Dice la enciclopedia libre online Wikipedia que el Golfo de California, también conocido como Mar de Cortés o Mar Bermejo, es una extensión del Océano Pacífico y se ubica entre la Península de Baja California y los estados de Sonora y Sinaloa, al noroeste de México. Tiene una longitud de 1.203 km y su anchura varía en un rango de 92 a 222 kilómetros. Ese espacio es rico en fauna, al punto que sus islas fueron declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad por su riqueza natural.
Su atractivo y su cercanía a los Estados Unidos le han convertido en un destino turístico de primer orden. Olfateando beneficios rápidos y cuantiosos, y con la avenencia y el apoyo del gobierno mexicano, capitales norteamericanos se han lanzado a la conquista del territorio, y a su depredación, en el seno de un proyecto llamado Escalera Náutica o del Mar de Cortés. Los macroproyectos que se están construyendo (enormes resorts, campos de golf, puertos deportivos,…) tendrán un fuerte impacto medioambiental: destrucción del ecosistema litoral (manglares) y sobrexplotación y salanización de los acuíferos son algunos de los más destacados. Y estos, a su vez, tendrán negativas consecuencias para las economías locales: pérdidas de pesquerías y del acceso al agua necesaria para la producción agraria.
Greenpeace México está llevando a cabo, desde hace años, una fuerte campaña contra el proyecto Escalera Náutica. A continuación presentamos tres artículos publicados en los últimos meses en su página web que permiten conocer la profundidad del problema.
Documento interesante: se puede acceder a una serie fotográfica de lo que sucede en la Baja California siguiendo este enlace .
Alejandro Olivera (5 de diciembre de 2006)
Los desarrollos turísticos, es decir, el boom de hoteles, campos de golf, puertos, malls, etc., en la península de Baja California, son la nueva amenaza que enfrenta el Acuario del Mundo.
El crecimiento de los desarrollos turísticos en la región es tan rápido y descontrolado que la oferta de alojamiento crece 36 por ciento más rápidamente que la demanda.
México ha recibido de enero a septiembre alrededor de 4,383,395 turistas provenientes de Estados Unidos, lo que representa un 68.8 por ciento de los turistas extranjeros; seguidos por turistas de Canadá (8.7%), Reino Unido (3%) y España (2.6%).
En particular, el Golfo de California o Acuario del Mundo, de gran interés por sus playas paradisiacas, recibe alrededor de 2.1 millones de turistas al año; más de la mitad son extranjeros, en su mayoría estadounidenses, y dejan una derrama de cerca de 2 mil millones de dólares.
Cabe señalar que la actividad turística en México representa 7.8 por ciento del PIB. Sin embargo, al lado de esta derrama económica, se deja contaminación, se consume el poca agua disponible, se atrae a nuevos pobladores que generan presión adicional en las regiones y se destruyen importantes ecosistemas que dejan beneficios mucho mayores (por ejemplo, los manglares, que de acuerdo con el PNUMA generan beneficios anuales por hectárea de entre 200 mil y 900 mil dólares). Estos daños pueden generar pérdidas muy superiores a la derrama económica; por ello, es necesario que la industria turística, como las demás, se desarrolle de una manera ambientalmente viable.
Actualmente, cuatro megaproyectos están impactando la región: Puerto Peñasco, Golden Beach, Loreto Bay y Puerto Los Cabos.
El desarrollo Golden Beach, el cual se construye en Loreto BCS, impulsado por inversionistas de Arizona, ocupa una superficie de 3,458 hectáreas, en donde pretende construir cuatro hoteles de cinco estrellas; dos campos de golf categoría PGA; villas residenciales, una marina, un spa, área comercial y restaurantes.
Por su parte, el desarrollo Loreto Bay, de inversión canadiense, contara con 1,600 cuartos de hotel, 6,374 viviendas, 4,571 villas residenciales, un campo de golf, un spa, boutiques, una marina, un centro de pesca deportiva, restaurantes, un centro comercial, instalaciones para actividades recreativas y culturales y una galería de arte.
Ambos desarrollos podrían acabar con el agua dulce de la zona, ya que según un estudio realizado por la Universidad de Harvard, el único acuífero que abastece a Loreto podría salinizarse en tres años debido a la sobreexplotación. En un 60 por ciento del territorio de Baja California Sur no hay posibilidad de obtener agua dulce del subsuelo, mientras que en el resto del territorio los acuíferos están en peligro de acabarse.
