes" de la Organización Internacional del Trabajo. Este instrumento jurídico internacional adoptado por la OIT en junio de 1989 protege y regula los derechos de los pueblos indígenas en diferentes áreas de su interés. Y tiene carácter vinculante. Esto quiere decir que el gobierno español tiene la obligación de ajustar su legislación a este convenio.

Teniendo en cuenta que en España no hay “indígenas” (exceptuando población emigrante), es de supone que si el gobierno lo firmó es porque piensa establecer medidas de seguimiento, con carácter punitivo llegado el caso, de las políticas de internacionalización de las empresas españolas que afecten intereses de esta población. Entonces veremos que hace ante las prácticas de las ETN turísticas enclavadas en zonas indígenas como Quintana Roo, el estado mexicano donde se encuentra la llamada “Riviera Maya”, y cuya población es, como su nombre indica, eminentemente maya. Si no es así, la firma del 169 habrá sido un triste acto de populismo barato.

Después de Cancún, el presidente español visitó junto con su homólogo mexicano las ruinas de Chichén Itzá. Esta visita tuvo un fuerte operativo policial debido a una pacífica manifestación de artesanos mayas que, con el lema “somos mayas, déjenos entrar”, protestaban porque desde hace unos días se les prohibe el acceso a las ruinas para vender sus artesanías a los turistas. No obstante, Rodríguez Zapatero no pudo por menos que afirmar, laudatoriamente, que Chichén Itzá era “un buen ejemplo de las ingentes posibilidades que tiene México".

A continuación reproducimos dos artículos publicados en el diario El País y El Economista sobre la reunión de Rodríguez Zapatero con las empresas españolas hoteleras en Cancún, así como el comunicado conjunto de los dos presidentes.

 

Zapatero y Calderón hacen llamamiento empresarios españoles invertir México

Diario El Economista. 15/07/2007

El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente mexicano, Felipe Calderón, hicieron hoy un llamamiento a los empresarios españoles para que inviertan en México, convencidos de las nuevas posibilidades que ofrece el país latinoamericano en el sector turístico.

Zapatero lanzó un "mensaje de apuesta por México" en la localidad de Cancún, donde, en la primera jornada de su visita oficial al país, se reunió junto a Calderón con los principales empresarios del sector turístico español con intereses en el país.

"Invertir en México es un muy buen negocio y una muy buena decisión", aseguró Calderón.

La inversión privada en el sector turístico mexicano ascendió el año pasado a 2.947 millones de dólares y el 27 por ciento tuvo procedencia extranjera.

El 51 por ciento de esa inversión extranjera correspondió a Estados Unidos y en segundo lugar se situó España, con un 39 por ciento.

El presidente del Ejecutivo español mostró su apoyo al Gobierno mexicano y aseguró a los empresarios españoles que existen "nuevas posibilidades" para invertir en el país y que una "economía fuerte" como la española pueda contribuir al fortalecimiento de la economía mexicana.

Calderón agradeció el respaldo español y garantizó a los empresarios que tendrán "buenas noticias" en respuesta a sus necesidades.

El presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio de España, Javier Gómez Navarro, acompañado del presidente de la CEOE, reclamó, entre otras cuestiones, mayor celeridad en la resolución de permisos, que se aclare la incertidumbre en torno a los nuevos impuestos y que se construyan nuevas infraestructuras sociales y de comunicaciones.

Calderón explicó que su país estudia abrir una "ventanilla única" para todos los trámites, garantizó que la reforma impositiva no afectará a quienes estén pagando correctamente sus impuestos y anunció que el miércoles presentará un plan de infraestructuras que incluye un nuevo aeropuerto en la Riviera Maya.

Se presentó además como un "firme convencido del Estado de derecho" y del imperio de la ley, aseguró que no bajará la guardia para mantener la seguridad y el orden público e insistió en que se empeñará en la seguridad jurídica para las empresas.

