Contra la Macdonalización del empleo: Condiciones de trabajo en el sector turístico de México

 

Uno de los principales argumentos con los que la industria turística ha tratado de legitimar su rol ha sido la creación de empleo, ya sea de forma directa (puestos de trabajo que se requieren en las actividades turísticas en hoteles, restaurantes, etc.), indirecta (las ocupaciones de los que garantizan el suministro de turistas como la construcción, el transporte, seguridad, etc.) como inducida (los que se desarrollan para satisfacer las demandas de los trabajadores vinculados directa o indirectamente en el turismo, como comercio, bancos, etc.) Sin embargo, cada vez es más evidente la precariedad del empleo vinculado al sector turístico. En México, como en muchos otros países, el enorme crecimiento de esta actividad se ha asentado en condiciones laborales lamentables.

Además de bajos salarios encontramos otros problemas como la enorme temporalidad del empleo, subcontratación, inseguridad contractual, dificultad para la actuación de sindicatos independientes de los intereses de la patronal y un largo etcétera. En el caso de la construcción, actividad imprescindible para el desarrollo turístico, se añade el grave problema de los accidentes de trabajo y la enorme siniestrabilidad existente.

Presentamos a continuación varios artículos que nos ilustran sobre la calidad del empleo en este sector en México.


Entrevista con Rafael Yerenas Zambrano, Secretario General de la Federación de Trabajadores de la Confederación de Trabajadores de México. “Contra la Macdonalización del empleo”

Por Gerardo Iglesias. Rel-UITA, Puerto Vallarta, México, 5 de junio de 2007

Secretario general de la Federación de Trabajadores de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) del Estado de Jalisco, secretario general de la CTM regional de la Costa Norte integrada por 14 municipios, y dirigente de la sección 92 del Sindicato de Trabajadores de la Industria Hotelera (SITIHGA), Rafael Yerenas es un amplio conocedor del sector gastronómico y hotelero, en el cual se desempeña desde los 14 años

Rafael coordinó la entrevista para el domingo al mediodía. Sabiendo de sus obligaciones, ingreso puntualmente a la sede de la CTM, donde un atento funcionario me dice que el líder de la Federación jalisciense está en una reunión de trabajo y debo aguardar. El edificio está vacío, pero en el despacho de Yerenas, a contracorriente de la dinámica dominguera que vive Puerto Vallarta, hay un gran movimiento de personas y trasiego de papeles.

Mientras espero, observo las decenas de fotos que tapizan la pared, ¡y me siento en las mías! Algunas recientes, pero otras, mis favoritas, de los años 60 y 70, de los impresionantes congresos de la CTM en el Distrito Federal, con miles de delegados. Confieso que las fotografías antiguas son una de mis debilidades, las que suelo escudriñar pacientemente con el propósito de encontrar algún conocido. En otra pared, más cerca de la oficina del secretario general, hay un grupo de fotos que tienen el logo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y vuelvo a insistir en la búsqueda. En una de las imágenes, entre un grupo de europeos, aparece Yerenas, 30 años más joven, y muy cerca de él Juan Alfredo Reyes (Juancito).

Involuntariamente exclamo:

-¡Miráaa… Juancito!

-¿Mande? –pregunta el portero, algo preocupado…

“Juancito” fue secretario general de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) y presidente del Comité Ejecutivo Latinoamericano de la UITA de 1991 a 2000. ¡El “Flaco” en Puerto Vallarta, las vueltas de la vida!

Rafael Yerenas aparece pidiendo disculpas por su tardanza, aunque él no sabe que, entre foto y foto, el tiempo de espera me pasó completamente inadvertido. Le cuento sobre Juan Reyes, a quien Yerenas recuerda como “el Flaco del maletín”.

Vinculado a la actividad gastronómica desde los 14 años, Yerenas se inició como mozo en un hotel. A los 12 años había decidido salir de su pueblo con rumbo a Guadalajara, con la intención de terminar la Primaria. Dos años más tarde, un tío, hermano de su padre, lo invitó a trasladarse a Puerto Vallarta en donde vive desde entonces.

-Puerto Vallarta ocupa el segundo lugar en México como polo de desarrollo turístico.
-Después de Cancún es el más importante.

-¿Cuál es la dimensión del flujo turístico que llega a Puerto Vallarta?
- Aproximadamente 2 millones de turistas anualmente. Y con el desarrollo turístico en Bahía de Banderas, en Nayarit -estado limítrofe con Jalisco- y con el proyecto de todo lo que es Costa Alegre y los municipios de Tomatlán, Cabo Corrientes, La Huerta, Cihuatlán hasta los límites con el estado de Tolima, se aguarda una extraordinaria expansión.

