Tal y como ya informamos anteriormente, continúa abierto el conflicto entorno a la Guelaguetza en la ciudad de Oaxaca, México. El Gobernador del Estado, Ulises Ruíz, ha cosechado de este modo un fracaso más en su gestión. El intento de apropiación y mercantilización para interés de unos pocos de esta fiesta popular ha ahuyentado a los turistas y ha colocado la ciudad en centro de atención internacional por la represión ejercida contra los sectores populares. A estas alturas la “Guelaguetza” ha acabado convertida en “Guerraguetza”, según han acuñado los propios pobladores de Oaxaca.
Durante la celebración ayer, 21 de julio de 2007, del Segundo Encuentro de los Pueblos Zapatistas con los Pueblos del Mundo, el Subcomandante Marcos pidió a sus asistentes "no perder de vista lo que ocurre en Oaxaca, que se encuentra sitiada por las fuerzas del Ejército y las policías federales". Marcos afirmó que la represión trata de impedir cualquier protesta y "llevar adelante la simulación de festejo indígena que es la Guelaguetza de Ulises Ruiz", al mismo tiempo que pretende evitar que los pueblos indígenas "que es el que debe mandar en esas tierras, pueda hacer su propia Guelaguetza, la que muestre su propia identidad indígena y rebelde".
Un afiche de promoción turística de la Gelaguetza 2007 promovida por el gobierno de Ulises Ruíz fue “retocado” poniendo en evidencia la verdadera cara de esta otra forma de concebir la fiesta: un turismo excluyente que ha acabado por traer represión, muerte e impunidad.
Adjuntamos en esta ocasión varios artículos del periódico mexicano La Jornada y varios comunicados de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) dando cuenta de la situación.
Por Arturo Cano y Octavio Velez. La Jornada, 22 de julio de 2007.
¿Qué tienen en común los oaxaqueños enfrentados desde hace más de un año? ¿Qué puede unir a los hoteleros y los radicales líderes appistas, a los panistas con los militantes del Frente Popular Revolucionario (FPR), a los maestros "radicales" con los maestros "reformistas"? Que todos, excepto el gobierno encabezado por Ulises Ruiz, coinciden en que realizar la gran fiesta de las tradiciones y las regiones de Oaxaca, la Guelaguetza, es ya sólo un capricho del cuestionado mandatario y que el boicot anunciado por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y el magisterio ya logró sus objetivos.
La Guelaguetza, en teoría, y así intenta venderlo aún el gobierno estatal, es la gran oportunidad de Oaxaca para atraer a quienes representan su principal fuente de ingresos, los turistas que llegan aquí gracias a la belleza y la historia de esta ciudad y sus alrededores.
Venta infructuosa, porque la ocupación hotelera es de risa loca y Oaxaca no ocupa titulares por sus bailes o sus trajes típicos, sino por las imágenes de una acción policiaca ordenada por el gobernador que, con todo, sale a las calles a participar en los prolegómenos del lunes del cerro. Un acto para la foto, y nada más.
"Esto está muerto... eso de que va a beneficiar al sector es una tontería", dice a la prensa local Eduardo García Moreno, dirigente estatal de la Cámara Nacional de Comercio.
Realizar la Guelaguetza en un auditorio llenado con empleados del gobierno estatal es "una irresponsabilidad", completa el líder local del PAN, Jorge Alberto Valencia.
"Ulises Ruiz fue el primer boicoteador de la Guelaguetza. ¿Qué turista va a venir con esas escenas de sangre que ya dieron la vuelta al mundo?", pregunta Zenén Bravo, ex concejal de la APPO y ahora candidato a diputado de varias organizaciones sociales en la lista de la coalición PT-PRD-Convergencia.
Bravo se refiere, claro, a las cruentas imágenes del lunes 14 pasado, que rondan no sólo en las cabezas de los turistas que cancelaron sus reservaciones, sino también en los de centenares o quizá miles de oaxaqueños que esta vez, contra la costumbre, no acudirán a la fiesta del cerro del Fortín.
