El cierre de Air Madrid, en medio de un clamoroso escándalo y después de dos años de un pésimo funcionamiento, no sólo supone el fin de una compañía aérea, sino posiblemente también de una ambiciosa apuesta de crecimiento del capital español del sector turístico en América Latina. Para la corporación multinacional OPTURSA (Grupo Optursa Management Ltd), propietaria de Air Madrid, la compañía de vuelos actuaba como la punta de lanza de sus inversiones en el continente.
La política corporativa de OPTURSA se basa en controlar el mayor espacio posible de la cadena de valor turístico: además de Air Madrid, la corporación posee agencias de viajes, mayoristas (Alada Tours y participación en la británica My Travel) y una cadena hotelera (Hoteles Globales), así como una constructora. Así explicaba esta estrategia empresarial José Luis Carrillo, su propietario y presidente, en una entrevista al periódico Cinco Días a raíz de la adquisición de Air Madrid, y que repoducimos enteramente más abajo:
“Optursa es un compañía que tiene áreas hoteleras, agencias de viajes, y tiene negocio mayorista. También cuenta con una participación minoritaria en el mercado mayorista británico a través del touroperador My Travel (un 5,6%). Pero nos faltaba la actividad aérea para completar todo el proceso. Tenía muchas ganas de adquirirla (Air Madrid)”
Fiel a esta política y con Latinoamérica como objetivo, Hoteles Globales ha adquirido recientemente sus dos primeros establecimientos en la región; concretamente, en Buenos Aires y Managua, ciudades destino de Air Madrid. Y está preparando la construcción de un complejo hotelero en Fortaleza (Brasil), aereopuerto a la que también viajaba la cerrada compañía aérea.
Por otra parte, la multinacional también preveía la creación de una nueva compañía aérea, Air Buenos Aires, que debía realizar viajes locales en Argentina.
El cierre de Air Madrid, consecuencia de su mala gestión, ha dejado en la estacada a miles de pasajeros que ya habían adquirido sus billetes. Un porcentaje muy importante de estos afectados son emigrantes residentes en España. A parte de la posible pérdida económica que el cierre de la compañía les pueda ocasionar, el impacto emocional puede ser más duro; padres y madres separados de sus hijos durante meses o años que ven como un esperado reencuentro se ve truncado por causas ajenas. Y tampoco podemos olvidarnos de los trabajadores de la compañía que se han quedado en el paro de un día para otro.
A todos ellos, Acción por un Turismo Responsable – ATR quiere dar su apoyo y recordarles su derecho, como consumidores unos y como trabajadores los otros, de hacer las reclamaciones y denuncias pertinentes contra Air Madrid y OPTURSA.
A continuación, algunos artículos publicados en los últimos meses en diferentes medios de la prensa latinoamericana sobre OPTURSA y su política, tal vez ahora fustrada, de expansión en la región.
A. Noriega. Publicado en el diario económico español Cinco Días (27 de enero de 2005)
El nuevo presidente de Air Madrid, José Luis Carrillo, se estrena en la compañía de vuelos regulares baratos saneando sus cuentas, y ampliando su capital hasta 24 millones, para abrir otros destinos como México y Buenos Aires. Además, creará una línea de vuelos chárter que operará en Europa (Dublín, Londres y París). Carrillo es propietario de Optursa, sociedad que compró recientemente la totalidad de la aerolínea a su fundador, Herminio Gil y a 22 compañías del sector que participaban en ella.
Pregunta ¿Qué buscaba Optursa a la hora de comprar Air Madrid?
Respuesta Optursa es un compañía que tiene áreas hoteleras, agencias de viajes, y tiene negocio mayorista. También cuenta con una participación minoritaria en el mercado mayorista británico a través del touroperador My Travel (un 5,6%). Pero nos faltaba la actividad aérea para completar todo el proceso. Tenía muchas ganas de adquirirla.
P Air Madrid se estaba concentrando principalmente en destinos latinoamericanos con vuelos regulares baratos con la gestión de Herminio Gil. ¿Hacia dónde irá la nueva dirección de Optursa?
R Como prioridad, sanearemos la compañía para estar al día en pagos a proveedores y de todo tipo. De esta forma, consolidaremos las lineas ya abiertas y ampliaremos frecuencias en todos los destinos donde estamos. Pero la novedad es que a corto plazo queremos hacer una nueva división de vuelos chárter en Europa. El primer vuelo partiría de París y enlazaría con Cancún y Santo Domingo. Para esta ruta, hemos llegado a un acuerdo con un socio local (mayorista), que facilitará el lleno de los aviones. Pero también queremos volar desde Reino Unido e Irlanda para enlazar con las Islas Baleares y Canarias. Para estos destinos utilizaríamos aviones más pequeños, un Airbus 320.