Calderón se mostró convencido de que su país puede seguir el "ejemplo exitoso" del desarrollo turístico español, tras recordar que el 8 por ciento del PIB de su país se basa en el turismo, la tercera fuente generadora de divisas y responsable directo de dos millones de empleos.

"Estoy convencido y determinado a hacer de México uno de los mejores destinos de inversión en el mundo", manifestó.
Zapatero subrayó la apuesta de las cadenas hoteleras españolas por México como un destino estratégico y "la seriedad de las autoridades mexicanas, que les proporcionaban un buen marco para invertir".

La consecuencia ha sido un crecimiento "espectacular" de la inversión española en el último sexenio, apuntó Zapatero, quien destacó además el interés de las empresas de su país por contribuir a la creación de empleo, incrementar la competitividad del sector y colaborar en la preservación del medio ambiente.

Como ejemplo de ese creciente interés, recordó que frente a las 15.000 habitaciones con las que contaban las empresas españolas en 2001, ahora disponen de cerca de 35.000 en un total de 101 hoteles.

Según avanzó, para los dos próximos ejercicios las empresas españolas tienen proyectado contar con otras 12.500 habitaciones más en 27 nuevos hoteles.

En el primer semestre del año, la inversión extranjera creció un 161 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior y el 67 por ciento de ese crecimiento correspondió a España, según explicó Calderón.

Zapatero destacó el esfuerzo del Gobierno mexicano para aplicar políticas que favorecen el desarrollo de los destinos turísticos con mayor potencial para el país, dotándolos de infraestructuras y facilitando el acceso de los inversores privados.

Al encuentro, asistieron los máximos responsables de empresas como Hoteles Riu, Viajes Marsans o Barceló.

Antes de participar en esta cita, Zapatero y su esposa, Sonsoles Espinosa, visitaron junto a Calderón las ruinas mayas de Chichén Itzá, elegidas la pasada semana como una de las siete maravillas del mundo y "un buen ejemplo de las ingentes posibilidades que tiene México", en palabras del presidente del Gobierno español.

 

La visita de Zapatero a México: Zapatero expresa su "apuesta por México" en una reunión con hoteleros en Cancún

Peru Egurbide. Diario El País. 16/07/2007

El presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, inició ayer su segundo viaje oficial a México con un acto de apoyo a los empresarios españoles del sector de la hostelería, que gestionan casi 35.000 camas en más de 100 hoteles de cuatro y cinco estrellas de este país, según datos aportados por el propio presidente. "Quiero transmitir un mensaje de apuesta por México, de colaboración con México", dijo Rodríguez Zapatero en presencia del presidente mexicano, Felipe Calderón, y de destacados hoteleros españoles.

El encuentro se produjo durante un seminario organizado por iniciativa española en la ciudad de Cancún, uno de los principales destinos turísticos del Caribe mexicano, a fin de facilitar el diálogo con las autoridades de estos empresarios. El sector prevé incrementar sus inversiones en más de un 25% durante los dos próximos años, según dijo Zapatero.

Calderón respondió personalmente a las inquietudes expresadas por los empresarios españoles. Entre otras cosas, garantizó un "gran proyecto de infraestructuras", que incluirá la construcción de carreteras y de un segundo aeropuerto en la Riviera Maya. También reiteró el compromiso de su Gobierno frente al crimen organizado y la inseguridad ciudadana que lastran el desarrollo de la industria turística.

Según las cifras aportadas por el presidente mexicano, esta industria representa ya algo más del 8% del PIB de su país y su tercera fuente de divisas. La inversión turística extranjera en México, precisó Calderón, ha crecido un 140% en este año y un 67% de ella procede de España. La inversión privada en el sector turístico mexicano ascendió el año pasado a 2.947 millones de dólares y el 27% de ese dinero fue extranjero.