En diarios locales abundan los testimonios de empleados del gobierno estatal que juran que no irán aunque quieran obligarlos. En las calles, basta preguntar para toparse con ciudadanos que juran no haber faltado a la fiesta en los últimos 15 años. Añaden: "Ahora sólo iríamos si estuviéramos locos".
Estos ciudadanos no temen necesariamente a las acciones de los "provocadores" amenazados por Ruiz -"les vamos a aplicar la ley en toda la extensión de la palabra", completa-, sino al enfrentamiento probable y a los policías que el lunes 14 arrasaron parejo.
Del otro lado de la acera, los appistas reconocen que ese día fue "un error" que la marcha llegara a las inmediaciones del cerro del Fortín y la falta de control sobre los "infiltrados", como dice Bravo.
Otros dirigentes insisten en que no necesariamente se trata de "infiltrados", sino de jóvenes de las colonias populares, unos miembros de organizaciones y otros sueltos, sobre los que nadie tiene control.
El caso es que entre los appistas, pese a las diferencias desatadas sobre todo por la decisión de los líderes magisteriales de suspender su asamblea estatal, hay la coincidencia de que su movilización del lunes se mantendrá a distancia prudente del cerro donde se celebrará la Guelaguetza "oficial y comercial", seis cuadras.
Caída la noche, en medio de fuertes versiones de nuevas aprehensiones de dirigentes, la APPO y el magisterio anuncian que mantienen el boicot a la fiesta "oficial", una marcha tempranera para este domingo y "una sesión ampliada" del comité de la sección 22 del SNTE para decidir acciones para el lunes.
"El acuerdo del boicot sigue en pie", anuncia, en el Zócalo, el profesor Bernabé Jiménez Ríos, y arranca los aplausos de la escasa concurrencia, pues la mayoría de los maestros permanecen en otras zonas del centro de la ciudad.
Poco antes, en reunión de appistas y maestros, los inconformes con la decisión de la dirigencia magisterial logran reunir a 162 profesores, de un total de 750. La intención de la junta es presionar a la dirección de la sección 22 para que se comprometa públicamente con el "cumplimiento" del acuerdo de boicotear la Guelaguetza.
El mitin es la culminación de una marcha vespertina que no deja morir el ambiente de movilización que acompaña la fiesta del gobernador, quien sale a las calles a tomarse la foto rodeado de policías.
En ese marco continúan los pleitos entre el magisterio y sectores de la APPO, y las versiones de que los principales líderes del magisterio están "arreglados" con el gobierno estatal.
Sin lanzar acusaciones de ese calibre, Zenén Bravo, también ex dirigente magisterial y miembro del FPR, resume así el conflicto: "La sección 22 convocó al pueblo y luego lo dejó solo".
Se le habla a Bravo de las diferencias entre los "tiempos" de una organización gremial y un movimiento social y, aunque acepta que suelen ser dispares, completa: "La autoridad se gana poniéndose al frente, no corriendo, como hizo Enrique Rueda".
La determinación de mantener el boicot fue por consenso, y la dirección de la sección 22 se vio forzada a aceptar la decisión, aunque las acciones del lunes del cerro se pospusieron.
La APPO y el magisterio decidirán entre una marcha que partiría del aeropuerto hacia el zócalo y otra que iría de la procuraduría de justicia local, serpentearía por varias calles hasta llegar también al centro. Además discutirán si bloquean calles y carreteras.
Para calentar el ambiente, los maestros y appistas realizarán este domingo una marcha en la que los miembros de la sección 22 participarán, según sus voceros, "en forma responsable" para evitar otro choque con la policía.
El secretario de organización del magisterio, Ezequiel Rosales Carreño, dijo que la dirección seccional determinó participar en la marcha del silencio "en un espíritu unitario" con la APPO "para ir construyendo organización y disciplina".
Del otro lado de la acera, Ulises Ruiz encabezó la "calenda" y el desfile de las delegaciones que participarán en la fiesta del lunes. Acompañado de su gabinete, dijo que en Oaxaca "hay tranquilidad, hay un panorama de fiesta. Ya están todas las delegaciones de las diferentes regiones del estado en la capital. Miles de oaxaqueños salieron a las calles a celebrarla".
