Denunciadas prácticas invasivas por parte del Hotel Grand Oasis Riviera Maya, en México, de la cadena española “Oasis Hotels & Resorts”


Desde hace años, el ahora rebautizado como Hotel Grand Oasis Riviera Maya (antes Hotel Oasis Akumal), situado en la turística población de Akumal (Quintana Roo, México), se ha ganado la animadversión y diversas denuncias por partes de vecinos y entidades sociales locales por sus prácticas invasivas.

Así, ya en 1998, ya se apropiaron de una vía pública situada fuera de su recinto, que generó serios problemas a los vecinos, algunos de los cuales acabaron por vender sus propiedades a bajo precio. Ese conflicto, que aún hoy se mantiene, no es el único. Hace unos meses, el Hotel fue denunciado por extraer arena ilegalmente de otras zonas y trasladarlas a su espacio de costa para recuperar espacios de playa perdidas por la erosión.

A continuación presentamos algunos artículos publicados en el último año por el diario online NOTICARIBE en relación a estos dos conflictos. Los artículos se presentan por orden cronológico.

Hotel Grand Oasis Riviera Maya forma parte de la cadena hotelera Oasis Hotels & Resorts, de capital español, concretamente mallorquín. Oasis nació en 1974 con el nombre de Rolaytur. Su política de expansión se centra en México (Quintana Roo) y el Estado español.

 

Revive conflicto por calle en Akumal (4-2-06)

El viejo conflicto entre vecinos del fraccionamiento Aventuras Akumal y el hotel Oasis Akumal por la ocupación de una calle que incluso llegó a ser un escándalo nacional hace algunos años y que parecía estar solucionado desde mayo del 2002, cuando directivos de la cadena española llegaron a un acuerdo con el Ayuntamiento de Solidaridad para respetar esa vía como pública, pareció revivir ayer, cuando de nueva cuenta este grupo ordenó trabajos de conversión del cableado de media tensión a subterráneo en la misma polémica calle como si se tratase de un predio de su propiedad.

Los trabajos provocaron que durante toda la mañana y hasta alrededor de las cinco de la tarde no hubiera luz en todo el complejo de exclusivos condominios, según la denuncia de los propios vecinos del fraccionamiento, quienes señalaron además que la obra era irregular porque no estaba autorizada por la Comisión Federal de Electricidad y sólo se amparaba en un permiso otorgado por la Dirección General de Administración Urbana, que preside William Conrado Alarcón, según se pudo demostrar con un oficio que obra en poder de este diario.

Lo contradictorio estriba en que aunque la Comisión Federal de Electricidad a nivel peninsular no autorizó la introducción del cableado subterráneo e incluso a mediados de la semana motivo una investigación por parte de la Contraloría a la superintendencia de la paraestatal en Playa del Carmen que preside Carlos Castillo Xicoténcalt, el proyecto siguió adelante pese a todas las irregularidades.

De hecho, la conversión a subterráneo de una línea de media tensión es un trabajo que debe ser realizada por personal de la Comisión Federal de Electricidad, pero en este caso lo ordenó la Promotora Puerto Angel S. A., propietaria del hotel Oasis Akumal, la cual contrató a la empresa Rodríguez Duarte Instalaciones, la cual, a su vez, subcontrató a una empresa del ingeniero José Rivero, cuyos empleados se mostraron herméticos para informar sobre lo que estaban haciendo, aunque el encargado de la cuadrilla dijo que para cualquier información sobre los trabajos era con los encargados del hotel.

La invasión de la calle por parte del grupo Oasis, amenaza con revivir un añejo conflicto que se creía superado porque representa, de nueva cuenta, la ocupación irregular de una parte de la vía pública estatal de 4.8 kilómetros establecida así desde el nacimiento del fraccionamiento Akumal en 1975, de acuerdo con un permiso publicado en el Periódico Oficial del Estado y cuya copia también se encuentra en poder de este reportero.

Como se recordará, el conflicto entre vecinos del fraccionamiento Aventuras Akumal y el hotel Oasis se remonta por lo menos al año de 1996, cuando esta cadena ocupó de manera ilegal una vía estatal que comunica a la zona de Akumal Sur con la de Akumal Norte.