Zapatero destacó el crecimiento de la inversión española, que se ha consolidado como la segunda en el sector turístico mexicano por detrás de la estadounidense (el 51%). Aportó el dato de que si en 2001 las empresas españolas que operaban en México tenían un total de 15.000 habitaciones hoteleras, en este momento operan 35.000 habitaciones en más de 100 hoteles. El 74% de estos establecimientos son de categoría cinco estrellas y el 24% de cuatro estrellas. Para los dos próximos años, añadió el presidente del Gobierno, los empresarios españoles tienen proyectado aumentar la oferta a otras 12.500 habitaciones en 27 nuevos hoteles.

El presidente del Gobierno felicitó a las empresas españolas por este esfuerzo y les manifestó su apoyo para que continúen con ese empeño inversor, que, dijo, es "clave" para el desarrollo de México y tiene una gran proyección social. Más de ocho millones de mexicanos trabajan en el sector turístico, según precisó el presidente Felipe Calderón.
A la reunión asistieron los presidentes de los grupos españoles Riu, OHL, Globalia, Viajes Marsans, Barceló y Martinón Grumasa, así como un director general del grupo Occidental. Curiosamente, no hubo nadie de Meliá, a pesar de sus grandes inversiones en México y de que el acto se celebró en un hotel de dicha cadena.

Antes del encuentro, Zapatero y Calderón visitaron, acompañados por sus respectivas esposas, el sitio arqueológico de Chichén Itzá. Se trata de uno de los principales vestigios de los mayas en la península del Yucatán. El conjunto arqueológico ha sido elegido recientemente entre las nuevas siete maravillas del mundo votadas por Internet.

 

México y España: nuevo compromiso para reforzar una estratégica y privilegiada relación (comunicado conjunto de los presidentes de ambos países)

Felipe Calderón y José Luis R. Zapatero. 16/07/2007

Hoy se vive el mejor momento en la historia de las relaciones entre México y España. Con ningún otro país europeo México tiene una relación tan dinámica e intensa como la que existe con España y, de manera similar, México se ha convertido en interlocutor privilegiado y principal socio comercial de España entre las naciones de América Latina.

Nuestros países reconocen que su historia compartida, afinidad cultural, valores y lengua comunes, su convergencia de intereses en asuntos internacionales, la confianza y el diálogo desarrollados durante las últimas tres décadas, constituyen los cimientos en los que descansa una relación privilegiada y estratégica, que nos llena de satisfacción y que aporta importantes beneficios a ambas naciones.

Hoy, los Presidentes de México y España nos reunimos en la Ciudad de México en el marco del 30º aniversario del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre nuestros países, que se conmemoró el pasado 28 de marzo y que fijó el rencuentro de dos naciones hermanas que en realidad nunca estuvieron separadas. Este acontecimiento conmemorativo nos permite renovar nuestra voluntad para fortalecer los vínculos de amistad que nos unen y establecer nuevas líneas de cooperación bilateral, regional y multilateral proyectadas hacia el futuro.

Nuestros Gobiernos han creado un vasto marco jurídico y mecanismos de diálogo y cooperación al más alto nivel, que nos han permitido diversificar nuestra relación bilateral en ámbitos políticos, económicos, comerciales, culturales, educativos, científicos y tecnológicos, así como de cooperación. Entre las instituciones más importantes que dan consistencia a nuestras relaciones debemos destacar el establecimiento de la Comisión Binacional en 1990, que se ha convertido en el principal mecanismo de diálogo y concertación bilateral. También debemos mencionar la adopción del "Documento Estratégico México-España" en octubre de 2001, el cual permitió encauzar las principales líneas de cooperación entre ambos Gobiernos y que ha guiado en los últimos años nuestros esfuerzos concertados.

Otro momento importante para nuestra relación fue el apoyo firme y decidido del Gobierno Español en el acercamiento de México con Europa y que se tradujo en la adopción del Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación y del Tratado de Libre Comercio entre México y la Unión Europea en el año 2000. Al mismo tiempo, México ha demostrado su firme disposición para coadyuvar al acercamiento de España con América Latina, particularmente en ámbitos como la cooperación y el diálogo político.