-¿De qué países provienen los turistas?
-Principalmente de Estados Unidos y Canadá. Pero Puerto Vallarta tiene una particularidad: tenemos temporadas y una gran aceptación del turismo interno. Nosotros vivimos dos experiencias que nos posibilitaron calibrar la importancia del turismo nacional para nuestra región. Cuando el atentado a las Torres Gemelas, donde se cancelaron miles de reservaciones, nos salvó el turismo nacional. Cuando el huracán Kenna inhabilitó la presencia de turistas de los referidos países, el turismo interno nos sacó de tan dramática situación. Sin despreciar el turismo extranjero, el interno es muy importante para Puerto Vallarta.

-¿Qué ofrece al turista este lugar?
-A diferencia de otros destinos, Puerto Vallarta tiene un perfil turístico eminentemente mexicano. No es acartonado, es muy natural. Tenemos un pueblo como el que no tiene ningún otro destino turístico, una geografía que conjuga montaña, mar y unas puestas de sol únicas que ofrece el Pacífico. Pero nuestra tarjeta de presentación es su gente, la gente, que es muy joven, que va creando conciencia de lo que significa la industria turística, que es la única de la cual vivimos.
Hace muchos años se dependía también de la producción de plátano, de fríjol, maíz, pero ya ahora no existe. Nuestros campesinos han vendido sus tierras ante el avance del sector turismo.

-Entonces hoy, cuando hay que alimentar a la población local, más los dos millones de turistas, los alimentos provienen seguramente de otros estados. ¿No es esto un proceso perverso?
-Efectivamente, los alimentos nos llegan de Guadalajara y de México DF…

-A más de 700 kilómetros…
-Correcto. Tenemos un proyecto que ha sido denominado “Alianza por Jalisco”. Se trata de una alianza social; pretendemos crear un mercado de abasto regional desde el cual motivemos a nuestros campesinos de la región, y que nuestras tierras se conviertan en proveedoras de alimentos. Pensamos que esto estará listo aproximadamente en un año.

-Se percibe que el sector turismo será el mayor empleador, si no se detiene el proceso de eliminación de mano de obra en la agricultura que ostenta el primer lugar en el mundo. No obstante, el empleo que está generando el turismo a nivel mundial emula al agrícola en precariedad, bajos salarios y explotación.
-En México tenemos un problema muy serio que es el desempleo y el subempleo. Por otro lado, la pobreza ha crecido dramáticamente. De los 40 millones de pobres que el país registraba hace seis años, ahora tenemos aproximadamente 10 millones más. Con la competencia desleal que se aplica desde China, por ejemplo, prácticamente se ha terminado con nuestras industrias textil y electrónica. Ahora se les está ofreciendo a los empresarios mexicanos trasladarse a China donde, por supuesto, los salarios están por el piso. Estos empresarios cuentan además con el amplio apoyo del gobierno local, hasta para la construcción de las plantas que necesitan para la producción.

-A ello hay que sumarle la pérdida del poder adquisitivo del salario, el más deteriorado en América Latina…
-En México, el salario cayó un 65 por ciento en los últimos 20 años. A principio de los años 70 el salario diario mínimo era de 12,50 pesos, y con eso tú podías comprar lo necesario para vivir. Según algunos estudios socioeconómicos recientes, en la actualidad un trabajador debería ganar 250 pesos diarios, pero el salario mínimo más alto, que se registra en el DF, es de apenas 52, 50 pesos.En la industria hotelera y gastronómica la propina es una variable que no está presente en otras actividades, pero los salarios en el sector también son bajos. A esto hay que sumarle la metodología que aplican las transnacionales que implican un proceso de precarización del trabajo, actuando muchas veces contra lo que estipula la ley. Son las mismas condiciones contra las cuales los gastrohoteleros de Argentina están luchando en todo el país: “contra la Macdonalización del empleo”.

-¿Cómo ves el futuro de la industria turística en México?
-México tiene mucho por explotar turísticamente todavía. Creemos que podríamos avanzar más rápidamente de lo que lo hizo España y con atractivos mucho más interesantes. Pero tenemos que buscar condiciones para que se legisle a favor de la dignificación del trabajo. Si bien el turismo se ha vuelto interesante para nosotros, hay problemas, por ejemplo, con los hoteles de “todo incluido”.

-Todo incluido para el hotel y exclusión para el resto de los operadores…
-Correcto. Los turistas no salen del hotel y ello genera problemas en el sector gastronómico, y más teniendo en cuenta que el 90 por ciento de la red hotelera es de todo incluido. Por otro lado, es evidente que la calidad del servicio se ve perjudicada. Yo tengo 56 años, y como dije, a los 14 comencé a trabajar. A los 16 pasé a ser ayudante de mesero (mozo), a los 18 me desempeñé como mesero, fui capitán de meseros, maître, fui director de alimentos y bebidas en un hotel. En aquellos años nuestro servicio era muy interesante, había que aprender a trabajar, había que especializarse, ser un verdadero gourmet. Con este desorden que introduce el todo incluido, donde la mayoría son simplemente recogedores de platos sucios, se resiente la profesión y se pierde el respeto hacia la profesionalización de los trabajadores.

