La expansión del capital turístico-inmobiliario: Marina D’Or se “internacionaliza”

 

Ya hemos venido comentando que no sólo las ETN hoteleras de capital español se están beneficiando del desarrollo turístico internacional, replicando modelos que han tenido un dudoso éxito en el Estado español, sino también empresas inmobiliarias. FADESA en Marruecos es una de las más activas. Marina D’Or, el emporio de Jesús Ger responsable de los megaproyectos Marina D’Or – Ciudad de Vacaciones y Marina D’Or Golf en la Comunidad Valenciana, también se ha animado a este tipo de política corporativa desde hace un año: empezó en Marruecos, ahora ya se ha establecido en países de cuatro continentes (China, Marruecos, Egipto, Bulgaria, Rumanía, Brasil y Argentina), y prevé abrir sedes en unos 20 estados más.

Aconsejamos a  las sociedades civiles de esos países que hagan un seguimiento muy cercano de este proceso, viendo como ha ido y va el caso valenciano.

Presentamos a continuación tres artículos periodísticos que explican este proceso de internacionalización. Y como recordatorio de las denuncias que se hacen a los proyectos origen de la empresa en la costa levantina, así como de las amistosas y provechosas relaciones de su promotor, Jesús Ger, con los políticos locales, especialmente del conservador Partido Popular, reproducimos al final un amplio artículo de investigación publicado hace unos meses en el periódico Diagonal.

 

Marina d’Or construirá 6.300 viviendas en Rabat en su primer proyecto inmobiliario internacional

Publicado en el diario Las Provincias (16 de mayo de 2006)

El grupo castellonense invertirá 148 millones y anuncia más promociones de este tipo. El Ministerio de Vivienda y Urbanismo marroquí ha seleccionado la propuesta del Grupo Marina d’Or para construir 6.300 viviendas en la nueva ciudad de Tamesna, a las afueras de Rabat. Ésta será la primera incursión internacional del área de promoción inmobiliaria de la firma, que anuncia más proyectos de este tipo.

El Grupo Marina d’Or construirá 6.300 viviendas de protección oficial en la nueva ciudad de Tamesna, a las afueras de Rabat, según informó ayer el ministerio marroquí de Vivienda y Urbanismo.

El proyecto del grupo castellonense, que tiene un coste global de 1.600 millones de dirhams (unos 148 millones de euros), ha sido seleccionado en una contrata pública lanzada el pasado mes de febrero por dicho ministerio.

El proyecto prevé la construcción de 6.300 viviendas, de las que el 20% será de bajo coste, con un precio no superior a 120.000 dirhams (unos 11.000 euros), así como espacios comerciales y equipamientos diversos. El proyecto tiene un periodo de ejecución de cuatro años.

Otros grupos de promoción inmobiliaria extranjeros y marroquíes han iniciado ya las obras de construcción de 20.000 viviendas en esta nueva ciudad colindante con Rabat.

Fuentes del Grupo Marina d’Or confirmaron que se trata del primer proyecto internacional del área de promoción inmobiliaria de la firma radicada en Oropesa, aunque reconocieron que “hay otras propuestas en estudio”.

Marina d’Or, que ya había tanteado años atrás la posibilidad de introducirse en el mercado marroquí, ha apostado ahora por un proyecto que le servirá “de base para iniciar un actividad de largo recorrido en el área de construcción de viviendas”, apuntaron las mismas fuentes.

Además, la empresa liderada por Jesús Ger tampoco descarta ampliar su actividad en el reino alauita en un futuro próximo. La construcción de las 6.300 viviendas en Tamesna es sólo un primer paso porque Marina d’Or “no descarta” exportar su modelo de ciudad de vacaciones a Marruecos.

“Ahora adquiriremos la experiencia y la base para plantearnos si nos es conveniente replicar el modelo de viviendas con un entorno de ciudad con ocio, lo que sería un proyecto claramente turístico”, señalaron.

La expansión del Grupo Marina d’Or prevé abrir 25 delegaciones alrededor de todo el mundo, y una de ellas se ubicará en Marruecos. Esta semana pasada inauguró una en Pekín, que puede servir también de cabeza de puente para más ambiciosas operaciones en China.


