Un informe de WWF apunta al Estado Español como ejemplo de pésima gestión del agua resultado de su actual modelo de desarrollo turístico y del incremento de los regadíos


WWF Internacional acaba de hacer público un informe sobre la gestión del agua en los llamados "países ricos". El estudio ("Rich countries, Poor Water") trata los problemas del agua, sus causas y su efectos en países como Australia, Estados Unidos, Japón, Reino Unido y España. Y su principal tesis es que no hay relación entre acumulación de capital y abundancia de agua: el cambio climático y la mala gestión del líquido elemento como resultado de políticas económicas desarrollistas han llevado a situaciones de crisis en los países ricos.

El informe toma como caso paradigmático de pésima gestión del agua al Estado Español (capítulo "The unravelling of supply side solutions: a Spanish case study"). El estudio evidencia que el modelo español, basado en grandes infraestructuras hidrológicas, es errónea, insostenible e insuficiente para un desarrollo agrario en zonas secas centrado en el regadío y un turismo que cada vez tiene una mayor demanda de agua. Un ejemplo es el fallido trasvase Tajo-Segura, que se ha mostrado, a la vez, incapaz de cubrir las expectativas previstas para las cuencas valencianas y murcianas (caracterizadas por el desarrollo de regadíos y el turismo de campos de golf) y que genera problemas en la cuenca del río Tajo, que ve reducido su caudal por el trasavase. El informe no puede por menos que felicitarse de que el propuesto trasvase del río Ebro, joya de la corona de la propuesta de Plan Hidrológico Nacional del 2001 que pretendía imponer el derechista gobierno del Partido Popular, destinado también a cubrir las "necesidades" desarrollistas del Levante español y que tanta oposición social encontró, fuese derogado tras la derrota de este partido en las elecciones generales del 2004.

La siguiente cita resume la valoración que el informe hace del modelo turístico dominante en el Estado Español

"The cloud free skies and low rainfall of southern Spain and its Mediterranean islands have long been a tourist drawcard. But as tourism expands and becomes more water intensive, those same clear skies are increasingly at odds with the pell-mell expansion of resorts with their textured lawns and expansive swimming pools, residential estates with their textured lawns and multiple swimming pools and golf courses with their well sprinkled fairways. Tourism sees its main growth potential in “second house tourism” which can consume twice the water of the apartment-based dwelling model. Water infrastructure for tourism also has to be provided on a peak demand basis, with the peak coinciding with major agricultural demands. Best practice integrates development with resource and environmental constraints but Spanish mechanisms for integrating land use planning and river basin management are deficient both on paper and in practice" (p. 21)

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Agosto de 2006