La planificación del ecoturismo mediante la Ayuda Oficial al Desarrollo y el principio de participación comunitaria.

 

Salvador Palomo Pérez

E-MAIL: salvapalomo@wanadoo.es ; spalomo@malaga.es

 

 

 

Salvador Palomo es Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Málaga, especializado en Economía Regional, Master en Cooperación Internacional y Gestión de Proyectos de Desarrollo y MBA por la Escuela de Organización Industrial. En la actualidad es doctorando con la tesis "Nuevos condicionantes del turismo como motor de desarrollo en los Países en Vías de Desarrollo. La aportación de las políticas de Ayuda Oficial al Desarrollo". Ha trabajo como consultor turístico dentro de las áreas de planificación, desarrollo y marketing turístico en la Costa del Sol y en latinoamérica, donde -entre otras actividades- ha apoyado, becado por la AECI, a la docencia en la Facultad de Turismo de la Universidad Católica Boliviana. Ha publicado diversos trabajos acerca de las relaciones entre el desarrollo turístico y la AOD, al igual que ha asesorado a distintos organismos públicos y privados sobre desarrollo de iniciativas turísticas, promoviendo la creación de varias ONG´s dedicadas a la cooperación internacional. Algunos de los proyectos de cooperación internacional al desarrollo turístico en los que ha participado son la elaboración del Plan de Desarrollo Turístico del Lago Titikaka, la creación de la Red Eurolatinoamericana de Áreas con Potencialidad Turística (REAPT) y el Observatorio Turístico del Mediterráneo. En la actualidad trabaja como Jefe de Sección en la Unidad de Recursos Europeos del Área de Juventud, Deportes y Formación de la Diputación Provincial de Málaga, además de impartir docencia en varios postgrados de turismo y cooperación al desarrollo

 

 

Resumen:

 

En el actual contexto de globalización internacional, la actividad turística está erigiéndose como uno de los sectores productivos más importantes junto con otros sectores estratégicos como son las nuevas tecnologías de la información, etc.

 

Algunos Países en Vías de Desarrollo (PVD) están, con carácter general, optando por una planificación de sus procesos de desarrollo económico en la que se le concede un papel prioritario al sector turístico como sector estratégico de dinamización productiva. Esta estrategia viene respaldada por el ingente patrimonio turístico que poseen muchos de estos países. En muchos casos el segmento de mercado en el que se están especializando estos destinos es en el ecoturismo, a través del desarrollo de productos específicos como turismo natural, cultural o rural.

 

En la cumbre Mundial sobre Ecoturismo celebrada en Québec (2002) se insistió “en el papel fundamental que desempeña la cooperación internacional en la promoción de un desarrollo sostenible del ecoturismo, particularmente en países menos desarrollados”.

 

Los principios específicos que diferencian al ecoturismo del concepto más amplio de turismo sostenible son, según la Declaración de Québec sobre Ecoturismo (2002) son:

 

  1. Contribuye activamente a la conservación del patrimonio natural y cultural.
  2. Incluye a las comunidades locales e indígenas en su planificación, desarrollo y explotación y contribuye a su bienestar.
  3. Interpreta el patrimonio natural y cultural del destino para los visitantes.
  4. Se presta mejor a los viajeros independientes, así como a los circuitos organizados para grupos de tamaño reducido.

 

Esta investigación se centrará sobre el ecoturismo como subcomponente del desarrollo turístico sostenible, y específicamente en desarrollar modelos de respeto al principio de participación comunitaria desde la financiación a través de la Cooperación Internacional al Desarrollo.

 

Esta contribución puede ser de enorme interés para desarrollar futuros modelos de planificación de destinos ecoturísticos financiados a través de Ayuda Oficial al Desarrollo. Además el trabajo puede contribuir enormemente a aportar un know-how aprovechable en la nueva iniciativa ST-EP sobre Turismo Sostenible y Eliminación de la Pobreza promovido la OMT y la UNCTAD en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de Johannesburgo (2003).