Marina d'Or compra suelo en varios países para edificar viviendas

Publicado en el diario El País (17 de abril de 2007)

Marina d'Or ha suscrito diversas operaciones inmobiliarias en Marruecos, Egipto, Bulgaria, Rumanía, Brasil y Argentina, dirigidas a la adquisición de suelo para edificar 15.000 viviendas, además de un programa de inversiones de 1.000 millones de euros en los próximos tres años. El grupo explicó ayer que en cada mercado ha diseñado estrategias de negocio distintas, de acuerdo con sus características. Marina d'Or tiene previsto seguir con su política de compra de suelo en mercados internacionales con la intención de disponer antes de fin de año de superficie suficiente para edificar 35.000 viviendas.

Con esta política de expansión internacional, la firma pronostica una facturación de 5.000 millones de euros. Para su desarrollo, Marina d'Or, que ya tiene oficinas instaladas en Londres, Dublín, París y Pekín, ha incorporado otras 13 en el extranjero, destinadas a perfilar una estrategia de análisis de oportunidades de negocio tanto en suelo como en promoción directa.

Marina d'Or dispone de activos valorados en 6.141 millones de euros y el año pasado obtuvo una facturación de 457 millones de euros, un 28% más que durante el ejercicio anterior. El grupo ha vendido en España más de 11.700 viviendas.


Grupo Marina D'Or podría crear una ciudad de vacaciones en China

Publicado en Terra Actualidad (12 de mayo de 2006)

El grupo inmobiliario español Marina D'Or dio hoy su primer paso en  China con la apertura de una oficina en Pekín y con la vista puesta en exportar su modelo de ciudad de turismo al gigante asiático, para el que existen planes, aún embrionarios, de expansión.

'Queremos crear en China una gran ciudad de vacaciones donde se pueda compartir residencia junto con hoteles, vacaciones y zonas de recreo exclusivas', anunció el director general del grupo, Jesús Ger, en la inauguración de la nueva sucursal pequinesa.

Este complejo, que 'tendría unas dimensiones mayores que las de Castellón', según Ger, debido a las distintas proporciones del mercado, 'podría situarse cerca de alguna gran ciudad como Pekín o en el litoral'.

La oficina, que ha abierto sus puertas hoy en pleno corazón del distrito empresarial de la capital china con un despliegue de lujo y atenciones a clientes potenciales, es la primera que abre el grupo de Castellón en Asia, tras las recientes inauguraciones de sucursales en Londres y París.

La empresa también tiene previsto abrir 25 delegaciones más en distintos países, entre los que se encuentra Marruecos.

Marina D'Or llega a China con la intención de captar clientes para los balnearios y hoteles de su ciudad de vacaciones, pero, principalmente, para vender propiedades inmobiliarias a los chinos.

'Ya tenemos turistas chinos, y algunos han comprado también apartamentos', adelantó el director general del grupo, quien también recordó que algunas delegaciones de empresarios chinos han visitado el complejo castellonense, 'y han demostrado mucho interés'.

La 'Ciudad de Vacaciones', que actualmente cuenta con capacidad para 35.000 personas, entre plazas hoteleras y residencias, planea una agresiva expansión en el futuro reciente.

El grupo invertirá 6.000 millones de euros en la construcción de cuatro hoteles, tres campos de golf y nuevos balnearios e instalaciones de ocio que ocuparán una superficie de más de 18 millones de metros cuadrados en las vecinas poblaciones de Cabanes y Oropesa.

Los castellonenses lo tienen muy claro a la hora de apostar por el mercado asiático, 'China es un gran país, su renta per cápita podría duplicarse en los próximos 4 ó 5 años y la población tiene cada vez más poder adquisitivo', reconoció Jesús Ger.

Además, según pronosticó la Organización Internacional del Turismo, China se convertirá en el cuarto mayor emisor de turistas en 2020, con 100 millones, una golosina para los operadores turísticos de todo el mundo.


Marina
D´Or: El promotor Jesús Ger expande su imperio de la mano del Partido Popular de Castellón

Publicado en el periódico Diagonal (28 de septiembre de 2006)

Según señala la consultoría inmobiliaria internacional Richard Ellis, la legislación urbanística valenciana –cuyo modelo resultante ha sido puesto en entredicho por Bruselas– ha favorecido crecimientos desorbitados de muchos promotores. Entre ellos destaca Jesús Ger, dueño y señor del emporio Marina D’Or, la empresa que da nombre a una macrourbanización turística ubicada entre los municipios castellonenses de Oropesa del Mar y Cabanes. Este promotor y gestor inmobiliario lleva comprando suelo desde los ochenta, pero ha sido hace apenas tres años cuando su complejo turístico inmobiliario ha experimentado una explosión en toda regla y el lema publicitario “Marina D’Or, ciudad de vacaciones” bombardea a todas horas los medios de comunicación.