Uso "abusivo" de la subcontratación amenaza a trabajadores y empresas

Por Patricia Muñoz Rios. La Jornada,  30 de mayo de 2007

Las empresas de outsourcing* -que se dedican a subcontratar empleados a pedido de terceros para evadir el pago de prestaciones a los trabajadores- están generando graves problemas en México, ya que ante la falta de reglamentación la mayoría opera sin ética y ningún control, y han permitido la introducción de personal ligado a mafias o a la venta de drogas en las compañías

El presidente del Congreso del Trabajo (CT) y líder del Sindicato Nacional de Trabajadores Bancarios, Enrique Aguilar Borrego, advirtió que la práctica de la subcontratación ya llegó a niveles extremos en el país y es utilizada de manera abusiva por el sector patronal con la intención de no establecer ningún compromiso laboral con sus trabajadores, además de evitar pagarles prestaciones, jubilaciones ni beneficios a sus empleados.

Esto ha generado la aparición y el crecimiento de empresas patito** que prestan servicio de outsourcing y, como operan sin controles efectivos sobre el personal que reclutan, se empezó a detectar que algunas incluso le dan contrato a personas ligadas a las mafias de la droga, según denunció el dirigente.

En entrevista con La Jornada, explicó que ha resultado contraproducente para algunas empresas, ya que las empresas doutsourcing patito no investigan antecedentes y no tienen escrúpulos para meter a trabajar a cualquier persona, por lo que se ha registrado que en Guadalajara, Torreón y otras ciudades, trabajadores que fueron contratados tienen nexos con el narcotráfico y se meten a laborar para introducir drogas a las empresas, obtener información para robar o delinquir de otras muchas maneras.

Aguilar Borrego consideró que el outsourcing en sí no es malo, pero en México son abusivas las empresas y "lo torcieron" para hacerlo completamente negativo para los trabajadores y las trabajadoras, para quitarles seguridad social, y lo desvirtuaron en un instrumento para violar derechos laborales.

A tal grado ha ocurrido esto, que hay regiones completas donde no se realiza contratación regular, como algunas de la zona hotelera de Cancún, donde se han implantado esquemas generalizados de subcontratación y a los trabajadores no les pagan ninguna prestación, detalló el dirigente sindical.

De esta manera, mientras las empresas se quieren "ahorrar" el costo laboral, son sujetas a prácticas donde los trabajadores no tienen ningún compromiso, no hay productividad y existe una gran rotación de personal. Por ello es preciso que se regule totalmente la actividad de estas empresas de outsourcing, ya que "cualquier ex director de recursos humanos pone su empresa patito y empieza a cobrar".

Consideró el dirigente que la reforma laboral necesariamente tiene que tocar este tema y hacer una revisión, porque actualmente cada una de las firmas que se dedican a la subcontratación lo hace de manera discrecional, bajo sus propias directrices; se carece de sanciones y sólo se obtiene plusvalía de una "moda laboral" que afecta a los trabajadores y también a las compañías.

*Outsourcing: Subcontratación.
** Empresas "patito": término utilizado en México para designar a las “empresas fantasma".

 

En 45 días, 14 albañiles muertos en Cancún

Por Hugo Martoccia. La Jornada, 16 de febrero de 2007

El Sindicato de Trabajadores, Obreros y Empleados de la Industria de la Construcción demandó la instalación de la Comisión de Seguridad e Higiene para que ordene a las constructoras garantizar la seguridad de los albañiles en la zona hotelera de Cancún.

En los primeros 45 días del año han muerto 14 albañiles que trabajaban en la edificación de grandes hoteles, informó el Sindicato de Trabajadores, Obreros y Empleados de la Industria de la Construcción (SITEC).

José Chilón Colorado, dirigente del sindicato, denunció que las autoridades estatales y federales han incumplido su obligación de poner en funcionamiento la Comisión de Seguridad e Higiene y advirtió que de no aplicarse medidas urgentes se podría vivir otro año como 2006, cuando murieron 280 albañiles en el estado.

La muerte más reciente ocurrió ayer, cuando un trabajador cayó de un hotel en construcción en Cancún. En toda obra de más de un nivel es obligatorio colocar una malla en el primer piso para amortiguar una eventual caída, norma que este hotel y prácticamente ninguno en el estado cumple, dijo Chilón.