Ruiz celebró la decisión del magisterio que, según él, "ya se pronunció en el sentido de no confrontar. Nosotros celebramos esa decisión que tomó el magisterio y esperamos que todo transcurra en santa paz".
A tono con su discurso del último año, Ruiz rechazó que las provocaciones que condujeron a la violencia provengan de su gobierno: "Me deslindo totalmente de ese señalamiento. Hay personas detenidas que fueron a provocar el lunes pasado. Ya se están siguiendo los procesos. Hay un herido grave que se está atendiendo en el Hospital de Especialidades. Lamento que esto haya sucedido. Esperemos su pronta recuperación".
Tres detenciones
Pero, al parecer, también de su lado calientan el ambiente para el lunes. Muy entrada la noche, la APPO denunció la detención de tres sus miembros: la profesora Dolores Judith Méndez Ramírez, el dirigente estudiantil Juan Velásquez Cruz y Antonio Hernández Castro (al parecer, pareja de la profesora Méndez Ramírez), cuando abandonaban el zócalo.
Según sus compañeros, los appistas, miembros del FPR, fueron arrestados por elementos de la Unidad Policial de Operaciones Especiales (UPOE), cuerpo de elite de la Dirección General de Seguridad Pública. Hasta el cierre de esta edición, no habían sido presentados ante el Ministerio Público.
Bertín Reyes Ramos, integrante de la APPO y del FPR, denunció que se tienen reportes de que los tres "detenidos desaparecidos" fueron capturados por la UPOE, al tiempo que expresó temor por su integridad física y sicológica, y demandó su presentación con vida.
Por Emir Olivares Alonso. La Jornada, 22 de julio de 2007.
Oaxaca no está en paz como asegura el gobierno estatal, el cual sólo se dedica a dilapidar recursos del erario en publicidad para dar esa imagen; el conflicto social "sigue vigente por la incapacidad" del gobernador Ulises Ruiz Ortiz, quien evade atender los verdaderos problemas de la sociedad oaxaqueña, coincidieron diversas organizaciones de derechos humanos.
La Red Oaxaqueña de Derechos Humanos (RODH), el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Prodh), la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), la Liga Mexicana de Defensa de los Derechos Humanos (Limeddh), entre otros organismos, condenaron el uso excesivo de la fuerza en que incurrieron los policías estatales el pasado lunes, pues "actuaron con brutalidad generando un ambiente de tensión e inestabilidad social".
Agregaron que esta represión "es la puesta en marcha de un escenario de hostilidad y confrontación impulsado por el gobierno estatal y respaldado por el federal, con el propósito de reprimir a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) y a los maestros de la sección 22 del SNTE".
Adrián Ramírez, presidente de la Limeddh, manifestó que el gobierno de Ulises Ruiz demostró que la tortura "se convirtió en una práctica pública", pues se comprobó la manera como fueron aprehendidos y "torturados" los integrantes de la APPO, con omisión por parte de Felipe Calderón y su gabinete de seguridad: "La responsabilidad y obligación de garantizar el cumplimiento a los derechos humanos es del Ejecutivo federal".
En tanto, el Espacio de Organizaciones Civiles de Oaxaca refirió que "es evidente que los gobiernos federal y estatal han venido implantando un clima propicio para justificar la represión contra el pueblo oaxaqueño. Por ello, observamos con preocupación que se sigan violentando las garantías fundamentales en la entidad, que se ejerza la tortura y que se hayan reactivado las órdenes de aprehensión en contra de dirigentes y simpatizantes del movimiento popular oaxaqueño".
Oaxaca no está en paz
La RODH y el Centro Prodh subrayaron que "Oaxaca no está en paz" y que tras los hechos suscitados el pasado lunes -en los que se detuvo a más de 50 personas, hubo decenas de heridos y un hombre se encuentra en estado crítico debido a la golpiza que le propinaron los policías- "es inminente el incremento de la fuerza pública municipal, estatal y federal en Oaxaca durante los próximos días", por lo que la tensión en la entidad irá en aumento y se corre el riesgo de que se presenten más violaciones a las garantías fundamentales.