Cuesta creer que hace 20 años la zona donde se ubica Marina D’Or estuviera prácticamente desierta. Por entonces Jesús Ger apenas había construido en ella unos cuantos apartamentos y un hotel de tres estrellas. Los que conocen a este empresario dicen que sabe contentar a los vecinos (por Navidad regala juguetes a los niños de Oropesa y Cabanes) y que está muy bien conectado con la cúpula del PP castellonense. El resultado no ha podido ser más efectivo, Marina D’Or crece a un ritmo vertiginoso y sus datos económicos del 2005 son contundentes: una facturación de 410 millones de euros (un 105% más que el año anterior) y un beneficio, antes de impuestos, de 108 millones de euros. En 2004, se vendieron 1.500 apartamentos y medio millón de visitantes hicieron noche en sus hoteles.

Con todo, la ciudad –100.000 metros cuadrados, 5.000 apartamentos, 30 restaurantes, campo de golf, balneario y tres hoteles– será pronto sólo la hermana pequeña. Junto a ella se está erigiendo Marina D’Or Golf, un gigante urbanístico de 18.800.000 metros cuadrados (una dimensión de ciudad comparable a Castellón, la capital de la provincia).

Adjudicación irregular

En septiembre de 2005, los ayuntamientos de Oropesa del Mar y Cabanes adjudicaron al Grupo Marina D’Or la realización del megaproyecto Marina D’Or Golf, en un proceso de adjudicación plagado de irregularidades. Isaura Navarro, diputada de Izquierda Unida, denunció la más llamativa: “Dos de los seis concejales del PP de Cabanes que votaron a favor del proyecto trabajan para el dueño de Marina D’Or, dos hijas de los máximos dirigentes del PSOE de Cabanes también. La secretaria general del PSOE de Oropesa está en la nómina de Marina D’Or”.

En este proceso de adjudicación Ger se enfrentó a otros promotores locales y no tuvo piedad: contrató dos páginas en los periódicos locales para arremeter contra sus competidores. Ger ha contado también con ayuda de sus importantes contactos políticos. “En Castellón es vox populi que los negocios de Jesús Ger han crecido a la sombra de Fabra (presidente de la Diputación de Castellón)”, hizo público un promotor de la zona. “Muchos proyectos que ha impulsado Carlos Fabra, como el cuestionado aeropuerto de Castellón o la carretera que unirá este aeródromo con Marina D’Or, se han hecho a la medida del empresario”, también denunció Carles Mulet, concejal de Izquierda Unida en Cabanes.

El fastuoso complejo, muy criticado por colectivos ecologistas, será el principal beneficiario del aeropuerto que se construye a sólo 15 kilómetros y que se conoce popularmente como el aeropuerto de Marina D’Or.

La política de la especulación

A pesar del oscurantismo oficial, un simple repaso a la historia del proyecto muestra diversas actuaciones de dudosa legitimidad que han beneficiado al imperio Marina D’Or.

En septiembre de 1999, el Ayuntamiento de Oropesa aprobó la exención del 95% de la licencia de obras para la construcción de un hotel, un apartahotel y un complejo de ocio, todo ello dentro del complejo Residencial Marina D’Or Park. La condonación supuso para Ger un ahorro de unos 500 millones de pesetas.

Esta licencia de obras fue concedida a pesar de que el Instituto de Defensa y Estudio Ambiental (IDEA) presentase hasta tres escritos ante el ministerio de Medio Ambiente y el Ayuntamiento en los que denunciaba que el proyecto incumplía varias leyes.

Según denunció el diario El País en noviembre de 2000, tras una reunión entre el entonces alcalde de Oropesa, Francisco Garrido, y Jesús Ger, el Ayuntamiento solicitó al Ejército de Tierra que instalase y Defensa que financiase un puente sobre el río Chinchilla hasta el complejo urbanístico Marina D’Or, con la finalidad de sustituir al que fue arrasado por la gota fría a finales de octubre del mismo año. Obra que se llevó a cabo inmediatamente.