Un 81 por ciento de la inversión del estado de Sonora se da en Puerto Peñasco, una de las regiones más áridas de América. Aquí, en donde el principal turismo proviene de Arizona, las amenazas ya comenzaron con la construcción de una marina, la cual destruirá un arrecife rocoso donde habitan más de 400 especies de invertebrados. La empresa estadounidense Sandy Beach Resorts, a través de inversionistas mexicanos, planea destruir el estero La Choya y un arrecife rocoso donde se localizan especies de invertebrados como el callo escalopa, el pepino de mar y la madreperla. Actualmente, la región posee 5 mil 697 cuartos de hoteles, además de numerosas villas y residencias.
Por su parte, Puerto Los Cabos, proyecto ya en construcción, está desplazando a una comunidad conocida como “La Playita”; pretende destruir 189.3 hectáreas de desierto y un oasis que representa el acuífero más importante de la región, a fin de edificar un mercado público e instalaciones para el abastecimiento de barcos, una marina para 421 embarcaciones, dos campos de golf, 270 hectáreas para 1,168 viviendas, tres clubes de playa, tres hoteles de gran capacidad, dos parques temáticos, un área comercial, un museo y dos clubes de playa.
En Los Cabos el déficit de agua dulce llega a casi 30 por ciento. Esta escasez la padecen los habitantes del puerto; los huéspedes de los hoteles nunca sufren por falta de agua.
El proyecto turístico “Mar de Cortés”, que pretende construir y ampliar desarrollos por todo el Golfo de California para crear una serie de escalas náuticas, es una amenaza latente para el Acuario: ya que en una región desértica donde el agua escasea, se pretenden construir 14 nuevos puertos, expandir 9 puertos existentes, expandir 20 aeropuertos, construir un puente terrestre y 12 campos de golf. Con esto, se estima que más de 62 mil embarcaciones arribarán a esta zona cada año a partir del 2014.
Un estudio independiente realizado por expertos en desarrollo de turismo náutico (EDAW) advierte que el mercado del proyecto “Mar de Cortés” ha sido sobreestimado por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) hasta en un 474 por ciento. En el caso de las embarcaciones adicionales a la flota turística actual de la región del proyecto resultan 257% superiores. Esto tiene serias repercusiones en la sustentabilidad económica y ambiental del proyecto, pues la ocupación en las marinas sería considerablemente menor que la proyectada. Impactando el ambiente sin ninguna justificación real.
Con el proyecto “Mar de Cortés” los desechos, derrames, dragados y otras alteraciones físicas a esteros y bahías por la construcción y operación de marinas, hoteles y desarrollo urbano, dañarán la productividad pesquera y la riqueza marina y paisajística, principales atractivos turísticos y base económica de la región. Se provocará además una inmigración poblacional masiva, la sobreexplotación de las escasas fuentes de agua dulce y otros recursos naturales de la región, ya muy estresados.
Impacto social
Es claro que en el Acuario del Mundo la construcción de nuevos desarrollos turísticos se planea separada del crecimiento urbano: no se contempla la necesidad de vivienda para los trabajadores ni los impactos al medio ambiente. Esto provoca la construcción de viviendas con materiales de reuso, como el cartón, en asentamientos irregulares y hacinamiento de las familias llevadas para trabajar en los desarrollos turísticos. El crecimiento desmedido de población también provoca rezago en los servicios municipales como el tratamiento de aguas negras, la colecta de basura, el drenaje, entre otros, lo que también incrementa la contaminación. Algunos ejemplos de esto último:
En Puerto Peñasco, hay 2,700 personas con derecho a un préstamo para vivienda, pero únicamente hay siete viviendas disponibles. Al igual en Loreto, hay 385 personas que pueden solicitar un crédito para vivienda, pero no hay oferta de vivienda. En San José del Cabo, hay una oferta de vivienda es de apenas 109 viviendas disponibles para los 16,118 trabajadores.
La opción
El problema fundamental es el crecimiento desmedido y la implementación de modelos de desarrollos turísticos de otras regiones donde abunda el agua, no tomando en cuenta que la verdadera vocación de la región es el turismo alternativo, para el cual hay un enorme potencial: de acuerdo con una encuesta de la Secretaría de Turismo, un 56.1 por ciento de los mexicanos que ha realizado un viaje en este año ha practicado actividades de ecoturismo.
A diferencia del turismo tradicional que busca la conveniencia de los hoteles y playas con una gran infraestructura, el turismo alternativo, que ha aumentado recientemente, tiene un gran potencial en el Golfo de California. La observación de ballenas, delfines, lobos marinos, tortugas, reptiles, aves, el kayakismo, entre otros, son actividades que pueden fortalecer la organización de las comunidades, generar fuentes de empleo, conservar los recursos naturales, mejorar los servicios y preservar los valores comunitarios.