La CMDPDH recordó que la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la cual el Estado mexicano está obligado a cumplir, establece que el uso de la fuerza pública no debe presentarse de forma indiscriminada: "por graves que puedan ser ciertas acciones y por culpables que puedan ser los reos de determinados delitos, no cabe admitir que el poder pueda ejercerse sin límite alguno o que un Estado pueda valerse de cualquier procedimiento para alcanzar sus objetivos, sin sujeción al derecho o la moral. Ninguna actividad de Estado puede fundarse sobre el desprecio de la dignidad humana", enmarca la Corte.
Asimismo, la ONG advirtió que otro elemento preocupante es la denuncia de desapariciones forzadas tras la refriega del pasado lunes, lo cual no puede presentarse en un régimen que se denomina democrático. "La CMDPDH manifiesta su profunda preocupación por la denuncia de 20 desapariciones forzadas y que muchos de los detenidos presenten golpes y lesiones que no tenían al momento de la aprehensión, en lo que se presume podría constituir tortura". Agregó que con estas denuncias, el gobierno federal panista actúa como se hacía en el periodo de la guerra sucia, por lo que "cambian los gobiernos, pero no las prácticas".
Por ello, las organizaciones no gubernamentales demandaron investigar y castigar a los responsables de las violaciones a los derechos humanos suscitadas el pasado lunes, garantizar la integridad física, sicológica y el derecho al debido proceso a los detenidos, que se presente a los desaparecidos, que se brinden garantías para las protestas públicas y recomendaron a la APPO no caer en provocaciones.
Además, manifestaron que el uso de la fuerza pública no resolverá el conflicto, sino el diálogo con los inconformes; responsabilizaron al gobierno estatal de la violencia del lunes pasado y de los resultados que a la integridad física de los agredidos dejen las golpizas.
Exigieron al gobierno federal "atención inmediata" al conflicto social, debido a que no se trata de un problema regional sino de escala nacional; así como la salida del Ejército del cerro del Fortín y del estado.
Asimismo, urgieron a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación investigar las violaciones a las garantías individuales en las que han incurrido los funcionarios públicos en todo el conflicto -a más de un año-, y que la primera emita de inmediato las recomendaciones correspondientes y la segunda dé celeridad a las investigaciones que realiza al respecto.
Por Arturo Cano y Octavio Vélez. La Jornada, 20 de julio de 2007.
El mensaje lo envía un enfermo desde la cárcel y su muy joven sobrina lo transmite a su manera: "Quieren su fiesta comercial pero esto más bien ya es la Guerraguetza". La jovencita habla en el quiosco del zócalo oaxaqueño, ruda, enojada y triste porque a su tío, Joaquín Vicente Cruz, lo golpearon y apresaron, a sus 64 años y con una enfermedad que le impide correr.
Los golpes, al menos en este caso, no surten un efecto disuasivo. "Una guerra, una lucha popular -sigue la muchachita- no se gana nada más con marchas y plantones... hay personas que tienen que dar su libertad o incluso su vida".
Los miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) ya llevan 25 vidas en la cuenta de esta Guerraguetza que, según el gobernador Ulises Ruiz, se iba a terminar tan pronto lograra meter no a 100 ni a 50, sino tan sólo "a 15 líderes a la cárcel".
Muchos dirigentes fueron a parar con sus huesos a los penales de alta seguridad y la Guerraguetza sigue. En este, su capítulo más reciente, porque el gobernador decidió darle cuello, en lugar de cooperar haciéndose a un lado, a la Guelaguetza popular que habían organizado los appistas y el magisterio. Y porque pese a que los turistas brillan por su ausencia Ulises Ruiz dice que habrá, a como dé lugar, la fiesta del lunes del cerro.
En los comercios y los hoteles hay carteles que piden a los maestros permitir la celebración. Y el siempre optimista gobierno de Ruiz presume una ocupación hotelera de 60 por ciento, aunque la asociación de empresarios del ramo admite que las habitaciones ocupadas apenas llegan a una cuarta parte de las existentes.
Algunos turistas desbalagados se asoman a mirar el mitin de la APPO, realizado al finalizar una marcha silenciosa que reúne a varios miles de personas y que es observada también en silencio por los paseantes y los habitantes del centro histórico de la ciudad. Salvo un automovilista que mienta madres, los oaxaqueños miran con respeto, se diría con solemnidad, el paso de los marchistas. Varios de ellos van dejando en las paredes, pegados con cinta adhesiva, listones negros de luto.