El pleito llegó a su climax cuando la cadena española construyó el llamado “muro de la vergüenza” para impedir el uso de esa vía, el cual finalmente fue derribado cuando los vecinos ganaron un amparo, pero el problema se siguió dirimiendo en los tribunales federales hasta el mes de mayo del 2002 cuando el conflicto se solucionó, no en los tribunales, sino en una reunión privada entre los directivos del grupo Oasis y el entonces alcalde Gabriel Mendicuti Loría.
Este acuerdo señalaba que la cadena ibérica se desistía de los recursos legales ante los tribunales federales, pero también se comprometía a mantener libre la vía, aunque el Ayuntamiento de Solidaridad también se desistió de ejecutar seis sentencias judiciales que garantizarían el acceso permanente a través de esa calle cuyo trazo original la lleva desde el fraccionamiento Aventuras Akumal, en el sur, hasta la caleta Yalkú, en el norte de Akumal.

Sin embargo, con la realización de los trabajos para enterrar las líneas de alta tensión se revive la polémica, porque de nueva cuenta el Oasis usa la calle como si fuese de su propiedad, además de que los vecinos acusaron que el grupo hotelero lo que en realidad busca es desaparecer los límites de la vialidad que es la que mantiene a raya sus planes de expansión para unir su complejo hotelero con varias de las villas del fraccionamiento Aventuras Akumal que ha adquirido y que usan como habitaciones hoteleras pese a que tienen un régimen condominal.

La línea de los postes que ayer se estaba desapareciendo es una parte importante en esta polémica porque, de acuerdo con un documento del 2002 donde se resolvió que la calle efectivamente era pública, firmado también por William Conrado, se define que el límite oriente del predio del hotel Oasis Akumal es visible físicamente debido a que es el mismo que el de la línea de los postes.

Cabe señalar que ayer mismo, para obtener su versión de los hechos, Novedades se intentó poner en contacto con William Conrado, director general de Administración Urbana, quien fue el que autorizó los trabajos, pero nunca estuvo disponible.

Investiga contraloría a superintendente de CFE (15-2-06)

El enterramiento de aproximadamente 96 metros de una línea de media tensión en Akumal, que revivió el viejo conflicto entre vecinos del fraccionamiento Aventuras Akumal y el hotel Club Oasis Akumal por el intento de éste último de extender sus límites,motivó el inicio de una investigación de la Contraloría de la División Peninsular de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a la superintendencia de esa dependencia en la Riviera Maya que preside Carlos Castillo Xicoténcalt.

Carlos Lozano, jefe de quejas de la Contraloría de la División Peninsular, confirmó que la investigación inició hace quince días motivada por una denuncia ciudadana, la cual dejó al descubierto la realización de una obra que sólo puede ser autorizada por la CFE y que el hotel Oasis ordenó a través de contratistas avalados solamente en un supuesto permiso de la Dirección General de Administración Urbana del Ayuntamiento de Solidaridad que preside William Conrado.

Sin embargo, aunque extraoficialmente se supo que durante la visita de los funcionarios de la Contraloría realizaron en días previos a Playa del Carmen y a Akumal para hacer sus averiguaciones el superintendente Xicoténcalt afirmó que él no autorizó esa obra, se cuentan con testimonios y evidencias fotográficas recabadas por los propios vecinos del lugar acerca de que los contratistas del hotel Oasis recibieron apoyo de equipo y personal de la paraestatal para el enterramiento de la línea eléctrica.

Entrevistado vía telefónica hasta Mérida, Yucatán, Carlos Lozano se excuso para no abundar en el tema porque la investigación se encuentra abierta y por ley no puede revelar detalles de la misma, pero dijo que las averiguaciones de la Contraloría podrían desahogarse en los próximos 30 días, aunque tienen un plazo máximo de hasta 90 días para llegar a una veredicto sobre la actuación del superintendente.

Dependiendo de lo complicado que resulte el caso y de la gravedad de las evidencias que se encuentren, este plazo podría ampliar un poco más, explicó.
De ser encontrado responsable de alguna irregularidad, Xicoténcalt podría recibir algún tipo de sanción establecida en la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos que puede ir desde una amonestación privada hasta la suspensión temporal o inhabilitación permanente del cargo porque para la CFE el enterramiento de una línea de media tensión sin ningún tipo de permiso por parte de ellos es considerado un asunto grave, sobre todo porque se vulnera al derecho de vía de la paraestatal, y por ello se está investigando el grado de conocimiento o responsabilidad que el superintendente tendría en este caso y que supuestamente no autorizó.