Es por esto que Greenpeace ha puesto en la mira al Acuario del Mundo. No es tarde para defenderlo del turismo depredador y promover opciones que le dejen recursos sin amenazar su patrimonio natural. Es por eso que como parte de la expedición “En Defensa de Nuestros Océanos” el barco Esperanza visitará la región, advertirá sobre las amenazas y propondrá soluciones.
A bordo del Esperanza, Greenpeace realiza la mayor expedición de su historia, “En defensa de nuestros océanos”. Desde finales del 2005, el Esperanza se ha confrontado con la flota ballenera, ha defendido a países africanos de la pesca pirata, ha explorado paisajes submarinos nunca antes vistos, ha señalado ecocidios como la sobrepesca y derrames petroleros. Ahora es turno de que venga a México.
Greenpeace México (27 noviembre 2006)
En El Acuario del Mundo, los grandes desarrollos turísticos están acabando con los recursos naturales, como son el agua y los manglares.
Barco Esperanza, Golfo de California, México — Greenpeace exigió a José Luis Luege Tamargo, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que aplique con rigor la normatividad al evaluar el proyecto de desarrollo turístico Escalera Náutica (también llamado Proyecto Mar de Cortés), por la magnitud del mismo y los severos impactos que tendrá sobre esta región que es sumamente valiosa por su riqueza biológica.
“Le tomamos la palabra al secretario. Existen diversos estudios que muestran que los desarrollos turísticos están acabando con los recursos naturales de la región, como son el agua y los manglares. Esta debe ser la mayor preocupación de la Semarnat, que no debe ceder a las presiones del sector empresarial”, afirmó Alejandro Olivera, director de la campaña de océanos de Greenpeace a bordo del Esperanza.
En respuesta a la invitación que realizó el funcionario el pasado 25 de noviembre para que Greenpeace aportara información al respecto, Greenpeace reitera que el proyecto Mar de Cortés o Escalera Náutica, tal y como está diseñado, amenaza al “Acuario del Mundo”: bajo la suposición de que este proyecto traerá a la región más de 62 mil embarcaciones para el 2014 se diseñó una obra de fuerte impacto ambiental: la construcción de 14 puertos, la ampliación de otros 9, la ampliación de 20 aeropuertos y la creación de un puente terrestre que conecte el océano Pacífico con el Golfo de California. Esto es solamente infraestructura para varios megaproyectos, como Loreto Bay, Golden Beach, Puerto Los Cabos y Puerto Peñasco. Estas obras (más 12 campos de golf inicialmente planeados) amenazan un recurso sumamente escaso y preciado en la región: el agua dulce.
Recientemente, la Asociación Mexicana de Desarrolladores Turísticos (Amdetur), que controla el 50 por ciento de los desarrollos turísticos e inmobiliarios del país, frenó la normatividad que pretendía proteger los manglares. Esta asociación es liderada por Ernesto Coppel Kelly, quien tiene fuertes inversiones en Mazatlán y Los Cabos, precisamente dos zonas en las que se han registrado impactos extremos sobre el ambiente natural a causa de los centros turísticos.
La costa del Acuario del Mundo es tan árida que los manglares son sumamente vulnerables a cualquier disturbio, y más aún a los depredadores proyectos turísticos que tienden a afectar la pesca, a acabar con el agua y arrasar los manglares.
En el Golfo de California es tangible que, con la autorización oficial, el desarrollo turístico descontrolado destruye manglares. Por ejemplo, en el proyecto “Paraíso del Mar”, ubicado en El Mogote, en La Paz, Baja California Sur, la Semarnat autorizó la destrucción de más de 10 mil metros cuadrados de manglar y la construcción de una marina que pone en riesgo las 108 hectáreas de manglar que ahí se encuentran. Además, se pretende quitar a la población de La Paz millones de litros de agua al día para suministrarla al proyecto.
Los promotores de estos proyectos están conscientes de los severos daños, por eso para presentar las evaluaciones de impacto ambiental (requisito oficial para la autorización) fragmentan sus proyectos y evalúan cada sección por separado, lo que distorsiona la valoración del impacto total sobre ecosistemas tan vulnerables e importantes como los del Golfo de California.
“Hacemos un llamado al próximo secretario, Juan Elvira, a que atienda la problemática que enfrenta el Golfo de California y que actúe con responsabilidad para propiciar un turismo realmente sustentable acorde con la vocación de la región”, finalizó Olivera.
Greenpeace México (13 noviembre 2006)
Ciudad de México, México — El proyecto turístico “Paraíso del Mar”, que se pretende desarrollar en El Mogote, frente a la ciudad de La Paz, Baja California Sur, ha solicitado al municipio una excesiva dotación de agua: más de 10 millones de litros al día. De esta manera queda en evidencia que el desarrollador Luis Cano mintió al asegurar que su proyecto obtendría agua por medio de plantas desaladoras para no agravar la escasez del líquido en la región, denunciaron las organizaciones Centro Mexicano de Derecho Ambiental, Ciudadanos Preocupados, Guardianes del Agua y Greenpeace México.