En las apuestas callejeras gana la guerra sobre la Guelaguetza. La necesidad del gobierno estatal de transmitir la imagen de "normalidad" hace que, a falta de turistas que los compren, los boletos para la celebración del próximo lunes sean obsequiados a los burócratas. Se cuenta también que ya se prepara el acarreo desde comunidades cercanas para completar el aforo de 8 mil personas en la fiesta de las regiones de Oaxaca.
El día de hoy hubo ensayo general. Los danzantes y músicos que se presentarán el lunes practicaron sus números rodeados de 500 policías. Ironizan por ello los marchistas silenciosos con sus carteles: "Bievenidos a Oaxaca, donde no pasa nada".
¿Ruedazo en puerta?
No todos los problemas de los appistas suceden en el flanco enemigo. Por la tarde, corre la versión de que la dirección de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación -eje y motor del movimiento- ha decidido cancelar la asamblea estatal, acto para el cual se concentran aquí miles de maestros desde hace dos días.
La decisión se toma en una reunión en corto, con el argumento de que quieren evitar que los appistas más radicales vayan a la asamblea a tratar de forzar un acuerdo para boicotear la Guelaguetza.
Entre los delegados y las bases del magisterio reaparece el fantasma de Enrique Rueda, el ex secretario general que reventó con el movimiento del año pasado y a quien acusan de traidor.
Su sustituto, Ezequiel Rosales, es visto con recelo por una parte del magisterio. Algunos de plano lo acusan de haber "pactado" con el gobierno de Ulises Ruiz.
Rosales, por supuesto, niega la versión, y remite al acuerdo ya tomado de que la sección 22 participará en el bloqueo a la Guelaguetza que se realiza en el auditorio del Cerro del Fortín.
Sí a la Guelaguetza
Al frente de la marcha avanzan varias personas atadas entre sí por cadenas de cartón. La cosa es que, a partir de mañana y sobre todo el lunes, los toletes y las armas no serán de cartón, como ya se probó el lunes anterior, cuando la policía estatal cargó con todo contra los marchistas y contra todo aquel que se le atravesara en el camino.
Emeterio Merino, por ejemplo, fue fotografiado ya detenido, sano y caminando, y después apareció en coma en el hospital.
Se va a investigar, dice el gobierno del estado, mientras arrecia su campaña de propaganda que, de no ser por los heridos de verdad, movería a risa. La marcha del silencio, por ejemplo, avanza rumbo al zócalo y se topa con camionetas que llevan un colorido pegote con una carita feliz. La leyenda dice: "Así sonríe Oaxaca". Y remata: "Por el respeto a la cultura y a la historia... ¡Sí a la Guelaguetza!"
El tío manda decir que él no saldrá de la cárcel hasta que no sea liberado el último preso. Otros oradores van añadiendo informes sobre el estado de otros encarcelados. Una muchacha universitaria informa, por ejemplo, que Silvia Hernández Salinas sufrió agresiones sexuales de los policías, que Guadalupe Sobaja fue golpeada y que ambas fueron detenidas lejos del lugar del enfrentamiento sólo por su aspecto de estudiantes universitarias.
La APPO vela sus armas y se abandera con sus muertos, sus heridos y sus presos. El gobierno de Ruiz prepara sus policías, el Ejército Mexicano aprieta sus retenes, muchas de las obras gubernamentales están paradas porque el gobierno federal no suelta los recursos y... el 5 de agosto hay elecciones.
Al lado de la muchachita que habla en nombre de su tío, un letrero recuerda el centro de este conflicto sin final: "Si Ulises no se va, la paz no llegará".
El pasado viernes 20 de julio de 2007 recorrió las calles de Oaxaca la segunda “Marcha de Luto” con el fin de “demostrar con esto que en Oaxaca no hay paz. Que en Oaxaca tenemos sed de justicia y de libertad. Que no queden impunes los asesinatos y que dejen libres a nuestros presos”, según un comunicado de la APPO.