P ¿Cómo financiará estos proyectos?
R Tenemos 12 millones de euros como capital social y aumentaremos hasta 24 millones para seguir ampliando el negocio. Aunque lógicamente Air Madrid tiene resultados negativos, creemos que conseguiremos en poco tiempo estar en mejor situación ya que el grupo Optursa goza de buena salud financiera.
P Las aerolíneas ven el panorama un poco oscuro debido a la subida de combustible. ¿Cómo afrontará Air Madrid esta alza teniendo en cuenta sus bajos precios y sin repercutir la subida al cliente?
R Con mucho equilibrio. Es cierto que de momento no estábamos repercutiendo el alza del queroseno en la tarifa final pero eso no significa que si el carburante continúa con esta tendencia nos veremos obligados a hacer algo, como el resto de las compañías.
P Respecto a su división hotelera, con 30 establecimientos en propiedad, tiene previsto ponerla al servicio de su negocio aéreo?
R Vamos a estudiar la posibilidad de seguir comprando hoteles en aquellos lugares donde sea estratégico. Pero de momento, sólo trabajaremos con Alada Tours, que es nuestro mayorista. Con él podremos alojar a nuestros clientes en los diferentes destinos donde vayamos.
P China es un mercado apetecible para las aéreas ahora que existe un acuerdo de vuelos, ¿se plantean volar allí?
R Nos gustaría mucho, pero iremos despacio. Si conseguimos volar a México y Buenos Aires, es más que probable que estemos allí pronto.
Publicado en el suplemento uruguayo Viajes & Turismo (febrero de 2005)
Air Madrid, perteneciente al grupo Optursa ha anunciado nuevos planes de diversificación. La compañía proyecta levantar establecimientos hoteleros en los lugares de Latinoamérica donde llega con sus aviones, porque ‘existe una falta de oferta de alojamiento en aquellos destinos’, según José Luis Carrillo, propietario y presidente de Air Madrid durante la inauguración de su ruta Madrid-Buenos Aires el pasado 5 de marzo. En un primer momento, la aerolínea abrirá tres o cuatro hoteles en Argentina (Buenos Aires, Patagonia y algunos puntos turísticos más). Después continuará en el resto
de los lugares donde tiene conexiones aéreas desde España como San José de Costa Rica, Panamá, Cartagena de Indias y Bogotá en Colombia, Quito y Guayaquil en Ecuador, Lima en Perú, Cancún en México y Punta Cana y Puerto Plata en República Dominicana.
La red de establecimientos será similar a la desarrollada en España, es decir, alojamientos en propiedad que operan bajo la marca Hoteles Globales de tres y cuatro estrellas.
Con esta iniciativa, la aerolínea pretende cubrir todo el proceso del viaje,
desde la contratación del trayecto con su tour operador, Alada Tours, hasta el traslado con Air Madrid, y el alojamiento con Hoteles Globales.
Carlos Salinas. Publicado en el diario nicaragüense El Nuevo Diario (16 de enero de 2006)
La compañía española Optursa-Air Madrid, se convirtió hoy oficialmente en la propietaria del Hotel Camino Real, al firmarse el traslado de las acciones de la compañía guatemalteca Impiria, propietaria durante 28 años del inmueble.
Álvaro Diéguez, gerente general del Camino Real, dijo que el trato incluye la adquisición del 100 por ciento de las acciones de la compañía y la razón social del hotel. Diéguez no quiso comentar el valor total de la inversión, pero autoridades del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), dijeron que se calcula entre siete y ocho millones de dólares.
Con la adquisición del Camino Real, Optursa-Air Madrid inicia una serie de inversiones que incluyen la apertura de su tour operadora, el inicio de vuelos directos Managua-Madrid y la construcción de un hangar para el mantenimiento de aviones, con un monto de inversión de 12 millones de dólares.
José Luis Carillo, presidente de Optursa, dejó ayer el país luego de firmar el acuerdo con los directivos de Impiria. El ejecutivo español no quiso dar declaraciones a los medios de comunicación.
Transacción exitosa
“Ya se pudo completar todo el proceso. La transacción fue un éxito”, dijo Diéguez, quien afirmó que la compañía española mantendrá el personal y el actual funcionamiento del hotel.
Informó que los nuevos propietarios españoles realizarán nuevas inversiones en el Camino Real, luego que se cierre todo el traspaso del inmueble, lo que podría tardar 90 días.