En una carta dirigida al director del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (SAPA) del municipio de La Paz, Luis R. Cano Hernández pide que se le autorice una dotación de 120 litros por segundo (lps) de agua potable para su proyecto.
Lo anterior contradice su Manifestación de Impacto Ambiental (MIA-R), presentada ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en la cual Cano aseguró que “para su operación el proyecto utilizará agua producto de la desalación de agua salobre la cual será obtenida de la operación de pozos profundos dentro del área del proyecto, lo que hace que el proyecto sea autosuficiente en este rubro, sin causar presiones sobre el acuífero que abastece a la Cd. La Paz”.
A pesar de haber mentido en su MIA, el municipio respondió a Luis Cano que “únicamente se le podrán otorgar 3.0 lps (1), siempre y cuando rehabilite con recursos propios la línea de conducción de agua potable submarina La Paz-Península El Mogote”. Esto representaría 260 mil litros al día, a pesar de que el promovente ha sostenido continuamente que no solo pretende desalar el agua de mar sino que además, como un gesto altruista, incluso aportaría agua dulce a La Paz pues anunció que “los excedentes de las aguas desalinizadas serán destinados al abastecimiento de la población de la ciudad”. Hoy queda claro que esa promesa fue falsa, al igual que la MIA.
De efectuarse esta dotación acrecentará el peligro en que se encuentran los acuíferos de la ciudad de La Paz, donde una cuarta parte de los pozos existentes ya está en riesgo de intrusión salina debido a su sobreexplotación (2). No obstante esta situación, la Semarnat (3) y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes Semarnat (SCT) han dado luz verde al proyecto “Paraíso del Mar”(4).
"No estamos en contra del turismo, sino de casos como este que son un ejemplo de las ilegalidades y falsedades en que incurren la mayoría de los desarrolladores. A base de engaños y promesas aseguran a la población de que va a verse beneficiada, cuando sólo buscan privatizar las playas públicas y depredar todo el entorno natural. Ya basta, no podemos permitir esta clase de desarrollos", afirmó alejandro Olivera, coordinador de la campaña de Océanos de Greenpeace México.
Para este proyecto la Semarnat autorizó una extensa variedad de construcciones que incluyen una zona residencial unifamiliar con 1,686 casas de dos niveles, otra zona residencial multifamiliar con 2,236 unidades en edificios de seis pisos, un desarrollo hotelero con 2,050 cuartos en edificios de 6 niveles, un área comercial hotelera de 2 niveles, dos campos de golf de 18 hoyos cada uno, una marina exterior con 535 posiciones de atraque, una marina seca en un área de 3.38 hectáreas y diversas vialidades en la zona de El Mogote. La construcción de la marina implica la destrucción de más de mil metros cuadrados de manglar, permiso que otorgó de manera ilegal la Semarnat (3).
“Acabamos de presentar una demanda de nulidad ante Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa para impugnar este proyecto ilegal que pretende destruir manglares y quitarle el agua a los paceños. Ya estamos cansados de que la Semarnat considere esto como legal”, dijo Peter Patterson, de la organización Guardianes del Agua.
“Este modelo de desarrollo turístico que está impulsando el Gobierno Federal es insustentable. El desarrollo Paraíso del Mar es sólo un ejemplo del descontrol con que están avanzando los desarrollos turísticos de la región. En la ciudad de La Paz estamos acostumbrados a que nos racionen el agua por que no hay, sin embargo, todos los desarrollos turísticos toman agua del municipio y nunca les falta”, dijo Pablo Uribe, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental.
Las organizaciones anunciaron que seguirán exigiendo a la Semarnat y SCT la revocación de este proyecto y el título de concesión.
Notas
Oficio número 179/04.
Baja California Sur Community-Based Opportunities and Needs. 02/21/06. International Community Foundation. http://www.icfdn.org/
Autorización contenida en el oficio de número o datos de identificación S.G.P.A.-DGIRA.DEI.-0397/04, fechada al 09 de marzo del 2004, emitida por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) adscrita a la SGPA de la SEMARNAT.
Diario Oficial de la Federación. 24 de octubre 2006. TITULO de Concesión otorgado en favor de Desarrollos Punta La Paz, S. de R.L. de C.V., para usar y aprovechar bienes de dominio público de la Federación, consistentes en zona marítima para la construcción y operación de una marina de uso particular en la Península del Mogote, frente a la Bahía de la Paz, municipio del mismo nombre, estado de Baja California Sur.
Diciembre de 2006