Por nuestros presos, por nuestros muertos, por nuestros desaparecidos, ni un pasó atrás
Comunicado de la APPO. 19 de julio de 2007
Nuevamente el Tirano se ha ensañado con nuestro pueblo, nuestra Guelaguetza Popular fue bañando de sangre, muchos de nuestros compañeros que se siguen debatiendo entre la vida y la muerte, nuevamente decenas de compañeros que se sumaron a la larga lista de nuestros presos políticos, muchos de ellos salvajemente torturados,
sumado a esto, se lleva a cabo todo un operativo en el que participa la AFI, la PFP, las policías locales y el Ejercito Mexicano. En resumen: EL TIRANO Y FECAL PRETENDE IMPONER EL FASCISMO EN OAXACA, COMO UN EXPERIMENTO PARA IMPONERLO EN TODO EL PAIS.
Todo esto lo hace, para defender su Guelaguetza, sus fortunas, la de unos cuantos magnates locales, nacionales y transnacionales, defienden sus instituciones y leyes que han servido desde siempre para que un reducido grupo de ladrones y asesinos, gobiernen, impongan y hagan según su antojo utilicen estas leyes e instituciones.
Por otro lado, los cientos de miles que no queremos el fascismo, la tiranía, y luchamos por un mundo con libertad, justicia, democracia, los que luchamos por una sociedad sin explotados ni oprimidos, los que queremos ver libres a nuestros hermanos presos y presentes a nuestros desaparecidos. Todos hemos salido por miles en las calles, a demostrar que somos la mayoría de este lado y ellos un puñado; es cierto que ellos pretenden sembrar el terror y miedo entre nuestro pueblo. No lo vamos a permitir.
¿Qué es lo que debe hacer nuestro pueblo para parar esta represión y seguir derrotado al tirano?
Los miles que somos debemos romper el terror que pretenden imponernos saliendo a las calles, en las marcha de luto que cada tercer día, a las 4 de la tarde en el centro histórico de la ciudad, portando vestimenta de luto, moños negro, y todas las formas creativas para demostrarle nuestro propio pueblo al país y al mundo de que OAXACA ESTA DE LUTO POR LA MASACRE QUE HAN COMETIDO EN NUESTRA CONTRA. Participar en todas las actividades, que deben ser ALTAMENT
E PACIFICAS, pues nosotros no somos los violentos sino los policías y los militares que nos han torturado. NO CAER EN LA PROVOCACIÓN, que el estado va a estar montando permanentemente, con sus sicarios y policías. ESQUIVAR PERMANENTEMENTE, las agresiones, en todas partes, en el plantón en la marcha, en nuestras actividades político-culturales, en nuestras colonias, en cualquier parte que estemos no debemos caer en la provocación. Es cierto que tenemos coraje por nuestros muertos, presos y desaparecidos pero si queremos justicia para nuestros muertos, y queremos con nosotros pronto a nuestros presos y desaparecidos, debemos en esta etapa de la lucha ser mil veces más inteligentes que los fascistas para lograrlo.
Nuestro plan de acción se mantienen firmes: BOICOT TOTAL A LA GUELAGUETZA OFICIAL, para eso es necesaria la concentración masiva los días 21, 22, 23, 28, 29 y 30, en la ciudad de Oaxaca junto con nuestros maestros. El VOTO DE CASTIGO AL TIRANO Y A SUS ALIADOS, ESTE 5 DE AGOSTO, es necesario trabajarlo en nuestras colonias y comunidades. JUICIO POLITICO POPULAR A TODOS LOS DELINCUENTES DE LESA HUMANIDAD EL 3 Y 5 DE AGOSTO EN LA CIUDAD DE MEXICO.
EXIGIMOS:
LIBERTAD INMEDIATA A TODOS LOS PRESOS POLITICOS
CASTIGO A TODOS LOS RESPONSABLES DE LA REPRESIÓN.
ALTO A LA REPRESIÓN
PRESENTACION CON VIDA DE LOS DESAPARECIDOS
FUERA URO DE OAXACA
TODO EL PODER AL PUEBLO
ASAMBLEA POPULAR DE LOS PUEBLOS DE OAXACA
Elaborado por la APPO. 19 de Julio de 2007.