Se tienen que recabar las evidencias y someterlas a valoración, para deslindar responsabilidades, estableció Carlos Lozano.

Cabe mencionar que este caso es similar al ocurrido a principios de enero de 1999, cuando los mismos vecinos del fraccionamiento Aventuras Akumal, como parte de la denuncia contra el hotel Oasis por la construcción del “muro de la vergüenza” para cerrar el acceso de una vía pública estatal, presentaron una primera queja ante la CFE porque se habían iniciado trabajos paralelos para enterrar esta misma línea de media tensión para desaparecer los postes del tendido eléctrico, que son el límite visible del lidero sur del hotel establecido así en las escrituras y que representaría el único freno para ampliar sus terrenos.

En aquella ocasión, sin embargo, la Contraloría inició una investigación similar a la que se está ejecutando actualmente y que le costó el puesto al entonces superintendente de Cancún, quien tenía influencia en toda la Riviera Maya porque aún no se creaba aquí una superintendencia, así como al jefe de la CFE en Playa del Carmen, que en ese entonces era el ingeniero Daniel Rivero.

Daniel Rivero, quien fue involucrado en las irregularidades denunciadas en 1999 en ese mismo lugar, curiosamente, regresó a la escena de la polémica, pero ahora como parte de la empresa que, apenas el pasado 4 de febrero, realizó el trabajo de enterramiento de las líneas de media tensión. Daniel Rivero contratado por la empresa Rodríguez Duarte Instalaciones, que, a su vez, fue pagada por Promotora Puerto Ángel S. A., propietaria del hotel Oasis Akumal, según los datos recabados por el periódico Novedades de Quintana Roo.

Este reportero se intentó comunicar ayer con el superintendente de la CFE en la Riviera Maya, pero éste no estuvo disponible. A su secretaría se le dejó el recado del porque se le quería entrevistar, y se le dejó un teléfono para que estableciera contacto, pero hasta el momento de redactar la información, el funcionario no se había comunicado.

Mantienen viva investigación interna en la CFE por líneas enterradas ilegalmente en Akumal (29-6-06)

La Contraloría de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) mantiene viva una investigación sobre un enterramiento ilegal de líneas de media tensión, ocurrida el pasado mes de febrero en los linderos del hotel Oasis Akumal y el fraccionamiento Aventuras Akumal en el que podrían estar involucrados funcionarios de la superintendencia en la Riviera Maya.

Carlos Lozano, jefe de quejas de la Contraloría de la División Peninsular de la CFE, con sede en Mérida, confirmó que a principios de esta semana visitó de nueva cuenta Akumal y Playa del Carmen para seguir recabando pruebas, completar inspecciones y realizar nuevas entrevistas a los involucrados para tratar de llegar a la verdad de los hechos y determinar si hubo o no alguna conducta irregular por parte de los funcionarios de la paraestatal en este hecho que revivió un viejo conflicto entre los propietarios del hotel y los condóminos de esa zona.

En entrevista telefónica, el funcionario se negó a dar detalles de la investigación, ya que la ley le prohíbe dar datos de un proceso aún abierto, pero señaló que este caso, entre todos los que siguen, tiene una “alta prioridad” y pese al tiempo transcurrido no se ha archivado y prueba de ello es que siguen recabando información.

“Es tan prioritario que el expediente continuará abierto hasta que no se agoten todas las líneas de investigación”, sentenció.

La investigación inició a mediados de febrero motivada por una denuncia ciudadana que señalaba que el 4 de febrero se había iniciado el enterramiento de aproximadamente 96 metros de una línea de media tensión que limita en el lado sur el predio que ocupa el hotel Oasis Akumal, hoy rebautizado como Gran Oasis Riviera Maya.

Una obra de este tipo sólo podía ser autorizada por la CFE, pero los trabajos fueron ordenados por los directivos del Hotel Oasis avalados únicamente por un supuesto permiso de la Dirección General de Administración Urbana del Ayuntamiento de Solidaridad que preside William Conrado Alarcón.