Nuestros contactos económicos son un pilar y un factor determinante de la evolución de la relación estratégica. Hoy en día, España es el segundo socio comercial e inversor en México, que a su vez ha logrado constituirse en el primer socio comercial e inversor en España entre los países latinoamericanos. Otro aspecto relevante es el hecho de que México es uno de los principales destinos de los españoles para la cultura y el recreo y que son cada vez más los turistas mexicanos que recorren lugares de toda España.

Si bien es importante el hecho de que se hayan incrementado sustancialmente las relaciones económicas y de negocios desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio México-UE hace siete años, debemos ser conscientes de que el volumen de comercio e inversión no corresponde al potencial de dos economías que se precian de estar entre las principales del mundo. Por ello, trabajaremos de manera conjunta para identificar las oportunidades que nos brinda la naturaleza complementaria de nuestras economías y proponer formas creativas para incrementar nuestros lazos en este campo.

No debemos omitir que quizás la vertiente más dinámica de la relación bilateral y que ha promovido de manera más eficaz el acercamiento entre nuestras sociedades y Gobiernos es la cooperación, particularmente en el ámbito educativo y cultural. España es el país europeo con el que México tradicionalmente ha tenido el mayor intercambio académico; igualmente, cada vez más ciudadanos españoles buscan realizar estudios, prácticas profesionales o estancias en México, reconociendo la riqueza cultural y la competitividad de las instituciones educativas mexicanas. Además, ambos países concedemos un alto valor a la difusión de la lengua española como patrimonio común y símbolo de identidad compartida.

En cuanto a política exterior, nuestras prioridades convergen en dos regiones estratégicas para nuestros países: América Latina y el Caribe y la Unión Europea. Nuestro interés común en promover la cooperación y el desarrollo en América Latina nos ha llevado a trabajar conjuntamente con objeto de impulsar una identidad iberoamericana y hacer de las Cumbres un foro privilegiado de diálogo y cooperación sustentado entre sus miembros, por lo que estamos decididos a fortalecerlas, institucionalizarlas, y darles una sólida proyección internacional.

En el ámbito regional, la Unión Europea se ha consolidado como un interlocutor primordial de América Latina y el Caribe. En este contexto, estamos convencidos de que ambos países debemos actuar como puentes de comunicación entre nuestras dos regiones.

México y España, como activos protagonistas en la construcción de una arquitectura mundial basada en la justicia, la equidad y el respeto a los principios y normas de derecho que regulan la convivencia entre las naciones, tienen como compromiso la promoción de la paz y la seguridad internacionales, el desarrollo, los derechos humanos y el cuidado del medio ambiente. Por ello, también reafirmamos nuestra convicción de que el multilateralismo es el medio más justo y eficaz para hacer frente a los desafíos que nos presenta el complejo escenario global de nuestros días.

A la luz de lo anterior, teniendo en mente nuestra convergencia de intereses y nuestra posición en el mundo, renovamos nuestro compromiso de fortalecer nuestra relación privilegiada y estratégica. En ese contexto, suscribiremos una "Declaración para Profundizar la Asociación Estratégica entre México-España", que establece un Plan de Acción, que nos comprometemos a cumplir en los próximos años, abarcando todos los ámbitos de diálogo y cooperación, en sus dimensiones bilateral, regional y global.

En dicha Declaración anunciamos una nueva etapa de cooperación, en la que perseguiremos una amplia gama de objetivos, que van desde propiciar un mayor conocimiento mutuo entre nuestros pueblos, hasta trabajar conjuntamente para encontrar una solución a graves problemas de alcance global, como el cambio climático, la delincuencia transnacional organizada y el terrorismo internacional.

Así, México y España, satisfechos por el camino recorrido, renovamos el compromiso de seguir trabajando por el bienestar y la prosperidad de nuestros pueblos y nuestras naciones, y contribuir a la construcción de un orden internacional más solidario, justo y equitativo.

Felipe Calderón Hinojosa, presidente de los Estados Unidos Mexicanos, y José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno de España.

 

Julio de 2007