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
A LOS PUEBLOS DE OAXACA, MEXICO Y EL MUNDO
El régimen de Ulises Ruiz se está deteriorando y está abonando para el entierro de su partido, cada vez que ya es recurrente el uso de la fuerza pública al grado de asesinar a compañeros del movimiento social el año pasado. Esto coloca en crisis a las instituciones que representa y pasa URO, a convertirse en un personaje no grato (indeseable por la mayoría de los Oaxaqueños) por el modelo autoritario que excluye a muchos sectores, por lo que la lucha seguirá dándose por falta de solución al problema de fondo en Oaxaca.
La represión que sufrió la APPO y el pueblo Oaxaqueño el día de ayer pone en entredicho con el lenguaje del tirano Ulises Ruiz, “de que todo ha vuelto a la normalidad y que predomina la paz social en Oaxaca”. Los hechos por si mismos, generado por la provocación de la policía, con tal de impedir la realización de la guelaguetza popular, ha generado un ambiente de incertidumbre al turismo nacional e internacional para el desarrollo de la guelaguetza oficial, también se refleja la debilidad del régimen criminal de URO, para gobernar Oaxaca, ya que necesariamente requiere de las fuerzas policíacas para intentar gobernar. La provocación fue montada por Ulises Ruiz a medida de que sabía que la guelaguetza estaba anunciada a realizarse en un lugar público “cerro del fortín” y que fue cercado por las “fuerzas del orden”.
El saldo de la detención de ayer es de 54 compañeros y más de 3 docenas de heridos en varios grados de gravidez, dos de ellos se debaten entre la vida y la muerte, esto es parte del fascismo que esta implementando Ulises Ruiz. Esta situación esta minando los derechos políticos que se convierte en un asunto de preocupación nacional ante los mismos rasgos de la política que esta ejecutando Felipe Calderón.
Hacemos un llamado a los pequeños empresarios para que sumemos voluntades a exigir la salida de Ulises Ruiz, a todos los Oaxaqueños nos conviene una gobernabilidad emanada por los diferentes sectores, la represión es muestra de la incapacidad de solución a los problemas del pueblo, el ejercicio de la fuerza pública en contra de la APPO cierra posibilidades de solución.
Ante la masacre que pretenden seguir desarrollándose contra la APPO y para exigir la libertad de todos los presos políticos, el alto a la represión, el castigo a los responsables de la represión, el regreso del ejército a sus cuarteles y la salida del tirano, llamamos:
A que se decreta a partir del día de mañana la realización de las MARCHAS DE LUTO (con modalidad de que sea silenciosa, encadenados y con ropaje luto o con moño negro), cada tercer día en el Zócalo de Oaxaca a partir de las 4 de la tarde (horario normal) para denunciar la masacre en contra del pueblo de Oaxaca y exigir la libertad de todos los presos políticos. Estas marchas de luto iniciarán el día de mañana a las 4 p.m. del llano al zócalo de la ciudad.
Continuaremos la campaña de denuncia internacional sobre el tema de los presos políticos y nuestras demandas (a través de acciones urgentes, y otros).
Como eje de denuncia fundamental sobre los hechos violatorios a derechos humanos y de los crímenes de lesa humanidad, sobre el caso Oaxaca y demás casos del país, se esta organizando la realización del Juicio Político Popular Nacional a celebrarse los días 3 y 4 de agosto de 2007 en el Zócalo del Distrito Federal.
Se reafirma el voto de castigo a los partidos políticos PRI, PAN y aliados, por ser los promotores de las políticas fascistas en Oaxaca, pues estamos también denunciando que al pueblo de Oaxaca se le quiere imponer el voto del miedo a favor del Tirano.
El boicot a la Guelaguetza se mantiene, evitando cualquier situación de provocación, se fijarán modalidades en los próximos días.
¡TODO EL PODER AL PUEBLO!
ASAMBLEA POPULAR DE LOS PUEBLOS DE OAXACA -
APPO
17 de Julio de 2007, Oaxaca, Ciudad de la Resistencia
Julio de 2007