 

Debido a que el ecoturismo supone el estudio de un segmento amplio del mercado turístico, la investigación se centrará en primer lugar en el ecoturismo financiado a través de la Ayuda Oficial al Desarrollo, y dentro de éste concretamente se revisará cómo se integra el principio de participación comunitaria. Esto supone un esfuerzo de delimitación conceptual.

 

Posteriormente habrá que desarrollar una investigación descriptiva acerca de la AOD destinada a tal fin. Habrá que modelizar los efectos de la financiación de productos ecoturísticos a través de la AOD sobre la planificación, desarrollo y explotación comunitaria además de sobre el bienestar local.

 

Finalmente se establecerá un modelo de participación comunitaria en la planificación de destinos ecoturísticos y se estudiará un caso concreto siguiendo el método científico experimental, concluyéndose con las desviaciones respecto del modelo inicialmente establecido y obteniendo conclusiones efectivas que puedan ser posteriormente utilizadas en la Cooperación Internacional al desarrollo del ecoturismo realizada tanto por agentes públicos como por agentes privados.

 


1. Introducción

 

En la actualidad muchos Países en Vías de Desarrollo (PVD) están, con carácter general, optando por una planificación de sus procesos de desarrollo económico en la que se concede un papel prioritario al sector turístico como sector estratégico de dinamización productiva. Esta estrategia viene respaldada por el ingente patrimonio turístico que poseen muchos de estos países.

 

El protagonismo cada vez mayor que el sector turístico ha tomado en las estrategias de desarrollo económico de los PVD exigiría que los organismos bilaterales y multilaterales de desarrollo adaptasen sus prácticas de cooperación internacional. Sin embargo, esto no ha ocurrido debido a la carencia de análisis específicos que ayuden a orientar la política de ayuda al desarrollo para que efectivamente contribuya a consolidar procesos de desarrollo turístico en los PVD.

 

Además en los últimos años esta brecha entre el impulso del desarrollo turístico sectorial y la ejecución de la cooperación internacional al desarrollo se ha visto acrecentada porque desde organismos y agencias internacionales han priorizado sectorialmente otro tipo de intervenciones ya que, partiendo del concepto de desarrollo humano, pareciera que la consecución de los Objetivos del Milenio exige actuaciones en otros campos diferentes del turismo.

 

Esta situación viene generada porque no sólo se carece de propuestas que permitan adaptar las políticas de ayuda al desarrollo a las intervenciones en turismo, sino que además no existe ningún análisis que vincule con claridad la contribución del turismo al alivio de la pobreza. El binomio turismo-desarrollo ha sido estudiado, pero el binomio turismo-alivio de la pobreza no tiene apenas formulaciones teóricas, por lo que las agencias internacionales de desarrollo bilateral y multilateral carecen de suficientes instrumentos para incluir al turismo en sus prioridades sectoriales, que vienen fundamentalmente marcadas por los Objetivos del Milenio. Se requiere por tanto vincular la contribuciones del turismo a los Objetivos del Milenio surgidos en

 

Un ejemplo claro sería la propia AOD española que en el Plan Director asume los Compromisos del Milenio y parece no dar cabida al apoyo al sector turístico, si bien –tal y como se recoge en el reciente programa de cooperación regional con Centroamérica- nunca a renunciado a ello, todo lo contrario ya que cada vez más las poblaciones locales demandan inversiones turísticas al intuir el potencial de rentabilidad económica y social de las mismas.

 

Igualmente las Agencias Multilaterales de Desarrollo también han comenzado a detectar este problema y han comenzado a desarrollar análisis y modelos de intervención que desde el sector turístico contribuyan al alivio de la pobreza. Así, surgen iniciativas como la ST-EP sobre Turismo Sostenible y Eliminación de la Pobreza promovido por la OMT y la UNCTAD en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible de Johannesburgo (2003).