El presidente del PP y de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, admitió públicamente haber mediado ante la Secretaría de Estado para el Deporte para conseguir que los mundiales juveniles de ajedrez se celebrasen en Marina D’Or. Las gestiones realizadas por Fabra fueron definidas por el presidente de la Federación Española de Ajedrez, Javier Ochoa, como “presiones”. En el momento de celebrarse el mundial, Ger y la esposa de Fabra, Amparo Fernández, eran socios de la empresa Aparthoteles La Coma, SL.

En septiembre de 2005, la comisión informativa de Urbanismo de Castellón aprobó un dictamen que denegó la cédula de urbanización solicitada por el Ayuntamiento de Oropesa para que Marina D’Or pudiera ampliar el desarrollo de esta zona. La superficie afectada abarca más de 350.000 metros cuadrados y se encuentra en la zona denominada Les Amplàries, situada al norte del complejo ya existente.

El Ayuntamiento de Oropesa adjudicó el programa a una de las empresas del grupo Marina D’Or, pese a que la zona ya estaba catalogada y las propuestas presentadas no cumplían las condiciones. La adjudicación salió adelante con los votos a favor del edil del PSPV, posteriormente expulsado del partido, y los del PP entre los que se encuentra el concejal de Urbanismo, Tomás Fabregat (PP), que comparte propiedades con una empresa de ese mismo grupo.

Políticos a sueldo de Marina D´Or

A finales de 2003 se detectó que el entonces alcalde de Castellón, José Luis Gimeno (PP), compartía a su jefe de gabinete, Juan Enrique Mas, con la empresa constructora Marina D’Or. Este cargo de confianza que actuaba como funcionario de empleo en el Ayuntamiento, cobraba alrededor de 45.800 euros brutos al año, sueldo al que hay que sumar complementos de productividad y horas extras. Según la Ley de Incompatibilidades el personal contratado por administraciones públicas

“no podrá ejercer, por sí o mediante sustitución, actividades privadas (...) sean por cuenta propia o bajo la dependencia o al servicio de entidades o particulares que se relacionen directamente con las que desarrolle el  departamento (...) donde estuviera destinado”.

En febrero de 2004, el diputado del PP en el Congreso, Juan José Ortiz, no informó al Ayuntamiento de Oropesa sobre la inclusión en el presupuesto de 2003 de la regeneración de las playas de Oropesa, mejora de la que sí dio cuenta a Jesús Ger. El diputado popular usó información del ministerio de Medio Ambiente para redactar una carta dirigida a Ger en donde le informaba sobre el estado del proyecto. Este escrito, con membrete del Congreso de Diputados, fue utilizado por el empresario para “convencer” a sus clientes de la ejecución de próximas obras en la playa.

Intereses inmobiliarios 3, vecinos 0

Jesús Ger manifestaba su agradecimiento a los “concejales del PP, PSOE y GIO (agrupación independiente de Oropesa) por apostar por una opción de futuro que nos permitirá construir la mayor ciudad de vacaciones y ocio de Europa”. Las irregularidades en la adjudicación fueron muchas: sus competidores habían presentado ofertas hasta un 50% más económicas y al presentar su candidatura Marina D’Or ni siquiera tenía como objeto social el desarrollo urbanístico ni la presentación o gestión de propuestas de urbanización, según datos que constan en el Registro Mercantil. Las  asociaciones de vecinos de los pueblos afectados, ignoradas en el proceso, solicitaron que se descartase cualquier propuesta que “por sus dimensiones, implicase un excesivo riesgo y no fomentase la participación de los pequeños y medianos promotores”, que no contemplase la preservación del patrimonio natural y que no respetase las viviendas consolidadas en la zona. Nada de esto se ha cumplido.

Apropiación indebida de terrenos públicos

El pasado mes de agosto, el Ayuntamiento de Oropesa aprobó en la comisión de Urbanismo iniciar los trámites para legitimar la concesión de suelo público (casi 10.000 metros cuadrados) donde se ubican unas pistas de tenis y pádel que el grupo Marina D’Or explota desde hace cinco años. La comisión desarrolló con posterioridad un estudio de viabilidad del contrato de concesión de obra pública para la construcción y explotación de pistas deportivas con elementos terciarios. Marina D’Or cobra por el alquiler para el uso de las pistas pero, hasta ahora, no ha pagado ningún canon al Ayuntamiento por la ocupación de este espacio. Resulta paradójico de que el estudio de viabilidad considere “idóneo” unas parcela sobre la que ya se desarrolla el uso que ahora se pretende legalizar.

 

Abril de 2007