Entre las inversiones mencionó la ampliación de la capacidad de hospedaje, que actualmente es de 116 habitaciones. Diéguez agregó que los españoles están interesados en vender el hotel como un destino turístico para los europeos, por lo que ofrecerán paquetes completos que incluyen vuelo y hospedaje.
La empresa guatemalteca Impiria administró el Camino Real desde 1977, y actualmente es propietaria del Hotel Princess de la capital.
Marcio Resende. Publicado en el diario argentino Clarin (2 de abril de 2006)
A partir del martes, Air Madrid se lanzará por primera vez a un destino fuera de Europa o de América: Israel. En la tarifa publicada para el debut, viajar ida y vuelta entre Ezeiza y Tel Aviv (vía Madrid) costará 1.019 dólares.
Desde que nació en el 2004, la empresa española ha tenido un buen radar para detectar públicos posibles, como los turistas españoles que buscan playas tropicales (de allí su vuelo Madrid-Fortaleza, que luego sigue a Buenos Aires) o los inmigrantes que viven en España (conecta la península con nueve países de América Latina y con Rumania).
Con un crecimiento sostenido en sus menos de dos años —y con sonoras quejas por demoras e impuntualidades que no alcanzaron para deteriorar ese ímpetu— la aerolínea sigue agregando destinos: ahora vende tickets para varios puntos de Europa, como Roma, París y Milán (en vuelos operados por terceros), y vuela a siete ciudades de España. Otros destinos en Brasil, como Natal, están previstos para este año.
Pensada inicialmente como una low cost, la empresa española del grupo Optursa hizo adaptaciones: "No somos una empresa de bajo costo", señala Carlos Trelles, su gerente general en la Argentina; "somos una empresa de costos controlados y de tarifas justas". En efecto, Air Madrid no vuela punto a punto, ni canaliza su venta por Internet; en cambio, opera rutas transoceánicas. Cobraba por el menú a bordo pero ya no lo hace. "De todas las características de low cost, la única que conservamos es la de los aviones modernos, con bajo consumo de combustible", dice Trelles.
El entusiasmo con la Argentina, un mercado en el que acaban de cumplir un año, es el reflejo de los números. "Del 75% previsto de ocupación de los aviones, se llegó a un 83%", asegura el directivo. Cada punto más de ocupación representa cerca de 2.800 pasajeros, considerando sólo los nueve vuelos semanales entre Buenos Aires y Madrid. Según cifrs propias, en los primeros nueve meses de operación el país transportaron 100.000 pasajeros, el 10% de sus pasajeros totales.
En mercados sensibles al precio, llenar los vuelos no es tan complicado, según Trelles. Lo más difícil es alcanzar la rentabilidad. Para 2006, tercer año de vida de Air Madrid, se proyecta una ganancia de 6 millones de euros, el primer año de rentabilidad.
Yendo del avión al hotel
La Argentina se convirtió en un destino muy atractivo para el mercado europeo. Una razón más para que la empresa esté negociando la compra de un hotel en Buenos Aires, que podría ser el primero de una serie en el país.
Ese proyecto sigue la lógica del grupo Optursa, de José Luis Carrillo, que reúne agencias de viajes y 37 hoteles en Europa. El objetivo es tener un hotel en cada lugar a donde vuelan; contar con un hotel en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, sería la piedra de toque de esos planes.
Pero dormir no es todo. Para el próximo verano, la compañía quiere volar a destinos turísticos de cabotaje como El Calafate, Bariloche o Ushuaia, a través de su proyecto Air Buenos Aires.
El interés cada vez mayor de los europeos por Argentina llevó Air Madrid a ver una oportunidad de mercado. El proyecto prevé usar Ezeiza como centro de tráfico para sus vuelos domésticos, en vez de Aeroparque. Actualmente el extranjero que quiera llegar al interior está obligado a trasladarse de Ezeiza a Aeoparque, y muchas veces tiene que esperar días y noches en Buenos Aires hasta su conexión. El mismo camino, pero al revés, transita el argentino del interior que quiere llegar a Europa. La estrategia de Air Buenos Aires apunta básicamente a romper esa lógica.
La gran barrera a sortear son los permisos de vuelo que debe otorgar el estado y el requisito de un 51% mínimo de capitales nativos que exige la legislación argentina a las firmas que quieran operar en el cabotaje. Las rutas son otorgadas en audiencia pública cada uno o dos años; la última de ellas se hizo en diciembre. Salvo en el caso de que la ley se modificara, a Air Madrid sólo le quedaría asociarse a una de las varias empresas que hoy tienen rutas concedidas. Pese a esas dificultades, Trelles estima que el proyecto podría estar implementado para el próximo verano.
Diciembre de 2006