 

En muchos casos el segmento de mercado en el que se están especializando los PVD es en el ecoturismo, a través del desarrollo de productos específicos como turismo natural, cultural o rural. En la cumbre Mundial sobre Ecoturismo celebrada en Québec (2002) se insistió “en el papel fundamental que desempeña la cooperación internacional en la promoción de un desarrollo sostenible del ecoturismo, particularmente en países menos desarrollados”. Los principios específicos que diferencian al ecoturismo del concepto más amplio de turismo sostenible hace que este subsegmento posea una mayor capacidad para compatibilizar su desarrollo con los Objetivos del Milenio y propiciar de este modo la financiación a través de la AOD.

 

El objetivo de esta comunicación es exponer un análisis sistemático que pueda identificar cómo desde la actual configuración del mercado turístico internacional se puede contribuir al alivio de la pobreza en los PVD, para que se desarrollen futuros modelos de intervención que puedan ser asumidos como prioritarios por las Agencias Internacionales de Desarrollo. Esto permitiría optimizar e incrementar la financiación del desarrollo ecoturístico en los PVD a través del uso de la AOD y vincular definitivamente el desarrollo turístico con los Objetivos del Milenio.

 

2. Desarrollo Turístico Sostenible y Ecoturismo.

 

El turismo como sector productivo de la economía son todas aquellas operaciones de producción y comercialización de bienes y servicios, que se generan como resultado de la actividad turística (realización de viajes y desplazamientos de carácter turístico), repercutiendo en la producción total nacional, regional o local mediante la incorporación de Valor Añadido adicional, y que incide directamente tanto sobre las economías de las áreas de destino como sobre las economías de las áreas de origen.

 

Esta definición de la actividad turística como actividad productiva posibilita una comprensión del turismo como un sector productivo que, sin lugar a dudas, puede contribuir al proceso de desarrollo económico de los PVD, debido a la capacidad que posee de incorporar valor añadido adicional en una economía. El proceso de desarrollo económico puede impulsarse a través del desarrollo turístico, pero además bajo determinados parámetros este desarrollo turístico puede contribuir al alivio de la pobreza.

 

Por tanto, no basta con contemplar una perspectiva economicista del término desarrollo, sino que es necesario introducir nuevos elementos, que sin obviar el carácter económico del proceso, lo enriquezcan considerando el concepto de sostenibilidad.

 

La consideración de los aspectos ambientales en el seno de la teoría del desarrollo constituye un fenómeno relativamente reciente y se podrían considerar como los hitos fundamentales que contribuyeron a esta incorporación la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo, creada por las Naciones Unidas en 1984, que puso en marcha la comisión Brundtland y la Cumbre Mundial de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro en 1992. No obstante, con posterioridad se enunció que el desarrollo sostenible no podía desvincularse de otras variables no menos importantes, complementándose el enfoque del desarrollo sostenible con el enfoque del desarrollo humano. Para que el desarrollo sea sostenible debe, por tanto, observar varias dimensiones. Debe ser ambientalmente sano, socialmente justo y económicamente viable. El desarrollo turístico sostenible exige por tanto que suponga un aporte al desarrollo humano. Así pues:

 

El desarrollo turístico sostenible sería aquel proceso de aparición, expansión y mejora de todas las operaciones de producción y comercialización de bienes y servicios generadas por la actividad turística y que, debido al carácter productivo de ésta, puede favorecer la mejora cuantitativa y cualitativa del funcionamiento de una economía sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades, y a lo largo del cual se registra un crecimiento o acumulación de los recursos disponibles, una mayor eficiencia y eficacia en el sistema de producción, una progresiva satisfacción de las necesidades humanas elementales individuales y colectivas, y donde los grupos sociales dominantes van alcanzando cada vez un mayor número de objetivos particulares, transformándose finalmente no sólo los aspectos socioeconómicos coyunturales sino también los estructurales.

 

En esta definición del desarrollo turístico sostenible se registran los siguientes elementos fundamentales:

 

·          Calidad (mejora cuantitativa y cualitativa).