A raíz de las denuncias en prensa de este incidente y del inicio de la investigación, el superintendente en la Riviera Maya, Carlos Castillo Xicoténcalt, dijo que él no había autorizado el enterramiento de las líneas porque no era área de su competencia y le echó la responsabilidad al municipio.Sin embargo, durante el día en que se realizaron los trabajos, se recopilaron evidencias y testimonios entre los condóminos acerca de que los contratistas del hotel Oasis recibieron apoyo de equipo y personal de la paraestatal para el enterramiento de la línea eléctrica.

En su momento, se estableció que el trabajo principal fue realizado por una empresa de Daniel Rivero, un ex funcionario de la CFE, que a su vez había sido subcontratado por la empresa Rodríguez Duarte Instalaciones, la cual fue pagada por Promotora Puerto Ángel S. A., propietaria del hotel Oasis Akumal.

Para la Contraloría de la CFE, este caso encierra un gran interés, pero también ha resultado más complicado de lo que se podría suponer, ya que una investigación interna de este tipo les puede llevar 90 días y actualmente este tiempo ya fue rebasado por mucho.

Carlos Lozano dijo que no sabe cuánto tiempo más podría llevarles llegar a una resolución porque sobre la marcha han surgido nuevas aristas, pero señaló que se tomarán el tiempo que sea necesario para desahogar todas las líneas de investigación para conocer el grado de conocimiento que tenían de este caso los funcionarios de la CFE en la Riviera Maya y poder aclarar el incidente sin lugar a dudas.

De ser encontrado responsable de alguna irregularidad, el superintendente Carlos Xicoténcalt podría recibir algún tipo de sanción establecida en la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos que puede ir desde una amonestación privada hasta la suspensión temporal o inhabilitación permanente del cargo porque para la CFE el enterramiento de una línea de media tensión sin ningún tipo de permiso por parte de ellos es considerado un asunto grave, sobre todo porque se vulnera al derecho de vía de la paraestatal

Reinician obras en el Oasis Akumal (7-7-06)

La clausura de las obras del hotel Oasis Akumal no duró mucho, pues apenas fue impuesta el 22 de junio pasado y ayer se reiniciaron los trabajos. El centro de hospedaje tuvo que detener sus obras debido a que éstas se estaban construyendo sobre la vía pública, declarada como tal en un polémico litigio interpuesto por los vecinos del fraccionamiento Aventuras Akumal, colindante con el hotel, y quienes hasta el momento, no han recibido respuesta de las autoridades de desarrollo urbano para saber por qué se reiniciaron los trabajos.

La clausura parcial efectuada hace casi dos semanas, presenta algunas irregularidades, pues no se exhibió un acta de inspección, ni el oficio de comisión ni se colocaron los sellos, aunque los trabajadores y el personal que se encontraba allí sí fueron retirados y las obras pararon, sin embargo, el retorno a los trabajos deja ver que el hotel Oasis Akumal avanza lento pero constante, mientras que las autoridades municipales no han hecho efectiva la sentencia judicial que decretó como vía pública un tramo de 4.8 kilómetros que van del fraccionamiento Aventuras Akumal hasta la caleta Yalkú, en el norte de la zona hotelera de Akumal.

El hotel no sólo ha mantenido la posesión de la vía pública, sino que ya también construyó sobre ella un lobby y otras instalaciones. A pesar de ser pública, ninguna persona, ajena al hotel, puede franquear la línea que está protegida por un guardia, como si se tratara de una propiedad privada.

El conflicto entre vecinos y hoteleros presenta un saldo desfavorable para los primeros, desde 1996 que comenzó el litigio, cuando el Oasis pretendía ocupar y cerrar la calle. En los tribunales se resolvió que la acción emprendida por el centro de hospedaje era ilegal, y se ordenó que se abriera la vía.
La autoridad obligada a ejecutar la sentencia es la municipal, y en 2002, en lugar de aplicarse puntualmente la ley, directivos de la cadena española y el ayuntamiento de Solidaridad firmaron un acuerdo para respetar esa vía como pública, pero éste no se ha cumplido y ni la administración anterior ni la actual han actuado.

Este nuevo episodio va de la mano con los trabajos para enterrar los postes de media tensión, que hace meses intentó realizar el Oasis Akumal y que ha derivado en una investigación por parte de la Contraloría de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). La trascendencia de los postes radica en que en la sentencia se fijaron éstos como el límite entre el fraccionamiento y el hotel, y si desaparecen con ellos se van los límites físicos.

 

Noviembre de 2006