''La malla no existe porque no hay autoridad que fiscalice esas obras. Hago responsables al delegado de la Secretaría del Trabajo, al del Seguro Social y al director de Trabajo y Previsión Social del estado de la muerte de ese compañero'', dijo.
La principal demanda del sindicato es que funcione la mencionada comisión para que obligue a los constructores a brindar condiciones mínimas de trabajo digno y seguridad a los albañiles.

Es tal la desprotección que viven los trabajadores de la construcción que en la Procuraduría de Justicia sólo se ha reportado una de las 14 muertes ocurridas en el año, porque esos fallecimientos ni siquiera son dados a conocer a las autoridades.

Según el SITEC, cada semana hay alrededor de 40 accidentes laborales en las casi mil 200 construcciones que se llevan a cabo en Quintana Roo.

Cálculos de autoridades estatales y municipales señalan que hay alrededor de 25 mil albañiles en esas obras, muchos de los cuales viven hacinados y en condiciones precarias.

 

Playa del Carmen: submundo de miseria entre el lujo

Por Hugo Maroccia. La Jornada, 15 de junio de 2006

Cientos de albañiles viven en paupérrimas barracas y explotados por grandes hoteles. Playa del Carmen: Son las 6 de la tarde. Cientos de albañiles caminan desde la construcción donde laboran -un hotel que será uno de los más lujosos de Latinoamérica- hacia el campamento en el cual se albergan. Usan un camino lateral a la carretera, en una verdadera marea humana. Otros, peligrosamente, prefieren el borde de la vía.

Forman parte de los cientos de albañiles que construyen aquí hoteles cuyas tarifas rebasan 200 dólares la noche. A unos 20 kilómetros de Playa del Carmen y 40 de Cancún está la Playa del Secreto. Ahí, junto a lo que será el hotel San Valentín Playa del Secreto, se ubica uno de los campamentos. Allá se dirigen. Caminan agotados. Algunos van sonrientes, otros, recelosos, miran la cámara fotográfica y alzan piedras. Ninguno arremete.

El albergue es una enorme nave donde duermen hacinados, en hamacas, sin agua corriente ni luz eléctrica. No cuentan con seguro médico que los proteja en caso de accidente en la obra.

"Hay muchos accidentes, eso deberían sacar en el periódico", dice Antonio, quien llegó de Tabasco hace poco más de una semana. Muestra una herida profunda en un dedo, apenas cicatrizándose.

Hablan con temor mirando a los lados. Niegan el apellido. Cuentan que los albañiles ganan mil 800 pesos semanales y los jardineros mil, sueldos muy superiores a los que podrían obtener en sus lugares de origen, donde la mayoría de las veces ni siquiera hay trabajo. "Pero no hay seguro y los que se lastiman no pueden curarse", interviene Martín; "la comida es muy mala y no permiten que otros, que la ofrecen más barata, nos vendan." Están obligados a comprarla a 25 pesos en el campamento.

Los entre 500 y mil albañiles salen al trabajo a las 6 de la mañana; regresan casi 12 horas más tarde, agotados, para bañarse en un cenote cercano, y luego a esperar la comida que les da la empresa. Un brazalete de plástico azul los identifica como empleados de San Valentín Playa del Secreto.

Mario Enrique Sánchez, chiapaneco, está aquí desde hace una semana. "Antes todos iban a bañarse al cenote, pero les salían ronchas", cuenta; "esta semana han traído agua, pero no alcanza". Otro trabajador explica: "yo tengo cinco tinacos y el agua no da para todos... tengo a mi cargo 370 personas. Pero esta semana vamos a hacer el pozo y a lo mejor lo solucionamos".

Él narra otra versión de por qué los trabajadores deben caminar hacia la construcción. "Antes tenían un autobús, les cobraban tres pesos diarios por llevarlos y traerlos de la obra, pero rompían los asientos y se lo quitaron", comenta. Es viernes al mediodía. Un muchacho apenas mayor de edad está parado a la puerta del campamento, bajo el sol inclemente. El guardia no le permite entrar. "Tienes que esperar que venga el ingeniero a autorizarte", le dice. "Me duele mucho la cabeza, sólo déjenme entrar a dormir", insiste el joven. Le cuenta al guardia que sufrió un accidente y desde el martes no trabaja. El centinela responde que antes de la hora estipulada para la apertura de puertas nadie puede pasar. Antonio interviene para concluir la escena: "No se puede entrar hasta que volvemos de trabajar, pero así es mejor, si no se roban muchas cosas".

Autoridades municipales de Solidaridad estiman que al menos 10 mil albañiles llegados de todo el país, principalmente de los estados del sureste, trabajan en la construcción de alrededor de 4 mil cuartos de hotel en este destino, la Riviera Maya, que se convertirá a fin de año en el centro turístico más grande de Latinoamérica y el Caribe.

 

Julio de 2007